Chile es un eslabón clave en la logística del Reino Unido hacia la Antártida, y por eso importa en la cuestión del Atlántico Sur, donde Argentina mantiene reclamos territoriales en el continente helado, pero también el archipiélago de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwiches del Sur.

El rol que el país vecino juega en la zona se ilustra en una reciente polémica que atravesó a nuestro país: el paso del buque de investigación británico Sir David Attenborough por aguas argentinas con la bandera del gobierno ilegal de las Islas Malvinas, a donde se dirigía después de realizar una parada técnica en la ciudad chilena de Punta Arenas.
Chile, la logística hacia la Antártida y por qué importa para el Atlántico Sur
Este enclave se consolida como el nodo logístico de Chile hacia la Antártida, un puerto bioceánico que también cuenta con la base aérea de Chabunco, utilizada por distintos países entre los que se cuenta el Reino Unido. Durante los últimos años, la ciudad brindó apoyo logístico a operaciones británicas en la Antártida, con escalas de buques de la Royal Navy como el HMS Protector y aterrizajes de aeronaves militares como el Airbus A400M Atlas en la Base Aérea de Chabunco. Estos movimientos, ahora reforzados por los vínculos comerciales con las Malvinas, consolidan a la Patagonia chilena como una plataforma para las operaciones de Londres hacia el Atlántico Sur y la Antártida.
Su versatilidad puede observarse por ejemplo en la Operación “Austral Endurance” (Permanencia Austral), realizada a principios de año, donde la Real Fuerza Aérea Británica confirmó el desarrollo exitoso de una misión que articuló un Airbus A400M Atlas y un avión de reabastecimiento Voyager desde la base de Monte Agradable en las Islas Malvinas con apoyo de la Fuerza Aérea de Chile.

El tramo operativo clave del ejercicio conjunto se ejecutó desde Punta Arenas: una salida de aproximadamente 12 horas hacia la región antártica, que incluyó puntos de interés vinculados al British Antarctic Survey (BAS), como Sky Blu y la estación Rothera. En la fase final, con condiciones de nubosidad baja y visibilidad intermitente, el A400M estableció contacto con el RRS Sir David Attenborough, el buque polar operado por BAS, como demostración de “integración aire-mar”.
De esta forma, se evidencia que Chile aparece no solo como “escala”, sino como socio técnico-operacional en procedimientos, tripulación y salida desde Punta Arenas. En el lenguaje británico, la sociedad se vincula a una “Letter of Intent” bilateral sobre cooperación antártica, mientras que para Chile significa la ratificación de lo que ambos países describen como una “amistad estratégica” de dos siglos.

Para Argentina, en cambio, la normalización de buques y aviones británicos en el Atlántico Sur también naturaliza de facto la presencia de Reino Unido en la región, motivo por el cual la logística que Chile provee a Londres en la zona despierta las suspicacias de funcionarios locales. Teniendo de trasfondo el conflicto con el gobierno ilegal de las Islas Malvinas, el mensaje se refuerza.
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