Estados Unidos adjudica US$743 millones para desarrollar el nuevo misil de crucero nuclear que busca incorporar a sus submarinos. En el marco del programa Strategic Systems Programs (SSP), Washington adjudicó cinco acuerdos para el desarrollo de prototipos del nuevo misil de crucero, con ojiva nuclear y contenedor, que busca incorporar a sus submarinos. Mientras Northrop Grumman, Dynetics y Raytheon participan del desarrollo del misil, Lockheed Martin no figura en el acuerdo pese a haber participado en la fase previa.
La Armada de Estados Unidos adjudicó cinco acuerdos de Autoridad de Otras Transacciones (OTA, por sus siglas en inglés) por un valor estimado de US$743 millones para el desarrollo de prototipos del nuevo misil de crucero nuclear, con fecha límite de entrega para diciembre de 2027. Los OTA permiten al Departamento de Guerra de EE.UU. llevar adelante acuerdos de adquisición y compra, fuera de los marcos contractuales tradicionales.
Esta segunda fase estaría centrada en la maduración de la tecnología, el desarrollo de la fabricación y la reducción de riesgos. Los contratos adjudicados en el mes de septiembre abarcan el desarrollo del misil, la integración del sistema de vuelo y el diseño del contenedor, según se reveló. Así es que los acuerdos de integración de sistemas de vuelo y desarrollo de misiles fueron adjudicados a Leidos (Dynetics Inc.), Raytheon Company y Northrop Grumman Systems Corporation Defense Sector. Mientras que los acuerdos de desarrollo de contenedores fueron adjudicados a Northrop Grumman Mission Systems y Pacific Engineering Inc, según reveló la Armada estadounidense.
Estos contratos permitirán iniciar el desarrollo de prototipos del sistema de misiles SLCM-N (Sea-Launched Cruise Missile-Nuclear) y sus correspondientes contenedores, para consolidar la estrategia de disuasión estadounidense y sumar una nueva capacidad de ataque en los submarinos de la Armada de EE.UU. Sin embargo, Lockheed Martin, que había participado como uno de los cuatro contratistas principales del sistemas de vuelo el año pasado en la fase previa, no figura entre los nuevos adjudicatarios, como así tampoco Florida Turbine Technologies.
El programa del misil de crucero nuclear lanzado desde el mar fue reimpulsado en los últimos años tras haber sido suspendido en el año 2010. El programa es gestionado a través del Acuerdo de Transacción Alternativa (OTA) del programa Sistemas de Confianza Resilientes Avanzados para Misiones Estratégicas y del Espectro (S2MARTS), que administra el Acelerador de Tecnología de Seguridad Nacional (NSTXL).
Lo que se sabe del nuevo sistema
Desde el programa Strategic Systems Programs no han anunciado información del rendimiento del misil, hasta el momento. En este sentido, el alcance, la propulsión, la velocidad, las dimensiones, el peso y la arquitectura de guiado siguen sin revelarse.
Sin embargo, si bien los detalles del misil no han sido revelados, hay cierta información sobre la plataforma de lanzamiento, que sí está documentada, según diversas fuentes. Según se ha difundido, el subsistema de lanzamiento está construyéndose para alojarse dentro de un tubo de carga útil Virginia (VPT) y conectar así el misil a los sistemas a bordo de los buques.
La integración prevista se estima que será en los submarinos de ataque de la clase Virginia, con proyección para la década de 2030. Las escasas especificaciones disponibles públicas indican que cada cañón VPT en los submarinos transporta seis misiles Tomahawk de ataque terrestre en un contenedor de carga múltiple. Por su parte, los cascos Block V incorporan el Módulo de Carga Útil Virginia con cuatro tubos de significativo diámetro.
En cuanto a la ojiva, en enero de este año, se anunció que una nueva variante W80-5, con un cronograma acelerado, armará el misil SLCM-N. Su predecesora, la W80-0 del misil nuclear de ataque terrestre Tomahawk (TLAM-N), dejó de utilizarse en buques a principios de la década de 1990.
La Armada de Estados Unidos desplegó un misil de crucero lanzado desde el mar, con capacidad nuclear, por primera vez en la década de 1980, con la instalación del mencionado TLAM-N, una versión con capacidad nuclear del misil Tomahawk en buques de superficie y submarinos de ataque, que contaba con una ojiva W80-0.
El financiamiento del programa
Según la información disponible, la ley de conciliación del año fiscal 2025 destinó aproximadamente 2.000 millones de dólares para acelerar e impulsar el desarrollo de misiles de crucero nucleares, además de 400 millones de dólares para la ojiva. Para el año fiscal 2026, por su parte, la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) autorizó US$210 millones para el misil y US$50 millones para la ojiva.
La solicitud para el año fiscal 2027, sin embargo, excluye el programa de desarrollo del misil SLCM-N para incorporar a los submarinos estadounidenses. Diversos legisladores republicanos ya estiman que esta omisión pone en riesgo directo el plazo previsto para 2032. Sin embargo, el trabajo de apoyo se estaría ampliando ya que, a finales de septiembre de 2026, BAE Systems recibió un contrato de la Armada de US$94,6 millones para servicios de ingeniería, técnicos y programáticos de apoyo al SLCM-N, con vigencia hasta septiembre de 2028.
Lo que se viene
El desarrollo del prototipo se extiende hasta finales de 2027. Una vez que esta fase concluya, a finales del próximo año, la Armada estadounidense tiene algo menos de cinco años para integrar al misil en el VPT, certificar su seguridad nuclear, calificarlo, y acoplarlo a un W80-5 –que aún está en etapa temprana de desarrollo–, para integrarse e incorporarse a los submarinos Virginia.
Los próximos pasos incluyen, además, la selección del equipo de sistema de vuelo entre las ofertas existentes, un acelerado cronograma del W80-5 y las pruebas de vuelo, que no han sido reveladas cuándo serán aún por parte de la Armada de EE.UU.
Sin financiamiento en el presupuesto oficial, el programa de desarrollo del nuevo misil de crucero nuclear estadounidense depende del Congreso y los esfuerzos del Poder Legislativo para poder llegar correctamente al plazo previsto y proyectado, antes de 2032. Si el presupuesto oficial del año fiscal 2028 financia, sin embargo, directamente el SLCM-N, el panorama puede ser otro. Mientras tanto, Estados Unidos ya destina US$743 millones al nuevo misil de crucero nuclear que busca incorporar a sus submarinos clase Virginia, de cara a 2032.
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