945 plataformas aéreas, 52 buques y 9 submarinos: la brecha militar entre Reino Unido y Argentina por Malvinas

5.º Batallón del Regimiento The Rifles realizan ejercicios militares en las Islas Malvinas. Crédito: BFSAI

5.º Batallón del Regimiento The Rifles realizan ejercicios militares en las Islas Malvinas. Crédito: BFSAI

En el marco de los recientes acontecimientos y la nueva dimensión de la cuestión Malvinas, realizar una comparación en materia de defensa entre el Reino Unido y la República Argentina permite dimensionar la profunda asimetría existente entre ambos instrumentos militares. Esta disparidad ayuda a comprender el escenario estratégico en el que Argentina sostiene su reclamo mediante herramientas diplomáticas, económicas y legales, al tiempo que busca recuperar capacidades militares deterioradas durante décadas. En este escenario, el presidente de la Nación, Javier Milei, transformó la causa Malvinas en una prioridad de seguridad nacional, endureciendo la postura del Estado frente a la explotación británica de recursos naturales en el Atlántico Sur.

Fuerzas Británicas de las Islas del Atlántico Sur (BFSAI). Créditos: Cpl Knox.

De acuerdo con el informe The Military Balance 2026, publicado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), el gasto mundial en defensa continúa expandiéndose de forma sostenida bajo un clima de profunda incertidumbre. En este marco, el gasto británico en defensa se sitúa en torno a los US$80.000 millones anuales, mientras el Gobierno proyecta elevarlo a cerca de US$103.000 millones para 2029.

En contraposición, la República Argentina destina aproximadamente US$3.800 millones, equivalentes a alrededor del 0,6% de su PIB, a sostener su sistema militar frente a un Estado con capacidades de proyección global y una economía considerablemente mayor.

Existe, sin embargo, una distinción fundamental para interpretar estos números. Las cifras analizadas corresponden al inventario general de ambos instrumentos militares y no implican que la totalidad de estos medios se encuentre desplegada en el Atlántico Sur. En el caso británico, permiten dimensionar especialmente la capacidad potencial de Londres para reforzar y sostener a distancia el dispositivo militar permanente establecido en las Islas Malvinas.

¿Cuál es la disparidad real en el poder aéreo de ambos países?

La proyección aérea conforma el punto táctico más desigual de la comparación. Las Fuerzas Armadas británicas contabilizan 945 plataformas aéreas, incluyendo medios de ala fija, ala rotatoria y sistemas aéreos no tripulados, frente a un inventario argentino considerablemente menor, de acuerdo con los relevamientos realizados por Zona Militar y a fuentes oficiales. El inventario británico incluye 124 cazas Eurofighter Typhoon y unidades F-35B Lightning II, complementados por capacidades logísticas y de apoyo como los Voyager, A400M Atlas, C-17 Globemaster y P-8A Poseidon.

Sin embargo, la diferencia entre inventario total y despliegue permanente resulta particularmente visible en Malvinas. En el complejo de Mount Pleasant, la Royal Air Force mantiene de forma permanente cuatro cazas Typhoon FGR4 del 1435 Flight, junto con un Voyager y un A400M Atlas pertenecientes al 1312 Flight. Se trata de un dispositivo aéreo considerablemente menor al inventario general británico, pero integrado dentro de una estructura diseñada para mantener vigilancia, defensa aérea y capacidad de recibir refuerzos procedentes de otros comandos y bases.

Por su parte, la Fuerza Aérea Argentina atraviesa la baja y retiro definitivo de sus cazabombarderos A-4AR Fightinghawk de la V Brigada Aérea. El mayor hito de modernización reciente es el programa Peace Condor, que prevé la incorporación de 24 cazas F-16A/B MLU procedentes de Dinamarca hasta 2028, habiendo arribado los primeros seis al Área Material Río Cuarto el 5 de diciembre de 2025. Mientras se concluyen las obras en la VI Brigada Aérea de Tandil, las capacidades de ataque y adiestramiento descansan sobre los sistemas IA-63 Pampa II y Pampa III, los EMB-312 Tucano de la III Brigada Aérea en Reconquista y los T-6C/C+ Texan II. A ello se suma el desafío del sostenimiento de la aviación de transporte, particularmente en el Escuadrón I Hércules de El Palomar, cuyos K/C-130H acumulan varias décadas de servicio.

Despliegue de cuatro IA-63 Pampa II/III de la Fuerza Aérea Argentina en el Ejercicio Multidominio Salitre 2026 en el norte de Chile. Créditos: Zona Militar.

¿Qué capacidades navales posee el Reino Unido y cuáles puede proyectar hacia el Atlántico Sur?

