Medio estadounidense revela que Estados Unidos e Israel evalúan retomar los ataques contra Irán tras las elecciones en ambos países. Tanto Estados Unidos como Israel celebran elecciones. El próximo martes 27 de octubre, Israel celebra sus comicios parlamentarios, mientras que Estados Unidos se enfrenta a las mid-term (elecciones de medio término) el próximo martes 3 de noviembre. En este contexto, Washington y Tel Aviv evalúan el escenario en Medio Oriente y analizan retomar los ataques contra Irán tras los comicios programados para las próximas dos semanas.
Estados Unidos continúa en guerra contra Irán. Tras ocho largos e intensos meses de operaciones de combate, la tensión en Medio Oriente, lejos de aplacarse, aún continúa. En este contexto, en los últimos días, se dio a conocer que tras las elecciones proyectadas en Israel y Estados Unidos, ambos países evaluarían reanudar los ataques contra Teherán, en medio del estancamiento diplomático de las conversaciones entre ambas partes.
Según The New York Times, los países estarían intensificando sus ejercicios militares con maniobras aéreas en Irak, mientras, en paralelo, esta semana Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, se habría reunido con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. No obstante, la ofensiva occidental conjunta estaría atada a los calendarios electorales de las potencias occidentales.
Elecciones en Israel y en Estados Unidos
El próximo martes 27 de octubre, el Estado de Israel celebra elecciones parlamentarias, donde se definirá el nuevo primer ministro del país. Las elecciones en Israel son, especialmente, importantes y pueden influir, de hecho, en las planificaciones militares conjuntas de Tel Aviv y Washington frente a Irán. Una derrota del actual primer ministro israelí podría cambiar los supuestos planes actuales, mientras que Bibi Netanyahu pasaría a ser un primer ministro interino. Ello podría dificultar el inicio de nuevas operaciones de Tel Aviv contra Teherán.
El panorama en Estados Unidos no resulta tan definitorio, sin embargo. El próximo martes 3 de noviembre, Estados Unidos celebra las midterms, las famosas elecciones de medio término, donde se definirá la composición del Congreso para los dos años de mandato restantes de Donald Trump. Si bien estos comicios son sustanciales ya que definen la composición parlamentaria de EE.UU., a Trump aún le restan dos años de gobierno. La definición se encuentra más bien en Israel.
Posibles ataques contra Irán tras los comicios
Conforme un informe del 21 de octubre de The New York Times, Estados Unidos e Israel estarían evaluando reanudar los ataques contra Irán tras los comicios en ambos países. Los objetivos de los posibles ataques incluirían infraestructuras energéticas claves iraníes, como así también instalaciones nucleares y depósitos militares.
De hecho, el informe revela que fuentes cercanas habrían asegurado que Estados Unidos e Israel estarían preparando nuevas operaciones contra el programa nuclear iraní, tras las elecciones, incluyendo entre los principales objetivos de ataque a la instalación subterránea Kuh-e Kolang Gaz. El propio Trump afirmó que Estados Unidos evaluaba utilizar una bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB) contra dicha instalación.
Trump y Netanyahu consideran que un nuevo ataque a gran escala contra Irán llevaría a la economía iraní a un punto crítico, incluso al borde del colapso, obligando a Teherán a ceder en las negociaciones diplomáticas para el fin de la guerra. El bloqueo naval estadounidense y las sanciones comerciales contra Irán agravaron las dificultades económicas internas que ya arrastraba el país. De hecho, hasta el momento, no se han anunciado ni informado acercamientos en las concesiones. Por lo que, Washington y Teherán estarían aún lejos de llegar a una conclusión diplomática del conflicto.
La experiencia que deja la guerra iniciada a finales de febrero –que ya se extiende por ocho meses– deja ciertas dudas sobre el éxito que podría tener una nueva oleada de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Además, hay un riesgo que no pasa desapercibido –principalmente para Israel–, que es el hecho de que la guerra pueda extenderse a otros países de la región. Todos estos elementos y factores condicionan y limitan el proceso de toma de decisión occidental.
Sin embargo, esta semana el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a los empleados gubernamentales y a sus familias a abandonar Arabia Saudita, mientras se incrementan los ataques de los rebeldes hutíes –respaldados y patrocinados por la Guardia Revolucionaria iraní– contra objetivos occidentales en Riad. De hecho, Teherán busca prolongar las conversaciones con Washington para debilitar políticamente a Trump antes de las elecciones de noviembre, mientras promueve los ataques hutíes en Arabia Saudita. No obstante, hasta el momento, no hay información oficial que permita afirmar que Estados Unidos e Israel vayan a retomar los ataques contra Irán tras las elecciones, pese al informe de The New York Times.
Te puede interesar: El USS Theodore Roosevelt zarpa de Japón rumbo a Medio Oriente: EE.UU. sumaría un tercer portaaviones frente a Irán
