El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó públicamente su respaldo al secretario de Defensa, Pete Hegseth, después de la derrota republicana en las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso. La continuidad del funcionario quedó en el centro de las discusiones dentro de Washington por las consecuencias políticas de la guerra contra Irán, mientras legisladores republicanos y demócratas cuestionan su gestión al frente del Pentágono y se preparan nuevas iniciativas para investigar sus decisiones militares.
“Tengo toda la intención de mantenerlo”, aseguró Trump el jueves 5 de noviembre en declaraciones al periodista Jonathan Karl, de ABC News. El mandatario reconoció que recibió llamados de personas descontentas con Hegseth, aunque rechazó los cuestionamientos sobre su desempeño. Un día antes, al ser consultado directamente sobre la posibilidad de reemplazarlo, había respondido: “No, creo que está haciendo un muy buen trabajo”.
Las declaraciones contrastan con las versiones publicadas durante las últimas horas sobre conversaciones internas en la Casa Blanca para evaluar el futuro del secretario de Defensa. Según Reuters y CBS News, Trump consultó a distintos asesores acerca de la conveniencia de mantener a Hegseth después del resultado electoral, mientras sectores republicanos buscan determinar las causas de la derrota y las consecuencias de la prolongada campaña militar estadounidense contra Irán.
La respuesta del presidente no constituye una garantía de permanencia hasta el final de su mandato, pero confirma que, por el momento, no anunció una decisión para desplazar al responsable del Pentágono. Desde el Departamento de Defensa, el portavoz Sean Parnell sostuvo que Hegseth mantiene su compromiso de continuar al frente de la cartera hasta enero de 2029.
La guerra contra Irán aumenta la presión política sobre Hegseth tras la derrota republicana
La controversia se desarrolla después de que los demócratas consiguieran victorias suficientes para recuperar la Cámara de Representantes y el Senado, un resultado que modificará la relación de fuerzas en Washington a partir de enero de 2027.
Como informó Escenario Mundial, Trump reaccionó a la derrota republicana asegurando que su partido habría ganado ampliamente si él hubiera figurado entre los candidatos. Sin embargo, también reconoció que la guerra contra Irán pudo haber contribuido al resultado, especialmente por sus consecuencias sobre los precios de los combustibles y el costo de vida.
El vicepresidente JD Vance fue todavía más explícito al atribuir parte de la derrota al conflicto, mientras distintos dirigentes republicanos comenzaron a cuestionar la continuidad de una campaña militar que se prolonga desde febrero.
Hegseth ha sido uno de los principales defensores de las operaciones contra Irán. En marzo, Trump recordó que el secretario de Defensa había respaldado desde el comienzo la decisión de atacar instalaciones iraníes para impedir que Teherán desarrollara armas nucleares.
La guerra, iniciada mediante ataques de Estados Unidos e Israel, se extendió durante más de ocho meses sin alcanzar una resolución definitiva. Aunque Washington anunció importantes resultados militares, las operaciones también provocaron pérdidas de personal, un elevado consumo de municiones y mayores costos para sostener los despliegues estadounidenses en Medio Oriente.
Escenario Mundial analizó en octubre las pérdidas de aeronaves estadounidenses durante el conflicto y los interrogantes sobre su reposición, una cuestión especialmente sensible cuando el Pentágono busca obtener nuevos recursos presupuestarios del Congreso.
La continuidad de Hegseth también enfrenta cuestionamientos dentro del Partido Republicano. El senador Thom Tillis advirtió que el secretario de Defensa tendrá que afrontar una evaluación política después de las elecciones y planteó dudas sobre su capacidad para conseguir respaldo legislativo a una propuesta presupuestaria de 1,5 billones de dólares para Defensa.
La discusión adquiere especial relevancia porque, una vez que los demócratas asuman el control del Senado, cualquier eventual reemplazante de Hegseth deberá atravesar un proceso de confirmación ante una cámara dominada por la oposición.
El Congreso prepara investigaciones y Hegseth rechaza los pedidos para destituirlo
Mientras Trump mantiene su respaldo público, el futuro secretario de Defensa deberá enfrentar un Congreso con mayores facultades de control en manos de los demócratas.
El representante Adam Smith, quien se perfila para presidir la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, anticipó investigaciones sobre las decisiones militares adoptadas durante la gestión de Hegseth. Entre los asuntos mencionados figuran la conducción de la guerra contra Irán, los cambios en la cúpula de las Fuerzas Armadas y la relación institucional del Pentágono con los legisladores.
También podrían examinarse las decisiones estadounidenses relacionadas con Ucrania y las operaciones contra embarcaciones sospechadas de transportar drogas en aguas latinoamericanas. Estas últimas fueron cuestionadas por legisladores demócratas, quienes plantearon dudas sobre su legalidad y la eventual responsabilidad de los funcionarios involucrados.
La presión no procede exclusivamente de la oposición. El congresista republicano Thomas Massie anunció que buscará presentar nuevamente una resolución para promover un juicio político contra Hegseth, después de haber impulsado una iniciativa similar en septiembre.
Massie cuestiona, entre otras decisiones, la participación del secretario en el inicio de las hostilidades contra Irán sin una autorización específica del Congreso. Se trata de acusaciones formuladas por el legislador, no de responsabilidades establecidas judicialmente.
El Estratégico no es el único medio que siguió los cuestionamientos legislativos: Escenario Mundial ya había informado en abril sobre la comparecencia de Hegseth ante el Congreso para defender su conducción de la guerra. En aquel momento, las diferencias estaban vinculadas principalmente con la conducción de las operaciones y los recursos necesarios para sostenerlas. La nueva mayoría demócrata ampliará las posibilidades de investigación parlamentaria sobre esas decisiones.
Ante el incremento de las críticas, Hegseth difundió el 5 de noviembre un mensaje en video en el que defendió la guerra contra Irán como una operación “valiente e histórica” y rechazó las iniciativas destinadas a promover su destitución.
“No retrocederemos”, aseguró el funcionario, quien sostuvo que los cuestionamientos responden a la efectividad de las políticas impulsadas desde el Pentágono. También defendió los cambios realizados en la conducción militar y las medidas adoptadas durante su gestión.
En paralelo, comenzó a circular otra posibilidad política: que Hegseth abandonara el Departamento de Defensa para ocupar el escaño del Senado que dejará vacante Marsha Blackburn, elegida gobernadora de Tennessee. Consultado sobre esa alternativa, Trump sostuvo que su secretario sería popular entre los votantes del estado, aunque aseguró que no tenía conocimiento de una propuesta concreta.
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