Un P-8A Poseidon y el buque ROKS Soyang: Corea del Sur y EE.UU. debaten en Busan el despliegue en Ormuz

Avión de patrulla marítima P-8A Poseidon de la Armada de la República de Corea. Créditos: Armada de EE.UU.

Avión de patrulla marítima P-8A Poseidon de la Armada de la República de Corea. Créditos: Armada de EE.UU.

Con el objetivo de coordinar su agenda estratégica, Corea del Sur y EE.UU. abren en Busan el Diálogo de Defensa Integrada (KIDD) para negociar el despliegue de un avión de patrulla P-8A Poseidon y el buque de apoyo rápido ROKS Soyang en el estrecho de Ormuz. En este contexto, el encuentro bianual de alto nivel se desarrollará entre el miércoles y el viernes en la emblemática ciudad portuaria. Asimismo, las conversaciones estarán copresididas por el viceministro surcoreano de Políticas de Defensa Nacional, Kim Hong-cheol, y el subsecretario adjunto de Guerra de EE.UU. para Asia Oriental, George LeMeur.

Buque de apoyo logístico ROKS Soyang (AOE-51) de la Armada surcoreana. Créditos: Armada surcoreana.

En primer lugar, la inclusión de este punto en la agenda responde a la creciente presión de Washington —impulsada por el presidente Donald Trump— para que Seúl contribuya activamente a la seguridad del tráfico marítimo internacional. No obstante, para evitar una implicación directa en combates ofensivos, las Fuerzas Armadas surcoreanas analizan una estrategia de participación limitada.

Esta opción prioriza el uso del P-8A Poseidon —plataforma de vigilancia marítima e inteligencia antisubmarina— junto al ROKS Soyang, un buque logístico rápido destinado a suministrar combustible, municiones y víveres a distancia. Adicionalmente, reportes operativos de defensa señalan que se contempla incluir un equipo de eliminación de explosivos (EOD) y unidades dedicadas al desminado naval.

Buque de apoyo de combate rápido ROKS Daecheong (AOE-58) de la Armada de la República de Corea. Créditos: Armada de EE.UU.

En segundo lugar, la urgencia del debate responde a la severa crisis en el estrecho de Ormuz, donde el tránsito comercial de carga cayó drásticamente a solo cuatro buques diarios tras el colapso de las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Con el propósito de evaluar las condiciones de seguridad sobre el terreno, Seúl envió recientemente una delegación especializada a los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Sin embargo, la sola posibilidad de desplegar estos activos de la Armada surcoreana provocó la reacción inmediata de Irán, cuyo gobierno advirtió públicamente que cualquier presencia militar de Seúl en la zona acarrearía “graves consecuencias”.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte (tercero por la izquierda), con representantes del Cuarteto Indo-Pacífico (de izquierda a derecha): el ministro de Defensa de Nueva Zelanda, Chris Penk; el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung; el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi; el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi; y el ministro de la industria de defensa de Australia, Pat Conroy, en Ankara, capital de Turquía, el martes. Foto: Kyodo

De igual manera, el gobierno surcoreano enfrenta dos grandes condicionantes internos antes de adoptar una determinación final. Por un lado, la Oficina Presidencial enfatizó que cualquier envío debe ser compatible con la postura defensiva frente a Corea del Norte, evitando desviar recursos que comprometan la preparación militar en la península. Por el otro, existe un estricto freno jurídico que exige la autorización previa de la Asamblea Nacional para desplegar tropas en el extranjero, trámite institucional que el Ejecutivo aclaró que aún no se ha iniciado.

Visita del presidente Trump a Corea del Sur. Créditos: Casa Blanca.

Finalmente, las delegaciones avanzarán en la hoja de ruta para la recuperación del control operativo en tiempos de guerra (OPCON), responsabilidad que actualmente permanece en manos estadounidenses. En este sentido, la administración del presidente Lee Jae Myung busca certificar este otoño la plena capacidad operativa de sus fuerzas para concretar la transferencia antes de 2030 o a partir del próximo año.

Así, y por primera vez desde la creación del KIDD en 2011, las reuniones se celebran fuera de las capitales nacionales, eligiendo la ciudad de Busan para ratificar el compromiso conjunto en el desarrollo de la industria naval y la defensa combinada.

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