El Cuerpo de Marines de Estados Unidos desplegó por primera vez el Sistema Expedicionario de Interdicción de Buques (NMESIS) en la isla japonesa de Yonaguni durante el desarrollo del ejercicio militar conjunto Keen Sword 2027. Ubicada a solo 110 kilómetros de Taiwán en el extremo occidental del archipiélago nipón, la geografía de Yonaguni convierte este emplazamiento de artillería costera en un vector directo de disuasión frente a Pekín en el mar de China Oriental.

¿Qué características técnicas y operativas componen la batería desplegada por los Marines?
El sistema NMESIS (Navy-Marine Expeditionary Ship Interdiction System) utiliza vehículos tácticos terrestres equipados con 2 misiles de precisión de baja observabilidad, los Naval Strike Missile (NSM), capaces de atacar buques de guerra a más de 300 kilómetros de distancia. Durante las operaciones en Yonaguni, los efectivos del 12º Regimiento Litoral de la Marina integrarán de forma complementaria el Sistema Integrado de Defensa Aérea de la Infantería de Marina de los EE. UU. (MADIS) —equipado con misiles Stinger, un cañón de 30 milímetros y una ametralladora antidrones— junto a radares TPS-80, helicópteros pesados CH-53 y lanchas de desembarco LCU. Este esquema operativo se alinea directamente con los lineamientos del plan reorganizativo Force Design, el cual impulsó la reciente constitución del primer batallón dedicado a misiles de mediano alcance del Cuerpo de Marines.
De forma simultánea, las Fuerzas de Autodefensa de Japón desplegaron en la misma isla sus baterías de misiles antibuque Type 88 y sistemas antiaéreos Type 03. Asimismo, la fuerza nipona ensaya la movilidad fuera de sus bases habituales del misil superficie-buque de largo alcance Type 25, con una autonomía publicada cercana a los 1.000 kilómetros.

¿Cómo se integra la maniobra en la escala masiva del ejercicio Keen Sword 2027?
El despliegue en Yonaguni forma parte de la decimoctava (18ª) edición del ejercicio Keen Sword 2027, una maniobra bienal cuyo origen histórico se remonta a 1985 y que se extenderá hasta la fecha límite del 29 de octubre sin efectuar disparos reales de misiles. El entrenamiento moviliza una fuerza combinada de 56.000 efectivos —desglosados en 45.000 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa de Japón y 11.000 militares estadounidenses— junto a 260 aeronaves, 40 buques de guerra y 6.100 vehículos terrestres. La ejercitación cuenta además con la participación de contingentes de países aliados como Australia, Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda y Filipinas.

El objetivo operativo central es evaluar la interoperabilidad multidominio y la capacidad de sostenimiento logístico cuando las bases habitualmente utilizadas enfrentan daños o restricciones. La simulación abarca desde la dispersión de aeronaves y reparación rápida de pistas hasta la evacuación de heridos y la protección de instalaciones en el archipiélago.
Tal como reportó previamente Escenario Mundial, la preparación naval aliada incluyó el arribo a la Base Naval de Yokosuka del portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt (CVN-71), buque insignia del Grupo de Ataque 9 (CSG-9). La nave de la clase Nimitz estuvo acompañada por el crucero lanzamisiles USS Chosin (CG-65), el destructor USS Decatur y el buque de superficie no tripulado Seahawk, este último integrado para ensayar navegación autónoma en formación aeronaval.
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