El Gobierno argentino respondió por primera vez a las declaraciones de Donald Trump sobre una posible revisión de la posición de Estados Unidos respecto de las Islas Malvinas. El canciller Pablo Quirno reafirmó el reclamo argentino de soberanía y sostuvo que Buenos Aires seguirá priorizando la vía diplomática, aunque tomó distancia de la discusión abierta entre Washington y Londres: “No podemos depender de nadie, tenemos que hacer los deberes”.
En declaraciones realizadas este martes durante una entrevista con Infobae, Quirno aseguró que para el Gobierno la posición sobre Malvinas es clara y calificó el mantenimiento del reclamo soberano como una “obligación” y una “responsabilidad” del Estado argentino.
“Las Malvinas están en el centro del corazón de cada argentino”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores. Sin embargo, sostuvo que Argentina debe avanzar hacia una diplomacia con instrumentos más concretos y no limitar su estrategia a reiterar el reclamo.
Quirno puso especialmente el foco en las decisiones unilaterales británicas vinculadas con los recursos naturales del Atlántico Sur. “Tenemos que tener acciones de la diplomacia más concreta y mejores instrumentos para defendernos de situaciones que hoy son decisiones unilaterales del Reino Unido con respecto a la explotación de nuestros recursos. Son recursos nuestros”, señaló.
Las declaraciones constituyen la primera reacción oficial argentina desde que Trump fue consultado directamente por la posibilidad de modificar la posición estadounidense respecto de las islas.
Escenario Mundial informó el 31 de agosto que Trump dejó abierta la posibilidad de revisar la posición de Estados Unidos sobre Malvinas. Preguntado por periodistas sobre esa cuestión, el mandatario estadounidense respondió: “Siempre reviso cada posición. Esa es solo una de muchas”.
Argentina busca despegar su reclamo de la disputa entre EE.UU. y Reino Unido
Consultado específicamente sobre las palabras de Trump, Quirno evitó interpretar qué decisión podría adoptar Washington y señaló que la estrategia argentina no puede construirse sobre acciones de terceros países.
“Sobre lo que no tenemos control, no operamos. Nosotros operamos sobre lo que controlamos”, explicó.
El canciller sostuvo que Argentina tiene claro que “la solución es diplomática” y que continuará trabajando tanto en los diferentes foros internacionales como en la construcción de apoyos externos para su reclamo de soberanía.
Pero introdujo una precisión frente a las expectativas generadas por las declaraciones estadounidenses: “De la misma manera que cuando hicimos el plan de gobierno no podíamos depender de nadie, nosotros tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras chances de que el reclamo legítimo que tiene Argentina sobre la soberanía sea escuchado”.
Cuando le preguntaron directamente si existía un diálogo con Washington después de las palabras de Trump, Quirno respondió negativamente.
También descartó que exista actualmente una coordinación triangular entre Argentina, Estados Unidos y Reino Unido alrededor de la discusión.
“Lo que haga Trump con Inglaterra será Trump con Inglaterra. Si nosotros somos beneficiarios directos o indirectos de las decisiones de ellos… acá no hay un triángulo mágico donde estamos hablando en estos términos”, sostuvo.
Quirno recordó el antecedente del documento filtrado del Pentágono
El canciller vinculó la situación actual con el episodio que comenzó en abril, cuando trascendieron discusiones internas estadounidenses sobre una eventual revisión de la posición de Washington respecto de Malvinas.
La discusión volvió a escalar a finales de agosto. The Telegraph reveló que funcionarios del Pentágono mantenían sobre la mesa la cuestión Malvinas como posible instrumento de presión sobre Reino Unido para aumentar su gasto militar.
Quirno remarcó que Buenos Aires también interpretó aquel episodio como una discusión fundamentalmente bilateral entre Washington y Londres.
“Argentina solo se metió cuando Reino Unido salió a decir ‘las Malvinas son de ellos’”, sostuvo el canciller al recordar la respuesta británica.
La posición expresada por Quirno marca así una línea de cautela frente al nuevo escenario abierto por Trump. El Gobierno considera potencialmente favorable cualquier modificación internacional que fortalezca las posibilidades del reclamo argentino, pero no presenta la eventual revisión estadounidense como parte de una negociación coordinada con Buenos Aires.
Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, mientras Reino Unido conserva la administración y el control efectivo del archipiélago.
Por ahora, la posición oficial argentina es que el eventual cambio estadounidense pertenece a una discusión entre Washington y Londres. La estrategia de Buenos Aires, según Quirno, seguirá concentrada en fortalecer sus propios instrumentos diplomáticos y ampliar los apoyos internacionales al reclamo de soberanía.
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