La Región de Alaska del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) desplegó cazas F-16 Fighting Falcon desde la Base Aérea Eielson hasta Groenlandia, como parte de la Operación ARCTIC VANGUARD 26-4.2. La actividad, prevista entre el 13 y el 26 de septiembre de 2026, busca validar la capacidad de trasladar, sostener y emplear aeronaves de combate en el Ártico junto con Canadá, Dinamarca y la OTAN.
En este senitdo, el ejercicio contempla el despliegue de personal y aeronaves del NORAD hacia Groenlandia para ejecutar operaciones en condiciones extremas. El objetivo es evaluar la movilidad de fuerzas aéreas desde Alaska, a través del noreste canadiense, hasta posiciones operativas avanzadas en el territorio autónomo danés.
Del Pacífico al Ártico: el desafío de sostener cazas en posiciones avanzadas
Dicho traslado de los F-16 de Eielson cuenta con apoyo de transporte aéreo estratégico de la Real Fuerza Aérea Canadiense. Para el NORAD, la operación representa una oportunidad de validar el concepto de empleo ágil de combate, que busca desplazar rápidamente aeronaves polivalentes entre distintas ubicaciones y mantenerlas operativas en entornos con temperaturas bajo cero y escasa infraestructura.
La capacidad de generar misiones de superioridad aérea en el Ártico depende de una cadena logística que incluye transporte, mantenimiento, reabastecimiento de combustible y coordinación de mando. El ejercicio también evalúa la interoperabilidad de los sistemas de alerta y control aeroespacial entre las regiones de Alaska y Canadá del NORAD.
Groenlandia, un punto de conexión entre América del Norte y la OTAN
Por otra parte, Groenlandia ocupa una posición estratégica entre América del Norte, el Atlántico Norte y las rutas aéreas del Ártico. Su ubicación la convierte en un punto relevante para la vigilancia de los accesos septentrionales y para las operaciones de defensa que conectan a Estados Unidos, Canadá y el Reino de Dinamarca. El NORAD ya había desplegado fuerzas en Pituffik Space Base durante la Operación NOBLE DEFENDER, realizada entre el 21 de enero y el 3 de febrero de 2026.
Aquella operación incluyó 157 efectivos estadounidenses y canadienses, además de F-16, CF-18, KC-135, E-3 Sentry, KC-46 Pegasus y CH-149 Cormorant. También contó con actividades complementarias de la Real Fuerza Aérea Danesa. El antecedente muestra que la presencia de aeronaves de combate y de apoyo en Groenlandia forma parte de una cooperación defensiva sostenida entre los países involucrados.
Nordic Bridge y la coordinación de la defensa ártica
ARCTIC VANGUARD se desarrolla bajo el concepto Nordic Bridge, impulsado por el NORAD y el Comando Norte de Estados Unidos para coordinar operaciones, ejercicios, entrenamientos, actividades e inversiones en el Ártico. El marco busca articular las capacidades de ambos comandos con otros comandos combatientes estadounidenses, la OTAN, naciones individuales y socios regionales.
La iniciativa se vincula con una tendencia más amplia de modernización de la defensa norteamericana. Canadá y Estados Unidos identificaron la vigilancia de los accesos septentrionales, la modernización del mando y control y la mejora de la infraestructura ártica como áreas de cooperación. En 2026, el ejercicio ARCTIC EDGE también contempló actividades de entrenamiento en Groenlandia y objetivos de interoperabilidad multinacional.
La movilidad aérea como elemento de la defensa colectiva
El teniente general Robert D. Davis, comandante de la Región de Alaska del NORAD, afirmó que ARCTIC VANGUARD demuestra que las condiciones adversas y las grandes distancias no representan un obstáculo para la defensa colectiva. El militar destacó la integración entre las regiones de Alaska y Canadá, el Reino de Dinamarca y los aliados de la OTAN.
“El despliegue de poder aéreo de combate desde Alaska a través de Canadá y hacia Groenlandia valida nuestras ágiles capacidades de combate y demuestra nuestra perfecta integración con la Región de Canadá del NORAD, el Reino de Dinamarca y nuestros aliados de la OTAN. Juntos, mantenemos una vigilancia constante y una disuasión creíble en las rutas de acceso septentrionales de Norteamérica”, sostuvo Davis. La operación implica un ejercicio de defensa y entrenamiento que permite evaluar capacidades de despliegue, sostenimiento y coordinación frente a potencias como China o Rusia.
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