Un bombardero estratégico B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos completó una misión transatlántica de proyección de poder sin escalas hasta el High North, donde fue escoltado por primera vez en la historia por cazas stealth F-35B de la Real Fuerza Aérea y la Real Armada británicas desplegados desde el portaaviones HMS Prince of Wales. Este despliegue combinado integró también en formación a cazas F-35A de la Real Fuerza Aérea Noruega sobre las aguas del Atlántico Norte y el mar de Noruega.

La operación aeronaval reabasteció en vuelo a las aeronaves mediante un avión nodriza RAF Voyager para los F-35B británicos y reabastecedores KC-135 Stratotanker de la USAF para los cazas noruegos. De acuerdo con las declaraciones oficiales de la OTAN, este hito demostró la capacidad de conectar el poder aéreo estratégico norteamericano con cazas de quinta generación operados desde plataformas navales en el extremo norte europeo.
La travesía transatlántica desde la base aérea de Minot
El bombardero B-52H de la USAF despegó desde la base aérea de Minot, ubicada en Dakota del Norte, bajo el identificativo de llamada HUSH 11 para cumplir un vuelo global de larga distancia de ida y vuelta a través del océano Atlántico. Aunque la planificación inicial contemplaba una formación de dos bombarderos, la segunda aeronave designada como HUSH 12 debió cancelar su participación debido a un inconveniente técnico antes de la partida.
Para sostener el extenso recorrido transatlántico sin escalas a través de las regiones de información de vuelo de Nuuk y Reikiavik, la Fuerza Aérea de Estados Unidos movilizó una red de tanques aéreos KC-135 basados en RAF Mildenhall. El enlace de reabastecimiento en el aire permitió al bombardero nuclear alcanzar la zona de operaciones en aguas europeas y retornar exitosamente a su base de origen en una sola salida operativa.

Entre los ejercicios Global Thunder y Neptune Strike 26-4
El cruce del bombardero B-52 coincidió con el desarrollo del ejercicio Global Thunder, el entrenamiento anual de gran escala conducido por el Comando Estratégico de Estados Unidos (STRATCOM) para simular escenarios de disuasión y conflicto nuclear. En simultáneo, el portaaviones británico HMS Prince of Wales ejecutaba la Operación Firecrest en el Atlántico Norte en el marco del ejercicio Neptune Strike 26-4 de la OTAN.
Liderado por el Comando de la Fuerza Conjunta de la OTAN en Norfolk (JFC Norfolk) y STRIKFORNATO, el ejercicio Neptune Strike 26-4 reúne a 17 países aliados, más de 20 buques de guerra y 40 aeronaves en maniobras multidominio entre el 16 de octubre y el 5 de noviembre de 2026. La convergencia de ambas maniobras militares consolidó la interoperabilidad aliada y la capacidad de respuesta coordinada ante amenazas estratégicas en el área euroatlántica.
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