Los documentos publicados por el Ministerio de Defensa de Japón permiten reconstruir el despliegue que las fuerzas japonesas ensayarán junto a las fuerzas de EE.UU. durante el ejercicio Keen Sword. El mismo tendrá una concentración particular en las islas del suroeste del país, cerca de Taiwán, y en capacidades destinadas a reforzar posiciones avanzadas frente a una eventual amenaza aérea, naval o anfibia.
En este sentido, el ejercicio se desarrollará entre el 19 y el 29 de octubre e incluirá defensa aérea y antimisiles integrada, guerra de superficie, desembarcos anfibios, operaciones aerotransportadas, despliegues y refuerzos de islas y ejercicios con fuego real. Japón anunció el despliegue de unos 45.000 efectivos, 6.100 vehículos, 40 buques y 260 aeronaves.
Pero el detalle más relevante aparece en la distribución de fuerzas que figura en la documentación japonesa, y es que las maniobras se concentrarán en grandes instalaciones militares y también ensayarán con EE.UU. cómo trasladar y sostener unidades, misiles, radares, aeronaves y medios de desembarco en algunas de las islas más próximas a Taiwán.
Yonaguni: una posición avanzada a 108 kilómetros de Taiwán
Uno de los puntos más importantes será Yonaguni, situada a unos 108 kilómetros al este de Taiwán.
Los documentos contemplan el despliegue de 60 efectivos de las Fuerzas Terrestres de Autodefensa de Japón, equipados con lanzadores de misiles superficie-superficie Tipo 88 y Tipo 03. La isla también recibirá helicópteros CH-47 y aeronaves de transporte C-2 y C-130H japonesas.
A ellos se sumarán otros 60 efectivos estadounidenses, incluidos elementos del Ejército de EE. UU. y del 12.º Regimiento Litoral de Infantería de Marina, junto con sistemas NMESIS, el Sistema Integrado de Defensa Aérea de la Infantería de Marina, radares TPS-80, un helicóptero CH-53 y una unidad de lanchas de desembarco.
La defensa de las islas se ensaya como una combinación de sensores, misiles, movilidad aérea y capacidad de desembarco, y no únicamente como una presencia permanente de tropas.
¿Cómo se distribuirán las fuerzas en Ishigaki y Miyako?
Una lógica similar aparece en Ishigaki, ubicada a unos 260 kilómetros al este del noreste de Taiwán.
Japón desplegará allí 50 efectivos con misiles antibuque Tipo 12 y Tipo 88 y sistemas antiaéreos Tipo 03, además de helicópteros CH-47 y aeronaves V-22 Osprey. Estados Unidos incorporará otros 60 efectivos y sistemas NMESIS, MADIS, HIMARS y radares TPS-80, además de helicópteros y medios de transporte y desembarco.
El transporte también forma parte del ejercicio. Aeronaves C-2 y C-130H japonesas y un C-130 estadounidense participarán en el traslado hacia la isla.
En Miyako, la escala aumenta. Allí se concentrarán 120 infantes de marina del 12.º Regimiento de Logística de Infantería de Marina estadounidense, junto con radares TPS-80, helicópteros CH-53 y MV-22 Osprey y una unidad de transporte de embarcaciones.
Japón desplegará otros 70 efectivos con misiles antibuque Tipo 12 y Tipo 88, sistemas tierra-aire Tipo 03 y Tipo 11, además de helicópteros CH-47 y V-22 Osprey. Nuevamente, aeronaves C-2 y C-130 japonesas y C-130 estadounidenses estarán involucradas en el despliegue.
El ejercicio también ensaya cómo reforzar las islas desde Japón
Keen Sword no se limitará a colocar fuerzas en las posiciones avanzadas. Japón también ensayará el traslado de personal y equipamiento desde Hokkaido y Kyushu hacia distintas islas del suroeste.
Para ello se utilizarán los buques de transporte marítimo Yoko y Nihonbare, escoltados por un grupo operativo compuesto por el destructor portahelicópteros Hyuga y los destructores Setogiri y Fuyuzuki.
El componente logístico resulta ser clave porque permite observar otra dimensión de la defensa insular como es la capacidad de reforzar una posición una vez que las fuerzas ya están desplegadas.
En Okinawa, además, la Brigada de Despliegue Rápido Anfibio japonesa realizará ejercicios de desembarco entre el 20 y el 23 de octubre, con 400 efectivos, 25 balsas de asalto y 12 vehículos anfibios AAV-7. También participarán helicópteros AH-64D Apache, CH-47 y V-22 Osprey.
La Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón aportará un destructor portahelicópteros de la clase Hyuga, dos destructores, una fragata clase Mogami, dos buques de desembarco anfibios clase Osumi, un dragaminas y dos lanchas de desembarco con colchón de aire.
Un ejercicio de dispersión ante la pérdida de una base
Otro elemento revelado por la documentación es el entrenamiento de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón para operar desde bases alternativas.
El escenario contempla la eventual inoperatividad de la base aérea de Naha. Como respuesta, cuatro F-15 serán dispersados hacia cada uno de tres destinos: el aeropuerto de Tokunoshima, el aeropuerto de Amami y la base aérea de Kadena, en Okinawa.
¿Qué países participarán junto a Japón y EE.UU.?
Keen Sword también incorporará actividades que amplían el ejercicio más allá de la relación bilateral entre Japón y EE.UU..
Una fragata francesa realizará ejercicios de abordaje, registro e incautación junto con la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón cerca de Amami Oshima. Australia, Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda y Filipinas participarán como observadores o en determinados ejercicios.
Australia desplegará además un P-8A Poseidon en Kadena para realizar operaciones conjuntas de vigilancia marítima con un P-8 de EE.UU. y un P-1 de Japón frente a las costas de Shikoku y al este de Okinawa.
La participación de estos países no transforma por sí misma a Keen Sword en una alianza multinacional de defensa, pero los documentos muestran que el ejercicio incorpora progresivamente a otros socios a determinadas actividades operativas.
Qué revela la documentación
La información publicada por Japón permite observar que Keen Sword 2026 no será solamente un ejercicio de gran escala por la cantidad total de efectivos, buques y aeronaves involucrados.
Su valor está también en la arquitectura que se ensayará: defender posiciones avanzadas, dispersar aeronaves, trasladar refuerzos, desplegar misiles antibuque y sistemas de defensa aérea, sostener unidades mediante transporte marítimo y aéreo y coordinar esas capacidades con fuerzas estadounidenses.
La ubicación de varias de las actividades resulta especialmente relevante. Yonaguni se encuentra a unos 108 kilómetros de Taiwán, mientras que Ishigaki y Miyako forman parte de la cadena de islas que conecta el suroeste japonés con el entorno de Taiwán y el Mar de China Oriental.
Japón considera desde hace años la defensa de sus islas del suroeste una preocupación central, especialmente por la proximidad de las islas Senkaku, administradas por Tokio y reclamadas por China y Taiwán, y por el riesgo de que una eventual crisis en torno a Taiwán tenga consecuencias sobre las islas japonesas cercanas.
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