Un análisis de imágenes satelitales y reportes del Estado Mayor ucraniano reveló severos daños en 5 edificios de la Planta Óptico-Mecánica de Azov, ubicada en la óblast de Rostov, Rusia, tras un ataque estratégico lanzado desde Ucrania contra esta instalación clave en la producción de componentes para misiles. La incursión nocturna fue ejecutada de manera conjunta por el Centro de Operaciones Especiales Alfa del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y la Armada ucraniana, empleando para ello una combinación de misiles de crucero Neptune y drones-misil con propulsión a reacción de los modelos Ruta, Palianytsia y Bars.
Como consecuencia directa de los impactos, se desató un incendio en la fundición del complejo y se registraron averías mayores en diversas áreas operativas.
En relación con la infraestructura afectada dentro del complejo industrial en la ciudad de Azov, el SBU detalló que los proyectiles causaron destrozos significativos en los sectores de producción óptica y fundición, el área de ensamblaje, el taller de galvanoplastia y la sección especializada en la fabricación de placas de circuitos impresos. Esta instalación pertenece a la Corporación de Misiles Tácticos de Rusia y cumple un rol fundamental dentro del complejo militar-industrial al abastecer a las fuerzas armadas con equipos ópticos y optoelectrónicos, sistemas de guiado por infrarrojos y radar, visores térmicos y electrónica para artillería de precisión.
Por otra parte, la relevancia de la planta radica en su integración directa en la cadena de suministro de al menos siete programas estratégicos de misiles rusos, según se desprende de documentos internos de la empresa fechados entre 2023 y 2025 y analizados por la firma de inteligencia Dallas Analytics. Entre las líneas de producción dependientes de esta fábrica destaca el misil de crucero Kh-101, para el cual Azov elabora dos ensamblajes esenciales como el lídar de navegación y el bloque de automatización de vuelo.
Asimismo, la planta suministra piezas para el misil balístico de alcance intermedio Oreshnik, los misiles aire-aire de largo alcance R-37M —cuya producción proyectaba incrementarse de cara a 2026— y los modelos Kh-35U, Kh-59, Kh-69 y el antirradiación Kh-31P.
De manera paralela a la degradación de esta capacidad industrial militar en Rostov, las fuerzas ucranianas llevaron a cabo un ataque simultáneo contra la refinería de petróleo de Ilsky en el krai de Krasnodar, a unos 400 kilómetros de la línea de lanzamiento.
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