La muerte del ciudadano brasileño Bruno Gabriel Leal da Silva, de 23 años, en diciembre de 2025 dentro de una unidad vinculada a la Legión Internacional de Ucrania abrió un foco de preocupación sobre los mecanismos de control y disciplina en contingentes extranjeros que combaten en la guerra contra Rusia. La investigación publicada por el Kyiv Independent sostiene que el joven falleció despues de recibir un castigo físico extremo dentro de la denominada “Compañía Avanzada”, formación integrada mayoritariamente por brasileños.

En este contexto, según surge de testimonios de excombatientes recogidos bajo condición de anonimato, la unidad aplicaba prácticas disciplinarias que varios describieron como “tortura”. Las acusaciones incluyen palizas grupales, quemaduras, simulacros de ahogamiento y agresiones físicas reiteradas. “Era un batallón que torturaba a la gente. Los abusos allí eran normales”, afirmó un exsoldado. De acuerdo con la investigación, Leal da Silva habría sido golpeado luego de regresar ebrio a la base, conducta prohibida por las reglas internas de la unidad.
Puntualmente, la Compañía Avanzada operaba bajo la órbita de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (HUR), dentro de la estructura conocida como Revanche. Exmiembros señalaron que el comandante brasileño Leanderson Paulino supervisaba o delegaba castigos severos contra reclutas. Aunque no se encontraba en la base la noche de la muerte, no obstante, varios entrevistados afirmaron que ejercía control directo sobre los mecanismos disciplinarios.
Ucrania reconoce el hecho e informa de la apertura de investigaciones
En virtud del hecho, las autoridades ucranianas reconocieron el fallecimiento e informaron la apertura de investigaciones. La fiscalía confirmó que la policía inició actuaciones preliminares despues de encontrar el cuerpo en una unidad militar ubicada en Kiev. El HUR, en una respuesta escrita, señaló que el joven se encontraba en proceso de selección y no había firmado contrato formal, y anunció una revisión interna de la unidad. Cabe señalar que no se difundieron los resultados de autopsia debido a la investigación en curso.
El caso adquiere relevancia internacional porque involucra a voluntarios extranjeros que se incorporaron a las fuerzas ucranianas tras la invasión rusa a gran escala iniciada en 2022. La participación de combatientes internacionales es promovida por Kiev como parte de su estrategia de defensa frente a Rusia, pero también plantea desafíos en términos de supervisión, responsabilidad legal y cumplimiento de estándares militares. De confirmarse las acusaciones, el episodio podría tener implicancias diplomáticas y afectar la narrativa internacional sobre la gestión de fuerzas extranjeras en el conflicto.













