El bombardeo de Estados Unidos ordenado por Donald Trump sobre Venezuela, que según comunicó el presidente estadounidense terminó con la detención de Nicolás Maduro, suscita reacciones internacionales de distinto tenor en tiempo real. Entre las definiciones, se distinguen aquellos comunicados o declaraciones que piden un regreso a los principios de no agresión entre estados que contiene el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y aquellas que, en cambio, celebran el fin de un régimen autoritario.

“Los Estados Unidos de América han llevado adelante un ataque a larga escala contra Venezuela y su líder”, escribió el presidente Trump en la publicación de su red social, Truth Social, que dio a conocer al mundo el bombardeo llevado a cabo en la madrugada de este sábado 3 de enero. Allí también informó que el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, habían sido “capturados” y llevados por aire fuera del país.
En paralelo, comenzaron a filtrarse imágenes de explosiones en Caracas, donde el ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello -una de las figuras más fuertes del régimen chavista que sigue en el poder- sostuvo que había habido muertos venezolanos. En cambio, Trump manifestó en una entrevista con Fox News que no hubo bajas norteamericanas en la operación militar, aunque sí algunos heridos que esperaban recuperarse.

Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, pidió una “prueba de vida” de la integridad del líder depuesto, a la vez que llamó a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para seguir de cerca la situación en el país latinoamericano. Sobre este último punto también se manifestaron a favor distintas voces de la comunidad internacional.
Las reacciones internacionales al ataque de Estados Unidos sobre Venezuela y la captura de Maduro
En América Latina
Una de las primeras voces en expresarse sobre el ataque fue el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien emitió un comunicado crítico de la medida en el que afirmó: “Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente han traspasado una línea inaceptable. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”. “Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo. Condenar el uso de la fuerza es coherente con la postura que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones”, finalizó.

El presidente de Argentina, Javier Milei, dio su apoyo total a la medida a través de su cuenta de X, compartiendo un video donde criticaba a Maduro en la última cumbre del Mercosur, acompañado del texto: “LA LIBERTAD AVANZA VIVA LA LIBERTAD CARAJO”. Más tarde, en una entrevista televisiva, Milei sostuvo que el bombardeo constituía “la caída de un dictador”, un “narcoterrorista” y “una excelente noticia para el mundo libre”. El presidente también vinculó a Maduro con “el socialismo del Siglo XXI” y dijo que tiene un rol “similar al que tenía Cuba en los 70, exportando el comunismo a la región”.
Poco después, el gobierno de la República Argentina manifestó su respaldo a la acción estadounidense a través de la Cancillería y valoró “la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los EE.UU. de América y por su Gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro”. Asimismo, el comunicado del ministerio que comanda Pablo Quirno expresó su apoyo a que las autoridades electas en los comicios de 2024, incluido Edmundo González Urrutia, puedan ejercer su mandato constitucional.
Por otro lado, el comunicado argentino finalizó recordando la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela: “El régimen venezolano es internacionalmente responsable por la integridad física y la seguridad personal del ciudadano argentino Nahuel Gallo, quien se encuentra en situación de detención arbitraria y desaparición forzada, en violación de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, y reitera su llamado a su inmediata liberación.”
Desde México, la cancillería señaló: “El Gobierno de México condena y rechaza enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente (…) en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.Y llama“a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”.
En contraste, la Cancillería de Bolivia, ahora bajo el gobierno de Rodrigo Paz, expresó su respaldo al proceso abierto en Venezuela, indicando que el país:“apoya de manera firme e inmediata al pueblo venezolano en este camino iniciado de recuperación de su democracia, de restitución del orden constitucional y garantías (…) del ejercicio pleno de los derechos humanos”.
Por su parte, Paraguay sostuvo que, “si bien reafirma su compromiso histórico con la resolución pacífica de las controversias, el cual es principio fundamental que rige su conducta en el escenario internacional”, había advertido previamente sobre “la deriva insostenible de Venezuela bajo el mando de Nicolás Maduro, cabecilla del Cártel de los Soles. En tal sentido, al ser la misma una estructura criminal declarada formalmente como organización terrorista por las autoridades nacionales, su persistencia en el poder representaba una amenaza para la región”.
En el mundo
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China fue rápido en manifestar su rechazo a la medida ordenada por Trump en Venezuela a través de un comunicado oficial: “China está profundamente conmovida y condena fuertemente el uso de fuerza de los Estados Unidos contra un país soberano y el uso de la fuerza contra el presidente de un país”.

“China se opone firmemente a este tipo de conducta hegemónica por parte de Estados Unidos, que seriamente viola el Derecho Internacional, la soberanía de Venezuela, y amenaza la paz y seguridad en América Latina y el Caribe. Urgimos a los Estados Unidos a plegarse a la ley internacional y los propósitos y principios de la carta de la ONU y dejen de violar la soberanía y seguridad de otros países”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, uno de los países aliados al régimen de Caracas, pero que a la vez negocia con Estados Unidos por el fin de la guerra en Ucrania, llamó al bombardeo “un acto de agresión armada contra Venezuela“, al que calificó como “profundamente preocupante y condenable”. “En la situación actual, es importante, antes que nada, prevenir un escalamiento del conflicto y enfocarse en encontrar una vía fuera de la situación a través del diálogo”, añadió. A la vez, desde Moscú se manifestaron a favor “de la declaración de las autoridades venezolanas y los líderes de países latinoamericanos llamando por una inmediata reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se manifestó en un punto medio, ya que mientras que destacó que el bloque continental “se mantiene junto a las personas de Venezuela y apoya una transición democrática y pacífica”, también remarcó que “cualquier solución debe respetar el Derecho Internacional y la carta de la ONU”.
Desde Francia, el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noel Barrot, escribió en X: “La operación militar que llevó a la captura de Nicolás Maduro viola el principio de no recurrir a la fuerza, lo cual erosiona el Derecho Internacional. Francia reitera que ninguna solución política de largo plazo puede ser impuesta desde afuera y solo los pueblos soberanos pueden decidir su propio futuro”.
El gobierno de Sudáfrica, que ha sido acusado por Estados Unidos de violar los derechos humanos de su población blanca, también se manifestó contra la operación militar a través de un comunicado de su Departamento de Relaciones Internacionales, donde pidió retomar los canales internacionales para evitar conflictos: “Sudáfrica llama a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, el organismo que tiene como mandato mantener la paz y seguridad internacional, para referirse de manera urgente a esta situación”.
“Sudáfrica ve estas acciones como una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, que manda que todos los Estados Miembros no recurran al uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de cualquier estado”, añadió.
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Artículo en conjunto con Germán Alejandro Romero Redactor y Traductor en Zona Militar – Licenciado en Relaciones Internacionales y Maestrando en Estrategia y Geopolítica – Especialista en Conflictos Internacionales















Las dictaduras que se imponen por la fuerza no pueden, ni deben, ser toleradas. El mundo está lleno de déspotas que ponen en riesgo la paz y la vida de los pueblos, derecha o izquierda, que no nos vendan cuentos de hadas. Maduro es uno de tantos.