El ministro de Defensa de Ucrania, Mykhailo Fedorov, aseguró que la campaña de drones de su país contra las líneas de suministro rusas está aislando a Crimea de Moscú y la península, capturada por el Kremlin allá por 2014, pronto “se convertirá en una isla”. La proyección se da en un marco en el que todos los corredores terrestres hacia Crimea fueron atacados, el tráfico en la ruta principal se redujo en más de dos tercios, y el combustible ha sido racionado dentro de la península.

Fedorov vinculó los ataques directamente con los combates en el frente: “Cuanto más ataque Ucrania a la logística rusa, menos operaciones de asalto lleva a cabo Rusia en primera línea, ya que hay correlación directa que rastrea el ministerio”. En este sentido, añadió que el Ministerio de Defensa contrató un 300% más de drones de ataque intermedio en los primeros cuatro meses de 2026 que en todo 2025.
En mayo, Fedorov anunció el programa Confinamiento Logístico, destinando US$ 112 millones a las unidades de drones que atacan rutas de suministro rusas a 20 o 200 kilómetros detrás del frente. Semanas después, el comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, Robert Brovdi, prometió aislar Crimea, afirmando que los ataques habían reducido el tráfico en la autopista Novorossiya en un 71% en quince días.
Entre el 7 y el 13 de junio, drones ucranianos atacaron el puente Chonhar, el paso a nivel Henichesk–Arabat Spit, cuatro puentes cerca de Armiansk y el puesto de control de Dzhankoi. Por su parte, funcionarios instalados en Crimea por Rusia dijeron que no quedaban puentes intactos en las entradas terrestres de la península, que el tráfico fue desviado y luego se detuvo casi por completo bajo repetidos ataques.
Por otro lado, el ministro ucraniano afirmó que la artillería tradicional de corto alcance está perdiendo eficacia en la línea del frente, argumentando que la “zona de muerte” se ha ampliado significativamente: Según él, la artillería con alcances de 12–18 kilómetros es cada vez más vulnerable a ataques enemigos con drones, lo que obliga a las unidades a reposicionarse más lejos de la línea del frente.
Fedorov también describió el uso de misiles balísticos como una expresión de frustración por parte del Kremlin y dijo que los próximos seis meses podrían ser especialmente favorables para Ucrania, señalando en parte la falta de acceso de Moscú a las comunicaciones por satélite Starlink de SpaceX.
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