La OTAN reforzará sus capacidades de vigilancia e inteligencia en el mar Negro con más aviones de patrulla marítima, sistemas de radar y drones, después de una serie de ataques contra embarcaciones comerciales vinculados con la guerra entre Rusia y Ucrania. El anuncio se produjo el martes 20 de octubre, tras una reunión del Consejo del Atlántico Norte en Bruselas, en medio de la creciente preocupación por la seguridad de las rutas marítimas próximas al flanco oriental de la alianza.

En este sentido, la respuesta incluirá también personal de inteligencia y equipos especializados en el análisis forense de explosivos. Según explicó el coronel del Ejército estadounidense Martin L. O’Donnell, portavoz militar de la OTAN, algunos países miembros ya enviaron estos recursos y otros lo harán próximamente. Sin embargo, la alianza no detalló cuántas aeronaves, drones o radares serán incorporados, ni estableció un cronograma público para completar el refuerzo.
Aviones, radares y drones son las cartas de la OTAN para reforzar la vigilancia
La combinación de medios anunciada apunta a ampliar las capacidades de observación y reconocimiento en una región donde los ataques a buques comerciales producto de a guerra entre Rusia y Ucrania aumentaron la presión sobre las autoridades costeras. Los aviones de patrulla marítima permiten vigilar amplias áreas, mientras que los radares contribuyen a detectar y seguir objetivos. Los drones, por su parte, pueden complementar las tareas de reconocimiento.
Mientras que el componente de inteligencia forense tendrá la función de analizar los restos de explosivos y otros indicios que permitan esclarecer las características y el origen de los ataques. Estas capacidades pueden contribuir a reconstruir los incidentes y mejorar el conocimiento de la situación marítima, aunque el anuncio no especificó qué procedimientos operativos se aplicarán ni qué resultados se esperan de las investigaciones.
La portavoz principal de la OTAN, Allison Hart, afirmó que la organización ya había reforzado su postura en el flanco oriental, incluso mediante capacidades contra drones. También sostuvo que los países miembros continuarán coordinando su respuesta para afrontar las amenazas contra la seguridad de la alianza.
Los ataques a buques elevaron la alerta en Rumania y Bulgaria
Esta decisión llegó después de varios incidentes en las proximidades de las costas de Rumania y Bulgaria, ambas integrantes de la OTAN. El pasado 15 de octubre, Reuters informó que dos buques tanque que transportaban productos químicos fueron alcanzados por drones cerca de la costa rumana y se incendiaron. Siete marineros de una de las embarcaciones fueron reportados como desaparecidos.
El episodio se sumó a ataques anteriores contra embarcaciones comerciales en el sector occidental del mar Negro. Según Reuters, al menos otros cinco buques de carga habían sido alcanzados en las inmediaciones de Rumania y Bulgaria durante los diez días previos, con al menos 23 marineros reportados como desaparecidos o muertos.

La proximidad de los incidentes a territorio aliado aumenta su relevancia para la seguridad regional. En el caso de los dos buques tanque, las autoridades rumanas confirmaron que habían sido alcanzados por drones, pero no atribuyeron públicamente la responsabilidad a la guerra entre Rusia y Ucrania. Pero una fuente militar de la OTAN citada por Reuters señaló que los drones que provocaron los incendios eran de origen ruso.
Rusia, Ucrania y una ruta marítima estratégica
La OTAN no atribuyó oficialmente la oleada de ataques a ningún país en el anuncio del 20 de octubre. Analistas militares citados por Reuters consideraron altamente probable la responsabilidad rusa, pero esa evaluación debe distinguirse de una conclusión oficial de la alianza. Moscú tampoco reconoció su responsabilidad por los incidentes descritos.

Crédito: Mando Europeo de los Estados Unidos.
El mar Negro tiene importancia estratégica para el comercio regional y para las exportaciones ucranianas. Los ataques rusos contra puertos de Ucrania llevaron a Kiev a depender en mayor medida de los puertos del Danubio y de rutas marítimas cercanas a las costas rumana y búlgara. Por eso, los incidentes afectan tanto a la seguridad de las tripulaciones como a la continuidad del transporte comercial.
Te puede interesar: Reino Unido confirma la compra de 12 cazas F-35A para la misión nuclear de la OTAN













