Hace casi un año, en mayo de 2025, cuando los conflictos más relevantes eran la guerra en Ucrania y Gaza, una encuesta de la firma internacional YouGov revelaba que entre el 41 % y 55 % de los europeos creían que el estallido de la Tercer Guerra Mundial se produciría en los próximos 5 a 10 años. Por ello no sorprende que un nuevo sondeo, llevado a cabo en un escenario internacional mucho más revuelto por la guerra en Irán, haya refirmado esta percepción.

Los últimos resultados de una encuesta de Político llevada a cabo en el Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos y Canadá revelaron que los países occidentales creen cada vez más que el mundo se dirige hacia una guerra global y el estallido de la Tercera Guerra Mundial es considerado probable en los próximos cinco años.
Específicamente, tanto en el Reino Unido como en Francia el 43 % de los encuestados creen que una nueva guerra mundial es “probable” o “muy probable” de estallar para 2031, mientras que en Estados Unidos esa cifra sube hasta el 46 %. Entre los cinco países, solo en Alemania la población cree, mayoritariamente, que una tercera guerra global no es probable en los próximos cinco años.
Por otra parte, en cuanto a naciones individuales que participan en acción militar, los encuestados estadounidenses fueron los más propensos a pensar que su propio país estará en guerra en los próximos cinco años, seguidos por los del Reino Unido y Francia. Además, al menos una de cada tres personas en EE. UU., Reino Unido, Francia y Canadá cree que es probable o muy probable que se utilice un arma nuclear en una guerra en los próximos cinco años.

¿Quién es la amenaza?
Como se podía predecir, tras la invasión de Ucrania, el Reino Unido, Francia y Alemania consideran a Rusia como la mayor amenaza. Sin embargo, los sorprendente es que los europeos ya consideran que, detrás de Moscú, se encuentra Estados Unidos. Y dicho cambio de percepción es resultado de las constantes amenazas del presidente norteamericano Donald Trump contra el Viejo Continente.
El mandatario presiona constantemente a Europa para que se encargue de su propia defensa, incluso amenzando con retirar a Estados Unidos de la alianza transatlántica, aunque el verdadero problema fueron sus dichos respecto a su intención de anexar Groenlandia, incluso a través del uso de la fuerza, pese a que ese territorio pertenece a Dinamarca, un aliado y miembro de la OTAN.
Los europeos, poco dispuestos a hacer sacrificios
Por otra parte, otro de los datos sorprendente fue que, pese a que el temor van en ascenso en el Viejo Continente, hay una disposición limitada entre el público occidental a hacer sacrificios para financiar más gasto militar. Así, aunque en principio existe un apoyo generalizado para aumentar los presupuestos de defensa en Reino Unido, Francia y Alemania, ese apoyo cayó drásticamente cuando la gente supo que podría implicar asumir más deuda pública, recortar otros servicios o subir impuestos.
Tal vez te interese: Rusia acusa a los líderes europeos de estar preparándose para la Tercera Guerra Mundial












