Argentina mantiene la estación espacial china de Neuquén mientras Washington aumenta la presión sobre la red espacial de Beijing en América Latina

Estación espacial china del Espacio Lejano en la provincia de Neuquén, Argentina.

Estación espacial china del Espacio Lejano en la provincia de Neuquén, Argentina. Créditos: Casa Rosada / Presidencia de la Nación argentina.

Mientras Washington aumenta la presión sobre la red espacial de Beijing en América Latina, Argentina mantiene la estación espacial china de Neuquén. Estados Unidos sostiene que la infraestructura avanzada espacial de Beijing en América Latina pone en riesgo la seguridad internacional, como así también los intereses estadounidenses, y asegura que detrás de su fachada civil –espacial, científica y tecnológica–, se esconden intereses estratégicos y militares, bajo un esquema de uso dual. 

Base espacial china en Neuquén, Argentina. Créditos: Reuters.

De hecho, en un informe del Comité Selecto de la Cámara de Representantes de EE.UU. sobre China, se sostiene que Beijing posee una extensa red de estaciones terrestres de satélites, observatorios e instalaciones de seguimiento en el mundo, incluyendo América Latina, las cuales respaldan objetivos civiles y militares de Pekín. El informe revela que China habría desarrollado una extensa red de estaciones terrestres y telescopios espaciales de doble uso en Latinoamérica, para recopilar inteligencia estratégica y fortalecer la capacidad bélica del Ejército Popular de Liberación (EPL). 

En este sentido, la investigación destaca que existen, al menos, 11 instalaciones espaciales vinculadas a China establecidas en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Venezuela, incluyendo estaciones terrestres, estaciones de medición láser de satélites y radiotelescopios. No obstante, Estados Unidos no es el único que mira de cerca y con atención la red espacial de China en la región. De hecho, la comunidad internacional también ha centrado su atención en la infraestructura espacial de China, a lo largo y ancho de Latinoamérica. 

Sin embargo, es Washington el que, cada vez en mayor medida, bajo el gobierno de Donald Trump, aumenta la presión sobre este asunto, teniendo en consideración que los proyectos presentados por China como cooperación científica-tecnológica, destinados a la investigación, esconden intereses y objetivos estratégicos y militares. De hecho, algunos analistas reconocen que estos proyectos son gestionados, directamente, por organizaciones vinculadas al Ejército Popular de Liberación, en el marco de una estrategia de fusión civil-militar de Beijing. 

Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos, dando un discurso. Créditos: NA.

La presión de Estados Unidos 

Según un informe de Washington, titulado “Atraer a América Latina a la órbita de China”, el Ejército Popular de Liberación de China utiliza la infraestructura terrestre de la “Ruta de la Seda Espacial” como un arma en América Latina. Aunque el documento destaca especialmente a Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Venezuela. 

Desde Washington sostienen que China estaría utilizando su infraestructura y red espacial en América Latina para impulsar sus capacidades espaciales y consolidar la recopilación de inteligencia estratégica. Es más, afirman que China invierte en operaciones y proyectos espaciales en la región, únicamente, para debilitar a Estados Unidos en el espacio, según fuentes oficiales. 

En este sentido, desde el Comité Selecto sobre China de la Cámara de Representantes destacan que el Presidente Donald Trump busca contrarrestar la influencia de China en el hemisferio occidental y especialmente, en América Latina. Por ello, se solicita a los aliados de Washington a “actuar con prontitud conforme a las recomendaciones de este informe y detener la expansión de la infraestructura espacial china”. 

El impacto en Argentina

En este escenario, el gobierno argentino, en manos de Javier Milei, estaría limitando la expansión de la red espacial china en el territorio nacional. En este sentido, en San Juan, recientemente las autoridades detuvieron un proyecto que buscaba instalar el Radiotelescopio China-Argentina (CART), que sería financiado por China en la Estación Astronómica Carlos U. Cesco (CESCO). 

Javier Milei, Presidente de la Argentina, en una gala en Mar-A-Lago, Florida, Estados Unidos, el 14 de noviembre 2024. Créditos: Carlos Barria / REUTERS.

Sin embargo y pese a ello, aún, a día de hoy, la Argentina mantiene la estación espacial china en Neuquén, que tanta controversia y polémica ha generado en los últimos años. Actualmente China opera dicha estación espacial en la provincia de Neuquén y participa también en la red de infraestructura satelital en Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz. De hecho, China continúa invirtiendo en infraestructura espacial, tecnológica y científica, con posibles aplicaciones de doble uso, en la región y el mundo entero.

Mientras que, los gobiernos de América Latina, incluyendo el de Argentina, comienzan a evaluar, con mayor precaución –ante las presiones de Estados Unidos–, cómo dichos proyectos e iniciativas podrían afectar directamente la soberanía tecnológica, la seguridad nacional y la toma de decisiones estratégicas, a largo plazo. Estados Unidos busca detener la expansión de la infraestructura y red espacial china en América Latina, como así también revertir y eliminar las capacidades espaciales ya adquiridas por Xi Jinping en el hemisferio occidental que amenazan los intereses de Estados Unidos. 

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