Reino Unido no descarta sanciones contra funcionarios argentinos por Malvinas

Andy Burnham, primer ministro de Reino Unido, durante una comparecencia pública en Downing Street.

Andy Burnham, primer ministro de Reino Unido, durante una comparecencia pública en Downing Street. Créditos: Lauren Hurley.

El Gobierno británico evitó descartar la aplicación de sanciones contra funcionarios argentinos por las medidas impulsadas desde Buenos Aires para restringir las actividades comerciales desarrolladas bajo autorización británica en las Islas Malvinas. La posición fue expresada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido en una respuesta parlamentaria publicada el 30 de octubre, en medio de la disputa bilateral por la explotación de hidrocarburos y las sanciones argentinas contra empresas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion.

Plataforma petrolera de Navitas Petroleum, la firma israelí que opera y participa –mayoritariamente– del proyecto de extracción petrolera offshore Sea Lion en las Islas Malvinas. Imagen ilustrativa. Créditos: Oaklins.

La definición surgió después de que el diputado independiente James McMurdock consultara formalmente al Gobierno si había evaluado la posibilidad de imponer sanciones selectivas contra funcionarios argentinos responsables de adoptar medidas que Londres considera perjudiciales para las actividades económicas en las islas. La pregunta fue presentada el 21 de octubre ante la Cámara de los Comunes y recibió una respuesta oficial nueve días después.

“No especularemos sobre futuras designaciones de sanciones, pero continuaremos considerando todas las medidas apropiadas, de acuerdo con nuestro marco legal y nuestros objetivos políticos más amplios”, respondió Uma Kumaran, diputada laborista, en nombre del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mancomunidad y Desarrollo (Foreign, Commonwealth and Development Office).

En la misma contestación, Londres reafirmó su posición sobre la soberanía del archipiélago y defendió las actividades comerciales autorizadas por la administración británica. “Rechazamos cualquier medida argentina que busque restringir esta actividad y continuamos dejando clara nuestra posición al Gobierno argentino”, sostuvo Kumaran.

La respuesta no confirma que Reino Unido haya decidido sancionar a funcionarios argentinos, ni identifica personas, cargos o medidas específicas bajo evaluación. Sin embargo, tampoco excluye expresamente esa posibilidad y mantiene abiertas las opciones de respuesta frente a las decisiones adoptadas por el Gobierno de Javier Milei.

Las sanciones argentinas contra Sea Lion llegan al Parlamento británico

El intercambio parlamentario ocurre después de que Argentina ampliara durante septiembre su estrategia de presión sobre las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en Malvinas. La decisión incluyó nuevos procedimientos administrativos, restricciones para acceder al mercado argentino y acciones judiciales contra compañías vinculadas con el desarrollo del proyecto Sea Lion, encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.

Como informó Escenario Mundial, el Gobierno argentino modificó mediante el Decreto 868/2026 los procedimientos de aplicación de la Ley 26.659 y estableció nuevos controles para impedir que empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas no autorizadas accedan a beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La normativa también contempla restricciones sobre permisos y concesiones hidrocarburíferas en el territorio continental argentino, con el objetivo de impedir que compañías o grupos empresarios desarrollen simultáneamente actividades en áreas que Argentina considera bajo su jurisdicción sin autorización nacional.

Vista aérea del Palacio de Westminster, que alberga las dos cámaras del Parlamento de Reino Unido, en el centro de Londres. Imagen ilustrativa. Créditos: DaniKauf / Wikimedia Commons.

La respuesta británica se produce cuando esas medidas comenzaron a tener consecuencias concretas sobre algunos participantes del proyecto. A comienzos de octubre, Escenario Mundial informó que Navitas reconoció las acciones argentinas y anunció que trabajaba para reemplazar a dos contratistas. La operadora sostuvo entonces que continuaría adelante con el desarrollo, aunque advirtió sobre los riesgos asociados con eventuales demoras y la salida de otros proveedores.

Para Buenos Aires, las sanciones responden a la explotación de recursos naturales en espacios marítimos cuya soberanía permanece en disputa y sobre los que Reino Unido concede autorizaciones sin consentimiento argentino. Londres, por el contrario, sostiene que esas actividades son legítimas y considera que las medidas argentinas buscan extender indebidamente su jurisdicción sobre empresas que operan bajo el régimen británico.

Reino Unido prepara otras medidas para proteger a las empresas que operan en Malvinas

La posibilidad de sancionar a funcionarios argentinos aparece mientras Londres avanza en una respuesta más amplia frente a las restricciones impuestas por Buenos Aires. El Gobierno británico ya anunció su intención de utilizar mecanismos vinculados con la legislación de Protección de Intereses Comerciales para reducir el efecto de determinadas medidas extranjeras sobre compañías y particulares.

Escenario Mundial informó el 29 de octubre que Reino Unido busca establecer herramientas para que empresas afectadas por las sanciones argentinas puedan reclamar indemnizaciones por los daños sufridos. La iniciativa fue explicada en otra respuesta parlamentaria, también solicitada por McMurdock, y forma parte de las alternativas que Londres contempla para proteger las actividades económicas desarrolladas en las islas.

Aquella contestación se concentraba en los mecanismos de protección comercial. La nueva respuesta del 30 de octubre incorpora una cuestión diferente: la eventual utilización de sanciones selectivas contra funcionarios del Estado argentino, en lugar de limitar la reacción británica a herramientas destinadas a respaldar a empresas privadas.

No obstante, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico evitó precisar qué instrumentos podrían utilizarse y bajo qué circunstancias. Tampoco informó si existen expedientes abiertos, evaluaciones sobre personas determinadas o decisiones administrativas en preparación.

La discusión se desarrolla, además, mientras Argentina mantiene abierto un procedimiento internacional contra Reino Unido por Sea Lion. Buenos Aires solicitó medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar y ambas partes tienen previstas audiencias para el 10 y 11 de noviembre, una instancia destinada a examinar la petición argentina mientras se constituye el tribunal arbitral que deberá abordar la controversia.

Te puede interesar: Reino Unido detalla cómo busca permitir a empresas reclamar daños por sanciones argentinas vinculadas a Malvinas

Exit mobile version