Malvinas: las sanciones argentinas empiezan a impactar en Sea Lion y Navitas reemplaza a dos contratistas

Plataforma petrolera de Navitas Petroleum, la firma israelí que opera y participa –mayoritariamente– del proyecto de extracción petrolera offshore Sea Lion en las Islas Malvinas. Imagen ilustrativa.

Plataforma petrolera de Navitas Petroleum, la firma israelí que opera y participa –mayoritariamente– del proyecto de extracción petrolera offshore Sea Lion en las Islas Malvinas. Imagen ilustrativa. Créditos: Oaklins.

Las medidas impulsadas por la Argentina contra las empresas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion comenzaron a generar movimientos concretos dentro del desarrollo previsto en las Islas Malvinas. Navitas Petroleum confirmó este lunes 5 de octubre que trabaja para reemplazar a dos contratistas que incumplieron sus obligaciones, en una actualización en la que reconoció expresamente la continuidad de las acciones argentinas contra compañías involucradas en el proyecto y advirtió sobre la posibilidad de que otros proveedores decidan apartarse.

Proyecto de explotación hidrocarburífero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte. Créditos: archivo

La información fue comunicada por Rockhopper Exploration, socio británico de Sea Lion con una participación del 35%, que reprodujo el informe presentado por Navitas, operadora del proyecto y titular del 65% restante. Según la compañía israelí, el Gobierno argentino “continúa su actividad para imponer sanciones” sobre actores relacionados con Sea Lion y otras actividades desarrolladas en las islas.

En ese contexto, Navitas señaló que, después de que un contratista relacionado con el proyecto comunicara públicamente que no realizará trabajos para Sea Lion ni participará de actividades de exploración y producción de petróleo en Malvinas, la empresa comenzó a tomar medidas para reemplazar a dos contratistas que considera en incumplimiento y realizar los ajustes necesarios sobre el desarrollo. El comunicado no identifica a las dos compañías involucradas.

La actualización llega apenas tres días después de que el Gobierno argentino anunciara que Halliburton no prestará servicios para Sea Lion ni participará en actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas. La Oficina del Presidente presentó aquella decisión como resultado de las acciones impulsadas por la Cancillería y la Secretaría Legal y Técnica frente a las empresas vinculadas al proyecto. Navitas no confirmó, sin embargo, que Halliburton sea uno de los dos contratistas que ahora busca sustituir.

Navitas sostiene que Sea Lion seguirá adelante, pero reconoce nuevos riesgos

Pese al cambio de contratistas, Navitas sostuvo que por el momento no espera un efecto adverso material sobre Sea Lion y aseguró que continúa desarrollando el proyecto con el respaldo de la administración británica de las islas y del Gobierno del Reino Unido. Esa previsión, sin embargo, fue presentada por la propia empresa como información prospectiva y sujeta a una serie de condiciones.

Entre ellas, la compañía reconoció que el escenario podría modificarse si el reemplazo de los dos contratistas se demora o fracasa, si no logra realizar los ajustes necesarios o si otros proveedores vinculados a Sea Lion comunican que dejarán de operar en el área y no aparecen alternativas satisfactorias. Navitas también incluyó entre los factores de riesgo una eventual profundización de las medidas argentinas y nuevos cambios regulatorios o geopolíticos capaces de alterar las evaluaciones legales y comerciales del proyecto.

El reconocimiento empresarial aparece después de varias semanas de presión argentina sobre la red de compañías involucradas en Sea Lion. El 15 de septiembre, la Cancillería informó que había enviado cerca de 180 notas de advertencia a personas físicas y jurídicas de 30 países, iniciado 60 procedimientos administrativos y promovido tres denuncias penales que alcanzaban a diez compañías y sus directivos. El Gobierno sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en la zona carecen de autorización argentina y están alcanzadas por las leyes 26.659 y 26.915.

La Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, mientras el Reino Unido mantiene la administración y el control efectivo del archipiélago.

El presidente Javier Milei en Cadena Nacional anuncia medidas concretas para Malvinas. Crédito: Presidencia de la Nación

La presión argentina se cruza con la fase de desarrollo de Sea Lion

El movimiento sobre los contratistas se produce cuando Sea Lion ya atraviesa una etapa avanzada de preparación. Como informó Escenario Mundial, el proyecto viene avanzando con obras logísticas e infraestructura antes del comienzo previsto de las perforaciones durante 2027. La primera producción continúa proyectada para comienzos de 2028.

La primera fase contempla once pozos submarinos y utilizará el FPSO Aoka Mizu, con una capacidad de producción aproximada de 55.000 barriles diarios. Navitas y Rockhopper avanzaron además durante los últimos meses con planes para ampliar el desarrollo mediante nuevas fases y una segunda unidad flotante de producción. Escenario Mundial informó en agosto que esos planes podrían llevar la capacidad asociada al proyecto desde unos 55.000 hasta aproximadamente 180.000 barriles diarios si las etapas posteriores finalmente se concretan.

En paralelo, Buenos Aires elevó durante septiembre la presión jurídica. El Gobierno inició un procedimiento de arbitraje contra el Reino Unido bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar con el objetivo declarado de impedir la explotación hidrocarburífera de Sea Lion. Escenario Mundial explicó entonces que la apertura de ese proceso no supone por sí misma la suspensión del proyecto, sino el comienzo de una nueva instancia jurídica dentro de la disputa.

Hasta ahora, Navitas y Rockhopper habían insistido en que las medidas argentinas no alterarían materialmente el cronograma de Sea Lion. La actualización de este 5 de octubre mantiene formalmente esa posición, pero incorpora un dato nuevo: la operadora ya debe buscar sustitutos para dos contratistas mientras contempla expresamente el riesgo de que otros proveedores abandonen el proyecto ante las acciones argentinas.

Te puede interesar: Qué implica el arbitraje que Argentina inició contra el Reino Unido por el proyecto Sea Lion en Malvinas

Exit mobile version