- El primer ministro Andrej Babiš descartó vender o donar aviones de combate L-159 a Ucrania.
- La decisión contradice la propuesta del presidente Petr Pavel, quien había ofrecido apoyo aéreo en Kiev.
- El gobierno checo argumenta que los aviones son necesarios para su propia defensa y no están disponibles.

La República Checa ha decidido no enviar aviones de combate ligeros L-159 a Ucrania, pese a que el presidente Petr Pavel había manifestado públicamente esa intención durante una visita a Kiev. El anuncio del primer ministro Andrej Babiš marca un nuevo capítulo en las tensiones internas del gobierno checo y pone de relieve las dificultades de los países europeos para sostener un apoyo militar prolongado a Ucrania.
El presidente Pavel, firme defensor de Kyiv desde el inicio de la guerra, había señalado que Chequia podría transferir varios aviones en poco tiempo. Incluso mencionó que Ucrania estaba dispuesta a comprarlos. Sin embargo, Babiš rechazó la propuesta en una conferencia de prensa tras una reunión de gabinete, asegurando que “los aviones no están disponibles y no tenemos otros”.

La negativa se inscribe en la línea política del primer ministro, que ya había optado por no participar en el financiamiento de un préstamo de la Unión Europea a Ucrania en diciembre y ha prometido no proveer ayuda militar directa.
Argumentos y presiones internas
Babiš justificó la decisión en la necesidad de mantener los L-159 dentro de la Fuerza Aérea checa, alegando que son esenciales para la defensa nacional. La propuesta de Pavel también fue criticada por socios de coalición del partido gobernante, en particular el SPD, de orientación pro-rusa y contraria a nuevas transferencias militares.

El primer ministro recordó que incluso el gobierno anterior, con una postura más favorable a Ucrania, había rechazado la opción de enviar estos aviones, reforzando la idea de que la posición oficial de Praga no ha cambiado.
Para Ucrania, la negativa supone un revés en su intento de reforzar la defensa aérea contra drones rusos, que han intensificado los ataques sobre infraestructura crítica. Los L-159, aviones subsónicos diseñados para entrenamiento avanzado y operaciones ligeras de combate, eran vistos como una herramienta útil para interceptar drones y apoyar operaciones defensivas.
Te puede interesar: La República Checa refuerza su apoyo a Ucrania con voluntarios en el campo de batalla