La Royal Navy contabiliza 52 buques en su flota de superficie, a los que se suman 12 unidades de la Royal Fleet Auxiliary (RFA). La capacidad británica de proyección naval se apoya además en sus dos portaaviones de la clase Queen Elizabeth, el HMS Queen Elizabeth y el HMS Prince of Wales. En la dimensión submarina, la diferencia es todavía mayor. Londres dispone de nueve submarinos nucleares: cuatro submarinos lanzamisiles balísticos clase Vanguard, que constituyen el eje de la disuasión nuclear británica, y cinco submarinos de ataque de propulsión nuclear.

Nuevamente, esto no implica que ese conjunto de fuerzas se encuentre desplegado permanentemente en el Atlántico Sur. Desde enero de 2026, el HMS Medway asumió como buque de patrulla de presencia permanente de la Royal Navy en la región, relevando al HMS Forth. La importancia estratégica británica reside, por lo tanto, no solamente en las unidades estacionadas permanentemente alrededor de Malvinas, sino también en la capacidad de desplegar medios adicionales desde el Reino Unido u otras áreas de operaciones en caso de necesidad.

Compañía I del 2º Batallón de The RIFLES completa su ejercicio de entrenamiento final como Compañía de Infantería de Rotación (RIC) en las Islas Malvinas, el 27 de octubre de 2025. Créditos: Cpl Knox.

En la contraparte, la Armada Argentina conserva una flota de superficie integrada por destructores, corbetas, patrulleros oceánicos y unidades auxiliares, pero carece actualmente de portaaviones y de una capacidad submarina operativa. La recuperación de los P-3C Orion adquiridos a Noruega constituye uno de los avances más relevantes para reconstruir las capacidades de patrulla marítima de largo alcance, vigilancia oceánica y guerra antisubmarina de la Aviación Naval.

¿Cuál es la comparación en Ejército?

El combate terrestre representa el apartado donde las cifras brutas presentan una mayor cercanía, particularmente si se observan únicamente los carros de combate. El Ejército Argentino cuenta en su inventario con unos 231 Tanques Argentinos Medianos (TAM), parte de los cuales se encuentra alcanzada por distintos procesos de recuperación y modernización, incluyendo el programa TAM 2C-A2. Las fuerzas terrestres británicas, por su parte, mantienen un inventario remanente de aproximadamente 219 Challenger 2, al tiempo que avanza el programa destinado a llevar 148 unidades al estándar Challenger 3.

Despliegue de los VCBR M1126 Stryker y TAM 2C-A2 del Ejército Argentino durante el Ejercicio Kekén en Patagonia. Créditos: Zona Militar.

Sin embargo, la aparente paridad desaparece rápidamente cuando se amplía el análisis hacia el resto del componente terrestre. El Reino Unido contabiliza oficialmente 4.033 vehículos y plataformas de combate terrestre, incluyendo vehículos blindados de combate, medios de movilidad protegida y transportes blindados de personal.

Argentina busca comenzar a reducir parte de esta brecha mediante nuevos programas de incorporación y modernización. El país firmó con Estados Unidos la Carta de Oferta y Aceptación (LOA) para adquirir hasta 235 vehículos blindados de la familia Stryker 8×8, luego de haber incorporado las primeras ocho unidades M1126 a fines de 2025. A esto se suma el programa de reequipamiento logístico desarrollado junto con Mercedes-Benz Argentina, mediante el cual comenzaron a recibirse los primeros Unimog U4000, como parte de un proceso de renovación de movilidad que contempla la incorporación progresiva de hasta 1.000 camiones tácticos.

¿Cuál es la asimetría estratégica definitiva en el Atlántico Sur?

La disuasión nuclear constituye la dimensión más extrema de la diferencia entre ambos Estados. Según las estimaciones del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), el Reino Unido posee un arsenal aproximado de 225 ojivas nucleares, de las cuales unas 120 se encontrarían desplegadas. Se trata de una capacidad de disuasión estratégica de la cual la República Argentina carece por completo y que ubica a ambos países en escalas militares sustancialmente diferentes.

Sin embargo, la principal asimetría entre Argentina y Reino Unido no reside únicamente en la cantidad de cazas, buques, submarinos, blindados u ojivas nucleares disponibles. La diferencia central se encuentra también en la capacidad británica para sostener, conectar y reforzar una fuerza conjunta a miles de kilómetros de su territorio metropolitano.

La presencia militar permanente en Malvinas constituye así el primer escalón de un dispositivo respaldado por capacidades aeronavales, submarinas, logísticas y estratégicas de alcance global. Londres ha continuado ejercitando esta capacidad mediante operaciones conjuntas en el Atlántico Sur destinadas a probar el despliegue simultáneo de medios terrestres, navales y aéreos.

Argentina atraviesa, en paralelo, un proceso de recuperación de capacidades con la incorporación de los F-16, los P-3C Orion, los Stryker, nuevos medios logísticos y distintos programas de modernización terrestre. Pero parte de una base presupuestaria y material considerablemente menor.

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