EE.UU. canceló un ejercicio conjunto de desembarco anfibio con Corea del Sur previsto para septiembre, después de informar a Seúl que la guerra con Irán redujo la disponibilidad de fuerzas estadounidenses para participar en las maniobras. La decisión afecta al ejercicio Sangyong, una operación de nivel divisional que reúne periódicamente a unidades de los Marines de ambos países y que busca mejorar su capacidad para ejecutar operaciones anfibias y responder conjuntamente ante una eventual crisis en la península coreana.

En este senitdo, el Cuerpo de Marines de Estados Unidos comunicó formalmente la limitación a su contraparte surcoreana en junio, según confirmó este lunes un portavoz del Cuerpo de Marines de Corea del Sur. Ambos países mantienen consultas para determinar cuándo podrán reanudar este tipo de ejercicios, aunque Seúl no informó todavía qué medidas podrían adoptarse para compensar el entrenamiento perdido o evitar nuevas cancelaciones.
Es el segundo guiño de Trump a Corea del Norte
La cancelación se produce pocos días después de otra decisión de Washington que redujo la dimensión del entrenamiento militar bilateral. El presidente Donald Trump ordenó al Pentágono disminuir sustancialmente la participación estadounidense en Ulchi Freedom Shield, el principal ejercicio militar anual de Estados Unidos y Corea del Sur. Las maniobras, que estaban previstas inicialmente durante 11 días, terminaron reducidas a cinco y con menos actividades de entrenamiento de campo.
Trump justificó públicamente la reducción de UFS por el costo de los ejercicios y por considerar que enviaban una señal “inapropiada y hostil” a Corea del Norte. También cuestionó que Corea del Sur no hubiera aceptado participar en las operaciones estadounidenses contra Irán. En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario destacó además su relación con el líder norcoreano Kim Jong-un.

Sin embargo, la cancelación de Ssangyong introduce un elemento diferente. En este caso, la explicación ofrecida por Seúl apunta directamente a una restricción operativa de las Fuerzas Armadas estadounidenses como consecuencia de la guerra con Irán. El ejercicio anfibio requiere una combinación de Marines, buques, aeronaves y unidades terrestres, por lo que su realización depende de disponer de una cantidad significativa de personal y medios estadounidenses.
Se vuelve difícil sostener compromisos simultáneos para EE.UU.
La situación vuelve a poner como interrogante las dificultades que enfrenta Washington para sostener compromisos militares simultáneos en distintos escenarios. La guerra con Irán obliga a Estados Unidos a mantener y redistribuir recursos hacia Medio Oriente, mientras la administración Trump busca al mismo tiempo preservar su posición estratégica frente a China y mantener la disuasión sobre Corea del Norte. Reuters informó que activos militares estadounidenses fueron desplazados hacia Medio Oriente, una situación que alimenta las dudas sobre la capacidad de Washington para responder simultáneamente a crisis en diferentes teatros.

Para Corea del Sur, el problema no se limita a perder un ejercicio. Las maniobras conjuntas son una herramienta fundamental para garantizar que las fuerzas estadounidenses y surcoreanas puedan operar bajo una estructura militar integrada en caso de conflicto. UFS 2026, por ejemplo, incorporaba entrenamiento destinado a responder a amenazas como drones, interferencias del sistema GPS y ataques cibernéticos, además de las capacidades militares convencionales. Cerca de 18.000 efectivos surcoreanos participaban del ejercicio.
Preocupación general entre los aliados asiáticos de EE.UU.
El contexto regional agrega presión a la decisión. Corea del Norte lanzó diez misiles balísticos de corto alcance durante la semana en que se produjo la reducción de UFS y volvió a denunciar las maniobras como preparativos para una invasión. Pyongyang mantiene desde hace décadas esa interpretación de los ejercicios militares estadounidenses y surcoreanos, aunque Washington y Seúl sostienen que su objetivo es mejorar la capacidad defensiva y la preparación conjunta.
La reducción de los ejercicios también debe interpretarse dentro de la estrategia diplomática de Trump hacia Pyongyang. El presidente estadounidense expresó interés en recuperar el diálogo con Kim Jong-un y busca eventualmente concretar un nuevo encuentro. La reducción de las maniobras puede funcionar como una señal destinada a disminuir la tensión con Corea del Norte, aunque hasta ahora Pyongyang no respondió con una reducción equivalente de sus capacidades militares.
El problema para Washington es que una política orientada simultáneamente a reducir tensiones con Pyongyang y a concentrar recursos en la guerra con Irán puede ser interpretada de manera diferente por sus aliados. Reuters señaló que Japón, Taiwán e India siguen con atención los cambios en la presencia militar estadounidense en Asia y las señales sobre el grado de compromiso de Washington con sus socios regionales.
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