La Marina Real británica inició un proceso de consulta con la industria para avanzar en el desarrollo de sus futuros submarinos no tripulados de gran tamaño, conocidos como XLUUV. La iniciativa comprende el programa Tipo 93 y el desarrollo de cargas útiles asociadas a AUKUS, con el objetivo de identificar plataformas, armamento, sensores y tecnologías que puedan integrarse en estos vehículos.

El aviso fue publicado el 12 de octubre en el portal oficial británico de contratación pública Find a Tender, aunque el Ministerio de Defensa aclaró que esta instancia no implica un compromiso de adquisición. El documento invita a empresas fabricantes de plataformas submarinas, proveedores de cargas útiles, desarrolladores de software y sistemas de autonomía e inteligencia artificial, integradores y compañías especializadas en mantenimiento durante el ciclo de vida. La Marina Real también busca conocer las capacidades de pequeñas y medianas empresas, que podrían aportar tecnologías específicas para el futuro sistema.
Como referencia inicial, Londres considera vehículos de aproximadamente 12 metros de longitud y dos metros de diámetro, aunque también acepta propuestas de otras dimensiones. La consulta permitirá organizar talleres, reuniones con proveedores y solicitudes de información para precisar las necesidades del programa. Por el momento, no se publicaron una cantidad definitiva de unidades, un diseño seleccionado ni un calendario de construcción confirmado.
Reino Unido pasa del demostrador Excalibur al Tipo 93
El antecedente tecnológico más relevante es el XV Excalibur, un vehículo submarino no tripulado de 12 metros construido por la empresa británica MSubs en el marco del Proyecto Cetus. Presentado en mayo de 2025, el sistema fue concebido como demostrador experimental para que la Marina Real evalúe tecnologías, procedimientos y conceptos de operación submarina autónoma, no como una plataforma de combate ya incorporada al servicio operativo.
Desde entonces, el Excalibur participó en pruebas vinculadas con la interoperabilidad de AUKUS. En julio de 2025, fue controlado desde un centro de operaciones en Australia durante el ejercicio Talisman Sabre, una demostración de cooperación entre fuerzas aliadas en el empleo de vehículos submarinos no tripulados. El programa permitió avanzar en el control remoto y la coordinación de estos sistemas a grandes distancias.
El avance más significativo llegó con las pruebas de septiembre de 2026. El 13 de ese mes, el Excalibur lanzó un torpedo pesado estadounidense Mk 48 durante un ensayo realizado en el Centro Británico de Pruebas y Evaluación Submarina, en Escocia. La Marina Real confirmó que la prueba se desarrolló junto con la Armada estadounidense y socios industriales, bajo los proyectos Broadsword y Trial Iron, vinculados al Pilar II de AUKUS. El torpedo utilizado era una versión inerte y recuperable, por lo que la prueba demostró la integración y el lanzamiento del arma, no el empleo de una cabeza de combate en una operación real.
AUKUS y la transición hacia una Armada híbrida
El Tipo 93 se vincula con el Pilar II de AUKUS, el componente de la asociación entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos dedicado al desarrollo de capacidades militares avanzadas, incluida la autonomía, la guerra submarina y la integración de sistemas. El objetivo es facilitar que vehículos no tripulados puedan operar con tecnologías y cargas útiles compatibles entre los tres países.
Dicho proyecto también forma parte de la transición británica hacia una denominada «Armada híbrida», que combinará buques y submarinos tripulados con plataformas autónomas. El Gobierno incluyó los vehículos submarinos no tripulados extragrandes Tipo 93 y los sistemas de superficie Tipo 92 en sus planes de detección y vigilancia submarina dentro del programa Bastión del Atlántico. No obstante, el ministro británico Luke Pollard señaló que todavía no estaban definidos el número de plataformas que se adquirirían ni sus calendarios de construcción.

La Marina Real busca que los primeros sistemas autónomos de gran tamaño formen parte de sus capacidades hacia 2030, de acuerdo con los objetivos de planificación de defensa británicos. El camino, sin embargo, todavía incluye etapas de definición técnica, evaluación de proveedores e integración de cargas útiles.
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