Un nuevo reporte de la prensa británica volvió a meter a la relación entre Argentina, Estados Unidos y Reino Unido en el centro de la escena. Esta vez, el punto es el acuerdo por los F-16: según The Telegraph, funcionarios estadounidenses presionaron a Londres para que no objetara la transferencia de los cazas daneses a la Fuerza Aérea Argentina, pese a las preocupaciones británicas por el impacto del negocio en la seguridad de Malvinas.

La información es sensible por dos razones. La primera, porque el diario británico asegura que hubo reuniones en las que Reino Unido fue advertido “en términos inequívocos” de que no debía oponerse al acuerdo. La segunda, porque el reporte aparece apenas horas después de la filtración del memo del Pentágono que evaluaba revisar el respaldo diplomático de Estados Unidos a la posición británica sobre las islas como parte de una serie de represalias contra aliados europeos por la guerra con Irán.
Argentina compró 24 F-16 a Dinamarca, en un contrato que incluyó simuladores, motores y repuestos. Meses más tarde, en octubre de 2024, también se reportó que el Departamento de Estado aprobó una potencial venta de equipamiento y apoyo para esos aviones con Lockheed Martin como principal contratista.

The Telegraph sostiene que, aunque el embargo británico posterior a 1982 sobre armas y componentes a la Argentina seguía siendo un marco sensible para Londres, funcionarios estadounidenses hicieron un caso “fuerte” a favor de la transferencia y empujaron para que el gobierno británico no levantara objeciones. Según el texto, el argumento de fondo en Washington era evitar que Buenos Aires siguiera acercándose a proveedores como China o Rusia.
Ese punto conecta con algo que ya venía apareciendo en el vínculo bilateral. La compra de los F-16 fue leída desde el inicio como una señal de alineamiento occidental del gobierno de Javier Milei en materia de defensa. Y ahora, si la reconstrucción de The Telegraph es correcta, el episodio habría sido todavía más explícito: no solo hubo apoyo de Washington a la operación, sino presión directa sobre Reino Unido para que no entorpeciera el negocio.
El propio reporte agrega otro dato importante: un vocero del Ministerio de Defensa británico afirmó que el compromiso del Reino Unido con las Islas Malvinas sigue “sin cambios” y recordó que en enero de 2025 hubo conversaciones de estado mayor entre Reino Unido y Argentina dentro de compromisos bilaterales más amplios. Es decir, Londres no niega el deshielo parcial del vínculo militar con Buenos Aires; lo que intenta dejar a salvo es que eso no modifica su postura sobre soberanía y defensa del archipiélago.
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