Reino Unido extenderá por casi 5 millones de libras los servicios marítimos que sostienen a sus fuerzas en Malvinas

HMS Medway en la operación desde las Islas Malvinas a Tristan da Cunha. Crédito: BFSAI

HMS Medway en la operación desde las Islas Malvinas a Tristan da Cunha. Crédito: BFSAI

El Ministerio de Defensa británico prevé extender por £4.927.500 durante otros doce meses el contrato encargado de sostener los principales servicios marítimos utilizados por las fuerzas británicas desplegadas en las Islas Malvinas, incluyendo remolcadores, movimiento de buques y cargas, operaciones de combustible, mantenimiento de amarres, apoyo portuario y trabajos de buceo.

Fuerzas Británicas de las Islas del Atlántico Sur (BFSAI). Créditos: Cpl Knox.

La extensión del programa Malvinas Island Marine Services (FIMS) cubrirá el período comprendido entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de septiembre de 2027 y será adjudicada directamente a la empresa neerlandesa Van Wijngaarden Marine Services B.V., actual responsable de la prestación. La decisión tiene un componente particularmente relevante: el propio Ministerio de Defensa justificó la contratación directa señalando que estos servicios son necesarios para preservar la “capacidad operativa, eficacia, alistamiento, seguridad y protección” de las Fuerzas Armadas desplegadas en la región. No se trata, por lo tanto, únicamente de servicios portuarios de rutina.

El contrato incluye una parte de la infraestructura marítima cotidiana que permite recibir, mover, abastecer y asistir a las unidades que operan alrededor del dispositivo militar británico en Malvinas, articulado principalmente entre la base de Monte Agradable y el puerto de East Cove/Mare Harbour.

Remolcadores, combustible, cargas y apoyo portuario

La documentación publicada por Defence Equipment and Support detalla el alcance del servicio. FIMS comprende el fletamento de embarcaciones con sus tripulaciones y una serie de prestaciones marítimas asociadas destinadas específicamente a las British Forces South Atlantic Islands. Entre ellas aparecen el movimiento de buques, tareas de remolque, apoyo portuario y costero y asistencia a las operaciones desarrolladas mediante el Single Point Mooring (SPM).

Este último constituye uno de los elementos relevantes de la infraestructura de combustible de Mare Harbour, permitiendo realizar transferencias sin necesidad de que todas las operaciones se desarrollen directamente sobre el muelle. El contrato también contempla abastecimiento y transferencia de combustible, movimientos de carga y personal, mantenimiento de amarres, remolque y apoyo de buceo, además de otros servicios marítimos complementarios.

La combinación permite dimensionar la función que cumple el proveedor. Mientras algunas de las capacidades más visibles del despliegue británico son los cazas Typhoon, los sistemas Sky Sabre o el patrullero HMS Medway, FIMS cubre tareas mucho menos visibles pero indispensables para que esos medios puedan mantenerse abastecidos y operar desde las islas.

Londres considera que los servicios son críticos para mantener su capacidad operacional

El punto central del aviso aparece en la justificación utilizada para evitar una competencia abierta durante esta etapa. El Ministerio de Defensa británico pretende adjudicar directamente la extensión a Van Wijngaarden recurriendo a las disposiciones especiales de la Procurement Act 2023 aplicables a contratos de Defensa y Seguridad. Según el documento, la prestación permite sostener operaciones de transferencia de combustible, mantener infraestructura de amarre y proporcionar un conjunto más amplio de servicios marítimos en Malvinas.

El Ministerio señala expresamente que esas tareas son críticas para los resultados de Defensa y para mantener la capacidad operacional en la región. La argumentación va incluso más lejos. Londres sostiene que la adjudicación directa resulta necesaria para preservar la capacidad operativa, eficacia, alistamiento, seguridad y protección de las Fuerzas Armadas, evitando una interrupción del servicio mientras prepara el contrato que reemplazará al esquema actual.

Cazas Eurofighter Typhhon en las Islas Malvinas Ejercicio Cape Upholder. Crédito: BFBS Radio

Es esa continuidad la que explica la extensión por un año. El contrato vigente fue establecido en octubre de 2021 y vence al finalizar septiembre de 2026. El MOD todavía no completó la contratación competitiva destinada a sustituirlo en el largo plazo. Por eso decidió establecer un período intermedio hasta septiembre de 2027.

