En medio de las tensiones con Estados Unidos, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, dijo que ha avanzado en restaurar la confianza con China. Entre sus objetivos se destaca la idea de que el presidente Xi Jinping actúe como mediador con Corea del Norte. Lee, también dijo que el líder chino resaltó la necesidad de tener paciencia cuando hablaban de Corea del Norte y sus armas nucleares.

El presidente surcoreano dijo que había expuesto los esfuerzos que Seúl había estado realizando para entablar diálogo con Corea del Norte y mejorar las relaciones. Pero, ante la falta de resultados, le pidió a Xi que desempeñara un papel mediador en la paz en la península.
“El presidente Xi reconoció nuestros esfuerzos hasta ahora y dijo que se necesita paciencia. También dijo ‘hablar es fácil, pero actuar no es tan fácil'”, explicó.
Lee ha estado en una visita de Estado a China y su reunión con Xi fue la segunda en menos de tres meses. Su accionar deja en evidencia un claro acercamiento de Seúl a Pekín tras varios años de elevadas tensiones.
Seúl, impaciente por el accionar de Trump
Justamente, la nueva estrategia de Lee parece ser una respuesta al accionar de Estados Unidos, histórico aliado de Corea del Sur, que, desde el regreso de Donald Trump al poder, ha comenzado a actuar de manera mucho más unilateral, generando desconfianza entre sus aliados.
Ejemplos de esto último son el reciente ataque en Venezuela, el acercamiento a Rusia y las constantes amenazas sobre anexionar Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca, miembro de la OTAN.
Justamente, Trump, que confirmó que su país ayudará a Seúl a constuir submarinos nucleares, le ha exigido a Lee que Corea del Sur incremente sus esfuerzos para contener tanto a Pekín como a Pyongyang.

Crece la presión desde el norte
A esto se suma que el líder norcoreano, Kim Jong Un, se ha mostrado muy activo en los últimos días, realizando importantes anuncios.
Por un lado, envió un mensaje de Año Nuevo al presidente ruso, Vladímir Putin, en el que destacó la profunda cooperación entre sus países.
Según él, 2025 fue un “año realmente significativo” para la alianza bilateral que se consolidó al “compartir sangre, vida y muerte en la misma trinchera”.
Para Pyongyang, que ha enviado tropas a combatir en Ucrania, esta alianza es clave ya que podría facilitarle el acceso a tecnologías avanzadas. Un ejemplo de esto son los submarinos nucleares que el régimen está desarrollando como parte de su creciente capacidad de disuasión nuclear.
Corea del Norte también intensificó sus pruebas de misiles estratégicos, incluidos misiles de crucero de largo alcance, que fueron lanzados sobre aguas cercanas a Japón recientemente.
Además, el país planea aumentar la producción de misiles en sus arsenales para 2026: Kim Jong-un, que prometió “un año de gran actividad” para el sector armamentístico, ordenó a sus funcionarios incrementar la producción de misiles y proyectiles de artillería, un sector que calificó como “de suma importancia para reforzar la disuasión bélica”.
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