El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró este 21 de octubre que su Gobierno tomará “la acción más firme” frente a la ofensiva argentina contra la explotación petrolera en las Islas Malvinas y reveló que llevó personalmente la disputa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La declaración fue realizada ante la Cámara de los Comunes, donde Londres volvió a ratificar su respaldo a Sea Lion apenas un día después de que el ministro de Defensa asegurara que Reino Unido está “perfectamente capacitado” para defender el archipiélago.

Burnham respondió al diputado conservador Sir John Whittingdale, quien le preguntó directamente si su Gobierno se opondría a la presentación argentina ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar destinada a intentar detener la explotación de hidrocarburos alrededor de las islas. El primer ministro contestó afirmativamente y sostuvo que Reino Unido adoptará “la acción más firme” para mantener su posición sobre Malvinas.
El jefe del Gobierno británico agregó un dato que hasta ahora no había sido explicitado públicamente: discutió la cuestión directamente con Trump. “Planteé el asunto al presidente Trump”, señaló Burnham, sin precisar cuándo ocurrió la conversación ni cuál fue la respuesta del mandatario estadounidense.
La referencia adquiere peso porque Washington viene ocupando un lugar cada vez más visible dentro de la disputa. En agosto, Escenario Mundial informó que Trump había dejado abierta públicamente la posibilidad de revisar la posición estadounidense sobre Malvinas, mientras Argentina profundizó durante los meses siguientes su estrategia jurídica y económica contra las actividades británicas en el archipiélago.
Burnham no informó que Estados Unidos haya modificado su posición como resultado de esas conversaciones. Lo novedoso es que la disputa entre Argentina y Reino Unido por Malvinas ya fue elevada directamente por el primer ministro británico a Trump, mientras Buenos Aires intenta bloquear Sea Lion mediante un procedimiento internacional.
Burnham responde directamente a la acción argentina contra Sea Lion
El intercambio en los Comunes estuvo centrado en la ofensiva jurídica que Argentina inició por el proyecto petrolero de la Cuenca Malvinas Norte. Whittingdale preguntó si el Gobierno británico “se opondrá firmemente” al caso presentado por Buenos Aires ante el tribunal internacional para intentar detener la explotación de los recursos.
“Por supuesto que lo haremos, y estoy feliz de dejarlo claro nuevamente hoy”, contestó Burnham. A continuación aseguró que Londres tomará “la acción más firme” para sostener su posición sobre las islas y confirmó que tanto el ministro de Defensa, Wes Streeting, como el canciller británico realizaron gestiones con sus respectivos interlocutores.
El primer ministro volvió además a invocar el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas para sostener la posición británica. Ese argumento es rechazado por Argentina, que considera que no resulta aplicable a la Cuestión Malvinas por tratarse de una disputa bilateral de soberanía reconocida por Naciones Unidas. La Resolución 2065 de la Asamblea General identifica a Argentina y Reino Unido como partes de la controversia y llama a ambos gobiernos a negociar una solución teniendo en cuenta los intereses de los habitantes.

La intervención de Burnham llega cuando el procedimiento iniciado por Argentina comienza a avanzar. El Tribunal Internacional del Derecho del Mar fijó para el 10 y 11 de noviembre las audiencias sobre la solicitud argentina de medidas provisionales contra Reino Unido.
Buenos Aires busca que el Tribunal adopte medidas mientras se constituye el tribunal arbitral encargado del procedimiento principal iniciado bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Argentina sostiene que Londres no puede continuar autorizando unilateralmente actividades de explotación de recursos naturales en áreas cuya soberanía permanece en disputa.
Escenario Mundial informó el 13 de octubre que Burnham ya había respaldado públicamente Sea Lion y prometido defender la posición británica frente al procedimiento argentino. La intervención de este miércoles eleva ahora el tono y agrega la participación directa de Trump en las conversaciones mantenidas por Londres.
Dos días consecutivos de mensajes británicos sobre Malvinas
La declaración del primer ministro aparece además inmediatamente después de otro pronunciamiento desde el Gobierno británico sobre la capacidad para sostener las islas.
Este 20 de octubre, el ministro de Defensa Wes Streeting aseguró que Reino Unido está “perfectamente capacitado” para defender Malvinas, después de que un diputado cuestionara en los Comunes si la reducción de fragatas, los problemas de disponibilidad submarina y otras limitaciones de la Real Armada británica podían comprometer esa capacidad.
Streeting no anunció refuerzos adicionales ni vinculó sus palabras con una amenaza militar argentina. De hecho, el Gobierno de Javier Milei insiste en que el reclamo continuará desarrollándose por vías diplomáticas y jurídicas. La respuesta del ministro estuvo dirigida a una discusión interna británica sobre las capacidades disponibles para sostener el dispositivo actualmente desplegado.

Burnham avanzó este miércoles sobre un terreno diferente: la respuesta política y jurídica a las medidas que Argentina está tomando contra Sea Lion. Al hacerlo, confirmó que su Gobierno coordina el tema entre Defensa y la Cancillería y que la cuestión Malvinas también fue planteada directamente ante la Casa Blanca.
La declaración británica coincide además con una nueva definición de Javier Milei. Este mismo 21 de octubre, el Presidente argentino sostuvo que la ocupación británica de Malvinas representa “un riesgo para la región” y para el control del Atlántico Sur, al tiempo que ratificó que la recuperación del ejercicio de soberanía debe buscarse mediante la diplomacia y volvió a advertir a las empresas que operen en las islas sobre las consecuencias para sus negocios en territorio continental argentino.
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