Imágenes satelitales revelan un gigantesco radar ruso de 500 metros capaz de vigilar objetivos a miles de kilómetros en Gvardeisk, dentro de Kaliningrado, el enclave ruso en el mar Báltico. Las imágenes satelitales de Iceye –la empresa de inteligencia satelital finlandesa y polaca– muestran y revelan un radar ruso de 500 metros, en un complejo ubicado a 32 kilómetros de la frontera con Polonia y a 64 kilómetros de Lituania, cerca del flanco oriental de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Las recientes imágenes fueron publicadas, por primera vez, por el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), quien reveló la existencia de este radar que sería capaz de vigilar objetivos a miles de kilómetros. Según FAZ, las imágenes habrían sido tomadas por Iceye a finales de agosto.
El sistema de radar que revelan las recientes imágenes satelitales tomadas por Iceye, consta de tres brazos radiales formados por mástiles de antena, en una formación estrellada sobre un terreno protegido por una doble valla. Cada uno de los brazos mide alrededor de 500 metros. Dicha disposición apunta a formar un radar “más allá del horizonte”, que se conoce como OTH por sus siglas en inglés. De ser así, el sistema podría detectar misiles, aeronaves y buques de guerra a largas distancias, entre 885 y 3.218 kilómetros, dependiendo de sus propias especificaciones. En su máximo alcance, de hecho, podría llegar a cubrir Reino Unido y la periferia norte de Europa occidental.
Las imágenes permiten afirmar la existencia de tres brazos de antena de unos 500 metros cada uno, en Kaliningrado, cerca del flanco oriental de la OTAN. Las estructuras parecen formar parte de lo que se conoce como un radar OTH, sin embargo esto no puede ser confirmado tan solo con estas imágenes. El sistema, además, no ha sido presentado e identificado de forma definitiva aún, como así tampoco su alcance, el cual depende de las características técnicas que aún no han sido detalladas públicamente. Por lo que, aún corresponde hablar de un radar de 500 metros que aparentemente podría tener capacidad de vigilar objetivos a miles de kilómetros, aunque no de un sistema probado con un alcance confirmado y asegurado.
Qué significa técnicamente un radar OTH
Un radar OTH detecta lo que un radar común y tradicional no alcanza a ver. Este tipo de sistema emite ondas en alta frecuencia y radio que permiten localizar y alcanzar objetivos más allá del horizonte, a grandes y significativas distancias, que pueden oscilar entre los 800 y 3.200 kilómetros, como se precisó previamente, lo que supone mayores distancias que los sistemas convencionales.
En función de las imágenes satelitales tomadas por Iceye y publicadas por FAZ, el sistema podría producir longitudes de onda de más de diez metros, siendo significativamente superior a un radar convencional de vigilancia aérea de largo alcance, siendo capaz de detectar, incluso, aviones furtivos. De este modo, desde el enclave ruso, situado entre Polonia y Lituania, Moscú podría vigilar los cielos de Alemania, Francia y llegar incluso a Reino Unido en el caso de un máximo alcance.
Los aliados de la OTAN poseen, de hecho, sistemas de radares comparables a este presunto y nuevo sistema ruso, ubicado en Kaliningrado. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, los sistemas británicos Pluto I y II, ubicados en la base de Royal Air Force (RAF) en Chipre, y el sistema de origen francés Nostradamus, de tamaño parecido, ubicado cerca de París.
Antecedentes
Las imágenes satelitales de Iceye no llegan solas sino que, de hecho, se suman a otras pruebas previas de que Kaliningrado se estaría transformando en un centro de sensores y sistemas de guerra electrónica de Moscú frente a la OTAN. Según las estimaciones disponibles, Kaliningrado –a través del cual Rusia mantiene presencia directa en Europa oriental– alberga sistemas de lanzamiento, baterías de misiles, antenas, instalaciones de almacenamiento y sistemas de defensa antiaérea.
Según Iceye, Kaliningrado ya cuenta con más de veinte instalaciones dedicadas a la inteligencia de señales y la guerra electrónica. Además, en el marco de la guerra ruso-ucraniana, Moscú habría instalado al menos 36 antenas de suplantación o “spoofing” en la región, según afirman desde Lituania. Por lo que, el nuevo radar –en construcción– se complementaría con una estructura de antenas previas, que actualmente permiten a Rusia interceptar comunicaciones por satélite, detectar misiles balísticos, interferir señales electrónicas y monitorear el tráfico aéreo.
Según se ha precisado en las últimas horas, el proyecto del radar ruso ya era conocido por los especialistas. Ahora, sin embargo, las nuevas imágenes satelitales publicadas por Frankfurter Allgemeine Zeitung documentan el avance de este proyecto y el rearme de Rusia en una zona significativamente sensible para Europa, como lo es Kaliningrado. De este modo, Rusia parece estar construyendo una gran estructura electrónica en su enclave frente a Europa.
Con estas nuevas imágenes satelitales, sin embargo, queda una pregunta abierta: ¿qué es exactamente lo que está construyendo Rusia en Kaliningrado y cuál será su capacidad? La respuesta depende, plenamente, de las especificaciones del propio sistema, que fijarán su alcance real. Hasta que ese dato salga a la luz, lo único que se puede confirmar hasta el momento es que Rusia está construyendo un sistema radar, que cuenta con tres brazos radiales de 500 metros, a pocos kilómetros del flanco oriental de la OTAN, cerca de Polonia y Lituania, en un complejo ubicado en Gvardeisk, dentro de Kaliningrado.
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