Desde hace años, Europa mantiene serias preocupaciones respecto a cómo China puede afectar su ciberseguridad. Sin embargo, las últimas amenazas comerciales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han provocado que los europeos intenten acercarse a Pekín para incentivar la llegada de inversiones. Por su parte, el Gigante Asiático, consciente de las necesidades del Viejo Continente, ha criticado duramente a Bruselas por sus últimas medidas en materia de ciberseguridad.

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, la última propuesta de la Comisión Europea de restringir a los proveedores de tecnología de alto riesgo en las cadenas de suministro críticas equivalía a un “proteccionismo descarado”. Además, advirtió a los funcionarios europeos que Pekín tomará “las medidas necesarias” para proteger a las empresas chinas.
Pekín tiene “serias preocupaciones” sobre el proyecto de ley, aseguró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun.
“Utilizar estándares no técnicos para restringir o incluso prohibir a las empresas participar en el mercado, sin ninguna prueba fáctica, viola gravemente los principios del mercado y las normas de competencia justa”, agregó.
La Comisión Europea presentó el martes pasado su propuesta para reformar la Ley de Ciberseguridad del bloque. El proyecto de ley busca combatir a los proveedores de tecnología riesgosos en cadenas de suministro críticas que abarcan energía, transporte, sanidad y otros sectores.
La legislación en sí no nombra países o empresas específicas. Pero se considera ampliamente dirigida a China, ya que proveedores de 5G, como Huawei y ZTE, están en el punto de mira de la UE.
La UE, ni se achica ni se aleja
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, le respondió al Ministerio de Asuntos Exteriores chino afirmando que Europa ha permitido proveedores de alto riesgo fuera de la UE en sectores estratégicos durante “demasiado tiempo”.
“De hecho, estamos cambiando esto radicalmente. Porque ya no podemos ser ingenuos”, dijo Regnier. Además, aseguró que la exclusión de proveedores de alto riesgo siempre se basará en “evaluaciones de riesgos sólidas” y en coordinación con los países miembros de la UE.
Pero, lo interesante es que, pese a las preocupaciones, Europa necesita a China. En el marco del Foro de Davos, el presidente francés Emmanuel Macron pidió más inversiones extranjeras directas (IED) chinas en “algunos sectores clave” del Viejo Continente.
“China es bienvenida, pero lo que necesitamos es más inversiones extranjeras directas chinas en Europa, en algunos sectores clave. Esto permitirá contribuir a nuestro crecimiento, transferir algunas tecnologías, y no solo para que Chine exporte hacia Europa algunos dispositivos o productos que a veces no cumplen con los mismos estándares, o están mucho más subvencionados que los que se producen en nuestro continente”, dijo Macron.

Buenas noticias desde Londres para Pekín
La semana pasada, el gobierno británico aprobó, formalmente, que China construya su mayor embajada en Europa en Londres. La aprobación llega tras años de tensiones por las advertencias de políticos británicos y estadounidenses de que la embajada podría usarse como base para espionaje.
China planea construir una nueva embajada en el emplazamiento del Tribunal Real de la Casa de la Moneda, cerca de la Torre de Londres. Sin embargo, muchos creen que esto es un error: permitirle a China construir en ese lugar, cerca del histórico distrito financiero de Londres, podría posibilitar a Pekín escuchar cables de fibra óptica utilizados por las empresas financieras que viajan por debajo de la zona.
Los responsables de seguridad británicos también habían advertido que permitir que China construyera una embajada mucho más grande implicaría más espías chinos en suelo británico.

¿La economía por sobre la seguridad?
Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Pekín ha gestionado la planificación de un nuevo edificio de la embajada del Reino Unido en pleno cumplimiento de las prácticas diplomáticas internacionales y de las leyes y regulaciones pertinentes.
Por su parte, Dan Jarvis, ministro de Seguridad británico, reconoció que “China ha representado, y seguirá representando, amenazas para nuestra seguridad nacional”. Pero reconoció que, tras una evaluación detallada de los riesgos derivados de la nueva embajada, se ratificó “que la seguridad nacional del Reino Unido está protegida”.
La decisión de aprobar la construcción de la embajada china se anunció antes de la próxima visita al Gigante Asiático del primer ministro Keir Starmer, la primera de un líder británico desde 2018.
Recientemente, Starmer dijo que los lazos comerciales más estrechos entre ambos países son de interés nacional. En este sentido, tres fuentes citadas por Reuters aseguraron que el Reino Unido y China intentarán reavivar un diálogo empresarial de la “era dorada”.
Tal vez te interese: Desde Davos, Macron y von der Leyen advierten a Trump: “Europa no aceptará pasivamente la ley del más fuerte”










