Estados Unidos busca adquirir nuevas capacidades de ataque y combate cercano y estaría próximo a incorporar 60.000 drones de ataque por 450 millones de dólares. De acuerdo a la información disponible, la Unidad de Innovación de Defensa (DIU) inauguró, esta semana, la Fase III del Programa Dominio de Drones (DDP por sus siglas en inglés) para alcanzar los 60.000 vehículos aéreos no tripulados (VANT), mayormente conocidos como drones, con la opción de adquirir hasta 40.000 más.
De este modo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos –a través del DIU– lanzó oficialmente la Fase III del programa de Dominio de Drones. La Fase III del programa oficial contempla una inversión de aproximadamente 450 millones de dólares y tiene como objetivo la adquisición de nuevas capacidades de ataque y combate cercano, con una proyección estimada de alrededor de 60.000 drones de ataque unidireccional de bajo costo. Esta fase, además, contempla una opción de compra extendida para sumar hasta 40.000 unidades adicionales.
Según revelan reportes recientes, la inversión de 450 millones de dólares se dividiría equitativamente, en partes iguales, entre capacidades de ataque profundo y capacidades de combate cuerpo a cuerpo. De este modo, el Departamento de Defensa de EE.UU. busca cubrir dos áreas operativas específicas en lo que refiere a vehículos aéreos no tripulados.
Por un lado, las capacidades de ataque en profundidad, donde la Unidad de Innovación de Defensa busca adquirir drones diseñados para misiones de ataque a larga distancia –de hasta 20 kilómetros–, con un precio objetivo por los drones Deep Strike de 5.000 dólares por unidad, sin contar el armamento. Por otro lado, las capacidades de combate cuerpo a cuerpo, en espacios cerrados, con drones tácticos de menor alcance. El costo objetivo proyectado por DIU para las unidades Close Quarter Battle rondan los 3.000 dólares por unidad.
Según se dio a conocer, cada empresa que llegue a la Fase III del programa deberá entregar un pedido de producción de 400 drones, en aproximadamente un período de dos meses, para poder ingresar oficialmente al programa de desarrollo militar. En este sentido, según diversos informes, se reveló que esta fase del programa contempla la participación de 14 empresas. Además, como se precisó previamente, el programa también contempla ofertas para adquirir hasta 40.000 drones adicionales –más allá de los 60.000 iniciales– a precios fijados por las empresas para un total de 100.000.
El inicio de la Fase III del Programa Dominio de Drones de la Unidad de Innovación de Defensa del Departamento de Defensa de Estados Unidos forma parte y se inscribe, de hecho, en la estrategia del Pentágono –bajo la directriz del presidente estadounidense, Donald Trump– de reestructurar y reimpulsar la industria de defensa nacional y consolidar el stock estadounidense disponible de capacidades de ataque de larga y corta distancia, a medida que los drones ganan, cada vez, mayor protagonismo en los campos de combate modernos. Actualmente, los drones se configuran como una parte central de la guerra moderna. La guerra que Washington mantiene contra Irán en Medio Oriente es una muestra de ello.
El Pentágono busca, en este sentido, no solo consolidar su industria de defensa nacional y mejorar sus cadenas de suministro en materia de defensa para reducir la dependencia externa, sino también reforzar las capacidades de ataque y combate disponibles del país, mientras se enfrenta a Teherán en Medio Oriente, en el marco de una guerra de alta intensidad. Ello ya que Washington ha estado empleando y utilizando sistemas no tripulados aéreos, submarinos y de superficie, como herramientas de ataque para operaciones de combate de alta intensidad y alto riesgo, en el marco del conflicto.
En este sentido, con los drones como un eje fundamental y sustancial de la arquitectura ofensiva y defensiva estadounidense en la guerra contra Irán, Washington busca reforzar la producción en este campo estratégico. Es por ello que, ante la necesidad de incrementar y consolidar las capacidades de ataque y combate cercano disponibles, Estados Unidos –a través del Programa Dominio de Drones del Departamento de Defensa– busca adquirir 60.000 drones de ataque por 450 millones de dólares, con la opción de sumar 40.000 unidades adicionales más, mientras mantiene un complejo frente de batalla abierto en Medio Oriente contra Teherán, que ya lleva siete meses de intensos combates y operaciones.
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