Burnham confirmó que habló de Malvinas con Trump durante su reunión en Nueva York

El recién nombrado Primer Ministro de Gran Bretaña, Andy Burnham, pronuncia un discurso frente al número 10 de Downing Street tras asumir el cargo, en Londres, Gran Bretaña, el 20 de julio de 2026. Temilade Adelaja/Reuters

El recién nombrado Primer Ministro de Gran Bretaña, Andy Burnham, pronuncia un discurso frente al número 10 de Downing Street tras asumir el cargo, en Londres, Gran Bretaña, el 20 de julio de 2026. Temilade Adelaja/Reuters

El primer ministro británico Andy Burnham confirmó que discutió la cuestión de las Islas Malvinas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el primer encuentro presencial que ambos mantuvieron este martes en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La revelación incorpora un elemento nuevo a la secuencia diplomática que Escenario Mundial viene siguiendo durante las últimas semanas. Hasta ahora, las señales sobre una posible revisión de la posición estadounidense habían surgido fundamentalmente de declaraciones del propio Trump. Esta vez, fue el jefe del Gobierno británico quien reconoció públicamente que Londres llevó Malvinas a la conversación bilateral con la Casa Blanca.

Después de la reunión, Burnham confirmó que las islas estuvieron entre los asuntos abordados y señaló que Trump escuchó el planteo británico. Reuters corroboró por separado que ambos dirigentes hablaron sobre Ucrania, comercio y el estatus de las Islas Malvinas. No se conoce, sin embargo, cuál fue la respuesta específica del presidente estadounidense sobre ese punto. Tampoco existe hasta el momento un anuncio de Washington que modifique oficialmente su posición como consecuencia del encuentro.

La conversación se produce además en un momento particularmente sensible para la disputa: Javier Milei se encuentra también en Nueva York y tiene previsto intervenir este miércoles 23 ante la Asamblea General de la ONU, donde distintas fuentes anticiparon que volverá a plantear el reclamo argentino por la soberanía de las islas.

Londres llevó Malvinas directamente a la conversación con Trump

El dato adquiere relevancia porque modifica parcialmente la dinámica observada desde finales de agosto. El 31 de agosto, Trump confirmó públicamente que estaba revisando la posición de Estados Unidos respecto de Malvinas, aunque evitó anticipar si esa revisión derivaría efectivamente en un cambio de política. La declaración produjo una inmediata reacción británica.

Downing Street reiteró entonces que su posición permanecía sin cambios y sostuvo nuevamente que la soberanía debía determinarse a partir de la voluntad de los habitantes de las islas, una interpretación que Argentina rechaza al considerar que existe una disputa bilateral de soberanía reconocida por Naciones Unidas.

Escenario Mundial analizó posteriormente cómo las declaraciones de Trump comenzaron a introducir una nueva variable dentro de la disputa por Malvinas, en momentos en que el Gobierno argentino también estaba reformulando su propia estrategia sobre las islas. La diferencia ahora es que la cuestión dejó de aparecer únicamente en declaraciones públicas del presidente estadounidense. Burnham reconoció que el Gobierno británico introdujo directamente Malvinas en su conversación con Trump durante el encuentro de Nueva York.

Ese paso no implica que Londres haya abierto una negociación sobre soberanía con Washington ni que Estados Unidos haya asumido un papel de mediador. Lo confirmado es más acotado, pero diplomáticamente significativo: el tema ya forma parte de la agenda bilateral entre ambos gobiernos al máximo nivel político.

Una llamada previa entre ambos había omitido completamente el tema

El contraste con el contacto anterior entre Burnham y Trump agrega otra dimensión. Ambos dirigentes habían mantenido una conversación telefónica el 7 de septiembre, pocas semanas después de que Burnham asumiera como primer ministro. El comunicado oficial publicado entonces por Downing Street informó que los mandatarios hablaron sobre economía, Ucrania y Medio Oriente, además de acordar continuar el contacto.

