Nuevas imágenes satelitales difundidas este lunes 5 de octubre muestran la destrucción de dos aeronaves militares rusas en la base aérea de Khanskaya, en la República de Adigueya, después del ataque con drones ejecutado por Ucrania durante la madrugada del domingo. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) identificó los aparatos alcanzados como un caza Su-35 y un cazabombardero Su-34, mientras que las fotografías posteriores al ataque exhiben dos posiciones con daños severos y restos quemados sobre las plataformas de la instalación.
Las tomas fueron publicadas por la comunidad de inteligencia de fuentes abiertas AviaVector y posteriormente analizadas por el medio especializado Militarnyi. Según ese análisis, las imágenes obtenidas durante la mañana del 4 de octubre permiten observar los restos de las dos aeronaves en las zonas donde se encontraban estacionadas, además de daños en un depósito de municiones situado dentro del complejo.
La identificación precisa de los modelos, sin embargo, continúa dependiendo de la información proporcionada por Ucrania y de los análisis realizados sobre las imágenes disponibles. Otros medios que revisaron las fotografías señalaron que las tomas satelitales permiten verificar daños y la destrucción de aeronaves, pero no ofrecen por sí solas suficiente resolución para confirmar de manera independiente que se trate específicamente de un Su-35 y un Su-34. Rusia no había reconocido públicamente la pérdida de esos aparatos hasta el momento.
Ucrania asegura haber destruido un Su-35, un Su-34 y un depósito de municiones
El SBU había informado el domingo que drones operados por su Centro de Operaciones Especiales “Alpha” atacaron la base de Khanskaya, situada cerca de Maykop y aproximadamente a 500 kilómetros del territorio controlado por Ucrania. De acuerdo con la versión ucraniana, la operación alcanzó directamente al Su-35, al Su-34 y a un depósito de municiones ubicado dentro del aeródromo.
Ambos modelos cumplen funciones relevantes dentro de la aviación táctica rusa. El Su-35 es un caza multifunción derivado de la familia Su-27, mientras que el Su-34 está especializado principalmente en misiones de ataque y bombardeo. Kiev destacó además que ambos tipos de aeronaves pueden emplear bombas aéreas guiadas, utilizadas regularmente por las fuerzas rusas contra posiciones ucranianas.
Los primeros indicios del ataque habían aparecido durante la madrugada del domingo. Canales de monitoreo rusos y ucranianos reportaron drones sobre la región, actividad de las defensas aéreas y posteriormente un incendio en las inmediaciones del aeródromo. Datos satelitales del sistema FIRMS de la NASA también detectaron una fuente de calor en el área de la base durante ese período.
Las autoridades rusas reconocieron una ofensiva aérea de gran escala durante esa misma noche. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus defensas interceptaron 559 drones ucranianos entre la noche del 3 y la mañana del 4 de octubre, incluidos aparatos sobre Adigueya. El jefe regional, Murat Kumpilov, informó por su parte que 28 drones habían sido derribados sobre Maykop y sus alrededores y señaló daños en viviendas, aunque las autoridades rusas no detallaron públicamente las consecuencias dentro de la base aérea.
Una base que ya había sido atacada por Ucrania
Khanskaya se encuentra unos seis kilómetros al noroeste de Maykop y es utilizada actualmente por la aviación militar rusa. Ucrania ya había señalado al aeródromo como una instalación desde la cual operaban aeronaves Su-34, Su-27 y Su-35 empleadas en la guerra, y la base fue blanco de anteriores ataques de largo alcance.
El episodio se suma a una campaña ucraniana que durante los últimos meses amplió el alcance de los ataques contra aeródromos e infraestructura militar situados en profundidad dentro del territorio ruso. En mayo, Escenario Mundial informó que Ucrania aseguraba haber alcanzado cazas Su-57 y un Su-34 en la base de Shagol, en la región de Cheliábinsk, situada a unos 1.700 kilómetros de la frontera.
La utilización creciente de drones de largo alcance también permitió a Kiev extender estas operaciones contra objetivos situados a distancias todavía mayores. Como publicó Escenario Mundial en septiembre, aparatos ucranianos alcanzaron por primera vez infraestructura energética en el Ártico ruso, a más de 3.000 kilómetros del territorio ucraniano.
Te puede interesar: Más de 3.000 kilómetros: Ucrania llevó sus drones por primera vez al Ártico ruso y alcanzó infraestructura energética
