Argentina fue invitada oficialmente por Donald Trump a integrar, como Miembro Fundador, el Board of Peace, una nueva organización internacional promovida desde la Casa Blanca con el objetivo de impulsar una paz duradera en regiones afectadas por conflictos armados. La invitación fue cursada mediante una carta firmada por el mandatario estadounidense y dirigida al presidente Javier Milei, quien confirmó públicamente su recepción y aceptación preliminar.

Foto: Al Drago (Reuters) | Vídeo: AP
Según el contenido del documento oficial fechado el 16 de enero de 2026, el Board of Peace surge como el eje central del denominado Comprehensive Plan to End the Gaza Conflict, una hoja de ruta anunciada por Trump en septiembre de 2025 y posteriormente respaldada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mediante una resolución adoptada en noviembre. La nueva entidad se proyecta como un organismo internacional con funciones de coordinación política y administración transicional en escenarios de posconflicto, comenzando por Gaza.
En la misiva, Trump subraya que el Board of Peace estará integrado por un grupo selecto de países dispuestos a asumir responsabilidades directas en la construcción de una paz sostenida, con capacidad de designar representantes permanentes y participar activamente en la toma de decisiones. La invitación a la Argentina la coloca dentro de ese núcleo inicial de Estados con rol estructural en la arquitectura del organismo, un estatus que excede la participación simbólica o consultiva.
Desde Buenos Aires, el presidente Milei celebró públicamente la invitación y remarcó que la decisión se inscribe en una política exterior orientada a alinearse con países que, según definió, “combaten el terrorismo, defienden la vida y promueven la libertad”. El mensaje refuerza una línea ya visible en otras decisiones recientes del Gobierno argentino en materia de seguridad internacional y posicionamiento diplomático.
Un nuevo esquema internacional con implicancias estratégicas
La creación del Board of Peace se da en un contexto de reconfiguración del rol estadounidense en Medio Oriente y de búsqueda de mecanismos alternativos a los formatos tradicionales de mediación multilateral. De acuerdo con lo expuesto por la Casa Blanca, el organismo apunta a superar esquemas previos mediante una estructura más reducida, con Estados fundadores comprometidos a sostener presencia política, coordinación de recursos y acompañamiento institucional en procesos de reconstrucción y estabilización.
Para la Argentina, la invitación implica un salto cualitativo en su inserción internacional. No solo la vincula de manera directa con una iniciativa central de la política exterior estadounidense bajo la presidencia de Trump, sino que la posiciona como actor con voz en un espacio de toma de decisiones sobre conflictos de alta sensibilidad geopolítica. El carácter fundacional del rol ofrecido sugiere una expectativa de compromiso sostenido y alineamiento estratégico en foros y acciones futuras.

El movimiento también se produce en paralelo a un escenario internacional marcado por tensiones persistentes en Medio Oriente, debates sobre la gobernanza de Gaza en la etapa posterior al conflicto y cuestionamientos al alcance de los organismos multilaterales tradicionales. En ese marco, la apuesta estadounidense por un nuevo organismo refleja tanto una intención de liderazgo como una redefinición de los instrumentos disponibles.
Resta observar cómo se traducirá la participación argentina en términos concretos, qué grado de involucramiento operativo se espera de los Estados fundadores y cómo reaccionarán otros actores regionales e internacionales ante la conformación del Board of Peace. La invitación abre una nueva etapa para la política exterior argentina, cuyos alcances y costos estratégicos comenzarán a delinearse en los próximos meses.
Te puede interesar: Argentina y Estados Unidos refuerzan la cooperación en defensa y seguridad hemisférica














