Cazas Eurofighter Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica participaron por primera vez en un ejercicio de la disuasión nuclear francesa, escoltando a aviones Rafale durante una misión que simuló un ataque nuclear sobre el Mediterráneo. La maniobra, denominada Rummy, marca un nuevo nivel de integración entre Reino Unido y Francia, las dos únicas potencias nucleares de Europa occidental.
El ejercicio se desarrolló durante la noche del martes 20 de octubre. Los Rafale franceses despegaron desde la Base Aérea 113 de Saint-Dizier, uno de los principales centros de las Fuerzas Aéreas Estratégicas francesas, y fueron acompañados durante la misión por Typhoon británicos. También participaron aviones cisterna A330 MRTT Phénix encargados de sostener el despliegue aéreo.
No se utilizaron armas nucleares reales. El objetivo fue reproducir los procedimientos y la coordinación necesarios para ejecutar una misión vinculada con la componente aerotransportada de la disuasión nuclear francesa, cuya capacidad de ataque está basada principalmente en la combinación Rafale B, avión cisterna A330 MRTT y misil supersónico ASMP-A.
La ministra francesa de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, confirmó el carácter inédito de la participación británica. “Nuestra cooperación nuclear con Reino Unido continúa profundizándose”, afirmó, antes de señalar que los Typhoon participaron “por primera vez” junto con los Rafale en un ejercicio nuclear francés.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, vinculó directamente la actividad con la seguridad europea y sostuvo que ambos países buscan dejar en claro que mantienen una posición común en materia de disuasión frente a un escenario internacional cada vez más tensionado.
De observar un ejercicio nuclear a escoltar a los Rafale
La participación de los Typhoon constituye un paso adicional respecto de la cooperación ensayada apenas diez meses atrás. En diciembre de 2025, representantes británicos habían recibido por primera vez autorización para observar una operación Poker, el ejercicio mediante el cual Francia entrena periódicamente a su componente aérea nuclear.
Aquella apertura ya había sido presentada como excepcional: nunca antes funcionarios extranjeros habían accedido a observar directamente una demostración de las Fuerzas Aéreas Estratégicas francesas. En Rummy, sin embargo, Reino Unido dejó de ocupar un lugar de observador y pasó a integrar efectivamente el paquete aéreo de la misión.
Los Typhoon no asumieron la función nuclear. Esa responsabilidad continuó exclusivamente en manos francesas y ambas naciones mantienen fuerzas de disuasión independientes. Su papel consistió en escoltar a los Rafale durante el raid simulado, una tarea destinada a proteger a las aeronaves encargadas de penetrar las defensas adversarias y alcanzar la zona prevista para el lanzamiento ficticio.
Francia realiza regularmente este tipo de entrenamientos para comprobar toda la cadena necesaria para ejecutar una misión nuclear. Durante la operación Poker desarrollada en marzo participaron cerca de 40 aeronaves y se ensayaron sucesivamente la generación de fuerzas, penetración a muy baja altura, reabastecimiento en vuelo y un lanzamiento simulado. Los Rafale utilizaron entonces maquetas del misil ASMP-A.
Rummy introduce ahora un componente aliado dentro de esa arquitectura. La coordinación con los Typhoon permite ensayar cómo medios británicos podrían apoyar una misión francesa sin transferir a Londres el control sobre las armas o sobre la decisión nuclear.
Francia y Reino Unido avanzan en la coordinación de sus fuerzas nucleares
La maniobra deriva de una decisión política adoptada en julio de 2025, cuando París y Londres firmaron la Declaración de Northwood para profundizar la coordinación entre sus respectivas fuerzas nucleares.
El acuerdo estableció que las capacidades de ambos países continúan siendo independientes, pero pueden ser coordinadas frente a amenazas extremas sobre Europa. También creó un Grupo de Pilotaje Nuclear franco-británico encargado de trabajar sobre políticas, capacidades y operaciones relacionadas con la disuasión.
El entonces nuevo marco significó un cambio relevante respecto de décadas anteriores. Francia y Reino Unido habían cooperado durante años en tecnología, investigación e infraestructura nuclear, pero Northwood trasladó esa relación hacia una coordinación operacional más explícita entre las dos fuerzas de disuasión.
El ejercicio de esta semana convierte esa declaración en una actividad militar concreta. Por primera vez, cazas británicos se integraron a una misión organizada por las Fuerzas Aéreas Estratégicas francesas y entrenaron directamente junto con las aeronaves responsables de ejecutar el componente aéreo de la disuasión de París.
La cooperación no supone la creación de un arsenal nuclear conjunto. Francia mantiene una fuerza estimada en alrededor de 290 armas nucleares, desplegadas entre su componente submarina y aérea, mientras Reino Unido dispone de aproximadamente 225 ojivas y concentra su disuasión operacional en submarinos nucleares lanzamisiles balísticos.
En el caso francés, la componente aérea tiene además una particularidad: puede desplegarse, elevarse de alerta y utilizarse como señal política antes de llegar al empleo efectivo del arma. París considera esa visibilidad y capacidad de reversión como parte integral de la credibilidad de su doctrina nuclear.
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