- Funcionario británico alerta por deterioro “sin precedentes” en la relación de inteligencia con EE.UU.
- Analistas advierten que la alianza anglo-estadounidense ya no puede darse por sentada.
- Reino Unido suspendió cooperación en el Caribe tras ataques estadounidenses considerados ilegales.
- La fragilidad de la “special relationship” impacta en la OTAN y en la cuestión Malvinas.

Un alto funcionario de inteligencia británico declaró a iNews que las relaciones entre la Casa Blanca y sus aliados se encuentran en un nivel de deterioro “sin precedentes”. Según su diagnóstico, la inestabilidad política individual generada por Donald Trump amenaza con afectar directamente las conexiones de inteligencia entre aliados, debilitando uno de los pilares más sólidos de la cooperación transatlántica.
La alianza de inteligencia entre Londres y Washington, considerada durante décadas incuestionable, atraviesa un momento crítico. El funcionario británico subrayó que la falta de coordinación y las decisiones unilaterales de la Casa Blanca han erosionado la confianza mutua. Lo que antes era un sistema fluido de intercambio de información estratégica ahora se percibe como un terreno incierto, con riesgos de fractura dentro de la red de aliados.

Como ya informó Escenario Mundial el 13 de enero, la “relación especial” entre Reino Unido y Estados Unidos mostró fisuras tras la captura de Nicolás Maduro. Aunque Londres se alineó con Washington y hasta brindó apoyo militar para interceptar un petrolero ruso, el vínculo no atraviesa su mejor momento.
La historia demuestra que el Reino Unido ha respaldado acciones estadounidenses incluso cuando fueron cuestionadas internacionalmente: desde los bombardeos en Libia en 1986 hasta la invasión de Panamá en 1989. Sin embargo, hoy la situación es distinta: la desconfianza hacia Trump y la fragilidad militar británica hacen que la alianza ya no pueda darse por sentada.
El quiebre en el Caribe: de la cooperación al distanciamiento
La crisis se profundizó en noviembre de 2025, cuando el Reino Unido decidió suspender parte de su cooperación de inteligencia con Estados Unidos vinculada al seguimiento de embarcaciones sospechadas de narcotráfico en el Caribe. Londres temía que sus datos estuvieran siendo utilizados para ejecutar ataques letales contra embarcaciones, en lugar de operaciones de interdicción policial.

El factor Trump aparece como detonante central. La “inestabilidad política individual” que genera su estilo de gobierno —marcado por decisiones abruptas y un uso personalista de la política exterior— impacta en la credibilidad de EE.UU. como socio confiable. Para Londres, esta dinámica no solo complica la cooperación bilateral, sino que también amenaza la cohesión de alianzas más amplias como la OTAN y el grupo de inteligencia “Five Eyes”.
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