Mare Harbour concentra buena parte de la logística marítima militar

La prestación está directamente relacionada con el funcionamiento de Mare Harbour/East Cove, el principal nodo marítimo utilizado por las fuerzas británicas en las islas. Escenario Mundial detalló recientemente cómo ese puerto articula el componente naval con la base de Monte Agradable y funciona como uno de los principales puntos de entrada de suministros militares.

La instalación cuenta con un muelle Ro-Ro modernizado mediante una inversión de £19 millones, preparado para recibir grandes buques logísticos clase Point de aproximadamente 20.000 toneladas. De acuerdo con información británica difundida al completarse esa obra, esa infraestructura permite canalizar hasta el 85% del abastecimiento militar requerido por el dispositivo desplegado en las islas.

Desde allí se mueven alimentos, vehículos, combustible, materiales de construcción, equipamiento y otros suministros necesarios para sostener Monte Agradable. Mare Harbour funciona también como base habitual del HMS Medway, el patrullero oceánico de la Real Armada Británica actualmente asignado de manera permanente al Atlántico Sur.

El HMS Medway llevó a cabo la Operación SOUTHERN VIGILANCE, operando en el límite de la Zona de Conservación de las Islas Malvinas (FICZ). Créditos: Cpl Braithwaite.

Un puerto actualmente bajo relevamiento

La continuidad del contrato marítimo coincide además con otras actividades desarrolladas durante septiembre sobre esa misma infraestructura. Escenario Mundial informó que desde el 15 de septiembre Reino Unido realiza durante dos meses relevamientos en los accesos a Mare Harbour/East Cove. Las autoridades delimitaron mediante coordenadas un área específica para ejecutar las denominadas Survey Operations hasta mediados de noviembre.

Hasta el momento no existe información pública que permita vincular esos trabajos con una ampliación, dragado o futura obra portuaria. Tampoco existe documentación que conecte directamente esos relevamientos con la renovación de FIMS. Son procesos independientes. Sin embargo, ambos afectan a una misma instalación que Londres identifica como esencial para la cadena logística de sus fuerzas en el Atlántico Sur.

Un contrato distinto de la futura inversión de £500 millones

La extensión de los servicios marítimos tampoco debe confundirse con otro proceso contractual británico anunciado durante este año. En junio, Escenario Mundial informó que la Defence Infrastructure Organisation preparaba un acuerdo de hasta £500 millones para servicios de infraestructura militar en Malvinas y la isla Ascensión. Ese programa tiene un alcance, organismo responsable y horizonte temporal diferentes.

Incluye mantenimiento de edificios, redes de ingeniería, sistemas energéticos y otros servicios generales de las instalaciones militares durante un período mucho más extenso. FIMS, en cambio, se concentra específicamente en los servicios marítimos y embarcaciones que apoyan a las fuerzas desplegadas en Malvinas. El contrato de casi £5 millones actúa además como una extensión interina de sólo doce meses, mientras Defence Equipment and Support prepara su reemplazo mediante una nueva competencia.

La logística detrás de los medios más visibles

El contrato vuelve a mostrar una dimensión menos visible del despliegue británico en Malvinas. Los cuatro Typhoon destinados a tareas de reacción rápida, la defensa aérea Sky Sabre y el HMS Medway constituyen algunos de los elementos más reconocibles del dispositivo militar británico. Pero mantener esas capacidades a más de 12.000 kilómetros del Reino Unido requiere una cadena permanente de combustible, carga, movimiento de personal, mantenimiento, instalaciones portuarias y embarcaciones auxiliares.

FIMS forma parte de esa segunda capa. Por eso, la relevancia de la extensión no reside únicamente en los £4.927.500 previstos para el próximo año. Está en la explicación que el propio Ministerio británico dio para justificarla: permitir que no exista una interrupción en servicios que considera esenciales para mantener la capacidad operativa y el nivel de alistamiento de sus fuerzas en el Atlántico Sur mientras prepara el próximo contrato de largo plazo.

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