Rusia reanuda sus ataques contra Kiev tras la salida de los enviados de EE.UU. mientras Ucrania advierte que se queda sin interceptores

Un incendio arde en Kiev tras el ataque con misiles balísticos rusos 9M723K1/5 Iskander-M equipados con ojivas de racimo, ocurrido durante la noche del 5 de agosto de 2026. Créditos: Getty Images.

Un incendio arde en Kiev tras el ataque con misiles balísticos rusos 9M723K1/5 Iskander-M equipados con ojivas de racimo, ocurrido durante la noche del 5 de agosto de 2026. Créditos: Getty Images.

Rusia reanudó este martes (8) sus ataques aéreos contra Kiev con una combinación de drones y misiles, pocas horas después de la salida de la capital de Ucrania de los enviados de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes habían viajado al país como parte de la renovada ofensiva diplomática de Donald Trump para intentar poner fin a la guerra. El ataque dejó al menos tres muertos y 19 heridos en Kiev, según el alcalde Vitali Klitschko, y provocó incendios y daños en edificios residenciales, una escuela, una clínica, almacenes y otras instalaciones.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, recibe el domingo en Kiev a los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner para mantener conversaciones. Presidencia de Ucrania

El ataque puso fin a una pausa de tres días durante la cual Moscú y Kiev habían evitado golpear sus respectivas capitales para garantizar la seguridad de los negociadores estadounidenses. Witkoff y Kushner habían llegado a Kiev el domingo después de mantener conversaciones en Moscú con Vladimir Putin, en un intento por reactivar unas negociaciones que permanecían estancadas. El Kremlin afirmó posteriormente que no descartaba volver a un formato de conversaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, aunque consideró prematuro hablar de fechas o lugares.

Los ataques de Rusia volvieron a exponer las vulnerabilidades de Ucrania

Este  ataque volvió a poner en foco una de las principales vulnerabilidades militares de Ucrania, y es la defensa contra los misiles balísticos. El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, pidió a los aliados occidentales aumentar la presión sobre Moscú y acelerar el suministro de interceptores, al advertir que las reservas ucranianas se encuentran en niveles “críticamente bajos”. El presidente Volodymyr Zelenski también sostuvo que los misiles balísticos continúan siendo particularmente difíciles de interceptar. La Fuerza Aérea ucraniana afirmó haber derribado la mayoría de los misiles de crucero y dos misiles balísticos durante el ataque.

Un bombero trabaja en el lugar donde se encuentra un edificio de la sede del servicio de seguridad SBU de Ucrania tras un ataque con drones rusos, en medio de la invasión de Rusia a Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 4 de septiembre de 2026. REUTERS/Gleb Garanich

La escasez de interceptores llega en un momento en que Rusia está modificando la composición de sus ataques. Además de misiles balísticos y de crucero, Moscú incrementó el empleo de drones de ataque propulsados por motores a reacción, más veloces que las versiones tradicionales de los Shahed. Zelenski había advertido pocos días antes que Ucrania necesitaba acelerar la producción de interceptores de alta velocidad y misiles de bajo costo para hacer frente a esta nueva amenaza.

Zelenski sigue presionando a sus aliados

Sin embargo, los efectos de la ofensiva no se limitaron a Kiev. El Gobierno ucraniano informó de ataques en otras ocho regiones. En Sumy, drones rusos impactaron un tren de pasajeros y obligaron a evacuar a cerca de un centenar de personas, mientras que otro ataque contra un tren en Zaporizhzhia provocó la muerte de un trabajador ferroviario. También se registraron víctimas y daños en la zona de Odesa. 

El canciller alemán Friedrich Merz, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer dirigen una rueda de prensa tras la cumbre de la Coalición de la Voluntad sobre garantías de seguridad para Ucrania en el Hotel des Invalides de París, Francia, el 13 de julio de 2026. Créditos: TERESA SUAREZ/Pool vía REUTERS

Dicha ofensiva también tuvo como escenario instalaciones vinculadas a la infraestructura civil y de comunicaciones. Zelenski afirmó que un dron ruso dañó parcialmente el edificio de un canal de televisión en Kiev, mientras que las autoridades locales informaron daños en al menos 14 edificios de gran altura, una residencia estudiantil, una escuela, una clínica y otros establecimientos. Rusia, por su parte, sostuvo que sus fuerzas atacaron objetivos militares y logísticos en Kiev y sus alrededores, además del puerto de Chornomorsk, en el mar Negro.

Se estancan las negociaciones para un alto el fuego

Por su parte, Zelenski afirmó este martes que Witkoff y Kushner presentaron durante sus conversaciones varias propuestas que consideró “decentes” y valiosas, y señaló que Ucrania y Estados Unidos seguirán trabajando sobre ellas. También anticipó una posible nueva ronda de conversaciones entre representantes ucranianos, estadounidenses y europeos, aunque todavía no existe un acuerdo sobre un encuentro trilateral con Rusia.

Mientras tanto, Moscú sostiene sus exigencias territoriales y reclama que Ucrania abandone su aspiración de incorporarse a la OTAN, mientras Kiev rechaza ceder territorios que todavía controla. En paralelo, Rusia mantiene su presión militar en el este, particularmente en la región de Donetsk, donde sus fuerzas buscan avanzar hacia ciudades clave como Sloviansk y Kramatorsk. Analistas citados por Reuters consideran que la ofensiva podría intensificarse durante los próximos meses, incluso mientras continúan los contactos diplomáticos.

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