La Armada de EE.UU. desplegó el USS George Washington en Medio Oriente y dejó al Pacífico occidental sin portaaviones frente a China

El portaaviones USS George Washington (CVN 73) transita por el Mar de China Oriental

El portaaviones USS George Washington (CVN 73) transita por el Mar de China Oriental. Créditos: Marina de Guerra de Estados Unidos.

Estados Unidos completó el traslado del portaaviones nuclear USS George Washington (CVN-73) desde el Indo-Pacífico hacia Medio Oriente, después de que el Comando Central (CENTCOM) confirmara que el grupo de ataque ya ingresó a su área de responsabilidad y comenzó a operar en el Mar Arábigo. El buque, normalmente desplegado desde Yokosuka, Japón, llegó para relevar al USS Abraham Lincoln (CVN-72) después de su prolongada participación en la guerra contra Irán, dejando temporalmente al Pacífico occidental sin un grupo de ataque de portaaviones de la Armada de EE.UU. en un momento de creciente actividad militar china alrededor de Japón, Filipinas y Taiwán.

El USS George Washington transita por el estrecho de Luzón para llevar a cabo operaciones en el Mar de China Meridional. Crédito: página de la 7ª Flota X

La confirmación de CENTCOM marca un nuevo capítulo respecto de los movimientos que Escenario Mundial venía siguiendo durante la última semana. El 14 de agosto este medio informó que el USS George Washington había abandonado el Pacífico y navegaba hacia Medio Oriente; dos días después, el tránsito por el estrecho de Malaca permitió confirmar que el Pacífico occidental quedaría temporalmente sin un portaaviones estadounidense desplegado. La diferencia ahora es operacional: el George Washington ya llegó efectivamente al teatro de Medio Oriente.

El portaaviones arribó acompañado por el crucero lanzamisiles USS Robert Smalls (CG-62) y el destructor USS Shoup (DDG-86). USNI News señaló que la situación del destructor USS Benfold (DDG-65), que había integrado anteriormente el grupo, continúa siendo menos clara después de los problemas técnicos sufridos en el Pacífico. El George Washington se suma además al USS George H.W. Bush (CVN-77), que ya se encontraba operando en Medio Oriente.

El USS George Washington ya llegó para relevar a un Abraham Lincoln agotado por la guerra con Irán

El objetivo inmediato es permitir el regreso del USS Abraham Lincoln, cuyo despliegue se convirtió en uno de los más prolongados de los últimos años. Associated Press informó que el buque acumuló más de 250 días consecutivos sin una escala en puerto, después de que su regreso originalmente previsto para mayo fuera postergado para sostener las operaciones estadounidenses contra Irán.

La Armada de EE.UU. todavía no precisó públicamente cuándo comenzará el tránsito de regreso del Lincoln hacia la costa oeste estadounidense. Una navegación desde Medio Oriente hasta Estados Unidos puede extenderse durante más de un mes, por lo que durante un período todavía indeterminado varios grupos de ataque podrían coincidir en la región.

El portaaviones de la clase Nimitz, USS Abraham Lincoln (CVN 72), navega en el mar Arábigo, el 8 de mayo de 2026. Créditos: NAVCENT Public Affairs / U.S. Navy, via U.S. Central Command Public Affairs.

El despliegue del George Washington muestra así hasta qué punto Medio Oriente continúa absorbiendo medios navales estadounidenses. Aunque la intensidad de las hostilidades con Irán disminuyó durante las últimas semanas, Washington mantiene el bloqueo naval sobre puertos iraníes y su administración sostuvo que las operaciones podrían prolongarse.

La Armada de EE.UU. se queda temporalmente sin su principal portaaviones adelantado frente a China

La consecuencia estratégica aparece a miles de kilómetros. El George Washington no era un portaaviones cualquiera dentro de la rotación estadounidense: es el portaaviones adelantado de la Armada de EE.UU. en Japón, núcleo del Carrier Strike Group 5 y del Carrier Air Wing 5, diseñado para responder rápidamente a crisis en el Pacífico occidental.

Hasta comienzos de agosto operaba precisamente en el Mar de China Meridional. Escenario Mundial documentó en julio su despliegue después de nuevos enfrentamientos entre China y Filipinas, cuando el grupo atravesó el estrecho de Luzón y realizó operaciones aéreas en una de las áreas marítimas más disputadas de Asia.

Ahora ese mismo portaaviones se encuentra en el Mar Arábigo.

Associated Press señala que no existe expectativa de que China intente una operación contra Taiwán simplemente por la ausencia de un portaaviones estadounidense, pero especialistas consideran que Beijing puede aprovechar el período para incrementar sus demostraciones de fuerza y reforzar la percepción regional de que Washington debe distribuir recursos entre demasiados teatros simultáneamente.

Vista aérea de buques de la Guardia Costera de China que patrullan las aguas cercanas a Huangyan Dao, en el Mar de China Meridional, 8 de julio de 2026. Créditos: Xinhua.

El analista Bryan Clark, del Hudson Institute, planteó que China puede utilizar la situación para reforzar un mensaje dirigido a Filipinas, Japón, Indonesia y otros países asiáticos: que el poder estadounidense en el Pacífico occidental no es permanente ni ilimitado. Greg Poling, del Center for Strategic and International Studies, agregó que Beijing observa favorablemente tanto la distracción estadounidense como las dudas que esa dispersión puede generar entre sus aliados.

China aumenta sus operaciones alrededor de Filipinas y Japón

El movimiento coincide con una sucesión de actividades chinas. Beijing realizó recientemente ejercicios alrededor del Bajo de Masinloc o Scarborough Shoal, reclamado por China y Filipinas, mientras unidades de su Armada desarrollaron maniobras junto a Indonesia y continuaron operando en aguas próximas a Japón. AP recordó además que un destructor chino efectuó ejercicios con fuego real durante julio cerca de Okinotori, territorio administrado por Tokio.

Escenario Mundial analizó esta misma secuencia el 15 de agosto, incluyendo patrullas de superficie, relevamientos submarinos, movimientos próximos a Filipinas y operaciones chinas y rusas alrededor de Japón.

Washington conserva, por supuesto, una estructura militar enorme en Asia: destructores Aegis basados en Japón, submarinos nucleares, aviación de combate, Marines, instalaciones en Guam y Corea del Sur y las fuerzas de sus aliados. La ausencia del George Washington no significa que Estados Unidos haya dejado militarmente desprotegido el Pacífico.

Sí elimina temporalmente una de sus herramientas más visibles de proyección de poder y respuesta rápida. Associated Press señala que otro portaaviones podría regresar al Pacífico durante los próximos meses. El USS Theodore Roosevelt (CVN-71) permanece actualmente en San Diego después de participar en RIMPAC 2026 y USNI News plantea que eventualmente podría funcionar como puente para permitir el regreso del George Washington a Asia. Sin embargo, no existe todavía una fecha pública para ese movimiento.

La llegada del USS George Washington a Medio Oriente convierte así en un hecho consumado una redistribución que hasta hace una semana todavía estaba en tránsito. Estados Unidos trasladó hacia la guerra con Irán al portaaviones que mantiene permanentemente adelantado frente a China, mientras Beijing continúa incrementando sus propias operaciones en los espacios marítimos más disputados del Indo-Pacífico. La principal incógnita ya no es si el George Washington abandonaría Asia, sino cuánto tiempo necesitará la Armada de EE.UU. para volver a cubrir con un portaaviones la brecha que acaba de abrir en su principal escenario de competencia estratégica.

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