Las Fuerzas Armadas de EE.UU. completarán su retirada de Irak el 30 de septiembre

EE.UU. avanza hacia la retirada total de sus fuerzas de Irak antes del próximo 30 de septiembre, una medida que pondrá fin a la presencia militar estadounidense en el país iniciada con la invasión de 2003. Autoridades de Washington y Bagdad confirmaron que el calendario continúa vigente, mientras las tropas y el equipamiento que permanecían principalmente en el norte del país están siendo retirados de manera progresiva.

En este sentido, el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, reafirmó que la fecha es “fija y definitiva” tras reunirse con el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM). Un funcionario estadounidense confirmó el calendario y señaló que las fuerzas de seguridad iraquíes —incluidos los peshmerga— asumirán toda la responsabilidad de la lucha contra el ISIS.

EE.UU. busca reducir su repliegue directo en Medio Oriente e Irak desarmar a los grupos armados

El proceso responde al acuerdo alcanzado en 2024 entre Washington y Bagdad para poner fin a la misión militar de la coalición internacional contra el Estado Islámico (ISIS) en Irak. EE.UU. ya había reducido considerablemente su presencia desde los aproximadamente 2.500 efectivos que mantenía en el país y durante las últimas semanas comenzó a retirar personal y equipamiento de la zona de Erbil. El Departamento de Guerra estadounidense sostuvo que las fuerzas iraquíes están preparadas para asumir el liderazgo de las operaciones contra el grupo yihadista.

Por otra parte, la retirada de EE.UU. coincide con el desarme de los grupos armados que operan fuera del control directo del Estado. El Gobierno iraquí estableció también el 30 de septiembre como fecha límite para que las milicias, incluidas las respaldadas por Irán, depongan sus armas o se integren bajo la autoridad estatal.

Combatientes chiíes enmascarados respaldados por Irán sostienen sus armas en la localidad iraquí de Al Hadidiya, al sur de Tikrit, de camino a la ciudad de Al Alam, controlada por el Estado Islámico, donde se preparan para lanzar una ofensiva el 6 de marzo de 2015.  (Reuters/Thaier Al-Sudani)

La retirada marcará un nuevo punto de inflexión en la relación entre Washington y Bagdad. Aunque EE.UU. pondrá fin a su misión militar en Irak, ambos gobiernos buscan mantener una relación bilateral centrada en la cooperación económica, energética y de defensa. El proceso también representa un cambio en la estrategia estadounidense en Medio Oriente en la que, tras más de dos décadas de presencia militar, Trump busca reducir su despliegue directo.

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