Malvinas no apareció mencionada públicamente. La omisión no permite saber si el tema estuvo o no presente fuera de la información difundida por el Gobierno británico. Pero sí marca una diferencia con el encuentro de este martes: esta vez, Burnham confirmó personalmente que las islas fueron discutidas. El movimiento se produce además después de una sucesión de declaraciones de Trump que generaron inquietud en Londres.

Además de confirmar que revisaba la posición estadounidense, el presidente norteamericano llegó posteriormente a ofrecerse públicamente para intervenir en la disputa y puso en discusión la capacidad británica para sostener militarmente su posición en el Atlántico Sur. Reino Unido respondió reiterando que su compromiso con las islas permanece sin modificaciones. Ahora, Londres decidió plantear directamente la cuestión al mandatario estadounidense.

Milei hablará un día después ante la Asamblea General de la ONU

La secuencia adquiere todavía mayor relevancia por su coincidencia con la presencia argentina en Nueva York. Escenario Mundial informó este lunes que Javier Milei volverá a llevar la cuestión Malvinas a su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El Presidente tiene previsto pronunciar su discurso este miércoles 23 de septiembre.

Naciones Unidas no anticipó oficialmente el contenido de su exposición, pero distintas fuentes periodísticas señalaron que el reclamo de soberanía volverá a ocupar un espacio dentro de la intervención argentina. La coincidencia genera una secuencia diplomática particularmente inusual. Este martes, el primer ministro británico habló sobre Malvinas directamente con el presidente estadounidense. Menos de 24 horas después, el mandatario argentino tendrá la oportunidad de volver a exponer la posición nacional ante el principal foro multilateral.

No existe evidencia de que ambos movimientos estén coordinados entre sí ni de que Milei vaya a responder específicamente a la conversación Burnham-Trump. Sí colocan nuevamente a Nueva York y Washington en el centro de una disputa que durante las últimas semanas ganó una dimensión adicional en la relación entre Argentina, Reino Unido y Estados Unidos.

La variable Trump alteró una discusión que parecía congelada

La aparición de Estados Unidos como variable política se produce mientras Argentina desarrolla una estrategia más amplia sobre Malvinas. A comienzos de septiembre, Milei anunció nuevas sanciones vinculadas con el proyecto petrolero Sea Lion, recursos para la Base Naval Integrada de Ushuaia y una nueva Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Desde entonces, el Gobierno argentino profundizó procedimientos contra empresas, accionistas y proveedores vinculados con actividades que considera no autorizadas alrededor de las islas y envió al Congreso una iniciativa que amplía significativamente el régimen de sanciones.

Ese proceso había comenzado antes de las declaraciones de Trump. Sin embargo, la decisión del presidente estadounidense de abrir públicamente la posibilidad de revisar la posición de Washington incorporó una oportunidad diplomática que Buenos Aires rápidamente comenzó a seguir. Como analizó Escenario Mundial, la política de Milei pasó durante 2026 de una estrategia concentrada en la persuasión y la reconstrucción del vínculo bilateral con Londres hacia otra que combina sanciones económicas, capacidades de Defensa, recursos naturales y Seguridad Nacional. La posible revisión estadounidense apareció sobre ese escenario.

Malvinas entra en una nueva secuencia diplomática

La reunión de Nueva York abre así otro capítulo dentro de una disputa que durante septiembre acumuló movimientos en varios frentes. Argentina endureció su estrategia económica y jurídica alrededor de las islas. Estados Unidos confirmó que revisa su posición. Reino Unido respondió reafirmando su política y ahora llevó la cuestión directamente a Trump.

En paralelo, Milei vuelve a presentarse ante Naciones Unidas. No existe todavía evidencia de que Estados Unidos vaya a modificar efectivamente su postura ni de que pretenda asumir formalmente un papel entre Buenos Aires y Londres. Pero la conversación de este martes fija un hecho que hasta ahora no estaba confirmado: Malvinas ya forma parte de la interlocución directa entre el presidente de Estados Unidos y el primer ministro británico. El próximo movimiento llegará apenas un día después, cuando Milei tome la palabra ante la Asamblea General y vuelva a colocar el reclamo argentino dentro de la agenda internacional.

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