El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que aproximadamente 10.000 soldados norcoreanos se encuentran actualmente entrenando en territorio ruso en tácticas de guerra moderna, en el contexto del conflicto entre Moscú y Kiev. La información fue brindada en una entrevista con la agencia japonesa Kyodo News y se suma a evaluaciones previas de inteligencia sobre la participación de Corea del Norte en apoyo a Rusia.

Frente a esta situacion, Zelenski afirmó que el entrenamiento incluye métodos para contrarrestar ataques con drones y misiles ucranianos, así como defensa frente a diferentes tipos de vehículos no tripulados, desde drones FPV hasta sistemas de largo alcance y de fibra óptica. El mandatario señaló que una parte de los militares no necesariamente será desplegada en combate directo, sino que regresará a Corea del Norte para transferir la experiencia adquirida. “Como mínimo, traerán esta experiencia y conocimiento a Corea del Norte”, sostuvo.
Oportunamente, la inteligencia ucraniana había informado en el otoño de 2024 la llegada de unidades norcoreanas a zonas de combate en el óblast ruso de Kursk, estimando unos 12.000 efectivos, incluidos alrededor de 500 oficiales. Posteriormente, la agencia surcoreana Yonhap reportó en noviembre de 2025 el envío de varios miles de militares norcoreanos a Rusia bajo la cobertura de trabajos de “restauración de infraestructura”.
En este contexto, evaluaciones de la inteligencia británica publicadas en junio de 2025 indicaron que las fuerzas norcoreanas sufrieron más de 6.000 bajas durante los combates en Kursk. Informes recientes de la inteligencia militar ucraniana señalan además una rotación constante de personal norcoreano en la región, donde participan en ataques de artillería y sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes contra áreas fronterizas ucranianas, así como en tareas de reconocimiento aéreo.
De acuerdo con Kiev, el contingente también está estudiando tecnologías no tripuladas y métodos de combate contemporáneos. Ucrania estima que una gran cantidad de soldados norcoreanos entrenados ha regresado posteriormente a su país y muchos se han convertido en instructores militares, difundiendo las habilidades adquiridas dentro de las fuerzas armadas de Pyongyang.












