Las Fuerzas Armadas de Taiwán inician sus mayores maniobras del año y ensayan trasladar fábricas de armas durante un eventual ataque de China

Las Fuerzas Armadas de Taiwán realizan el ejercicio militar Han Kuang. Crédito: redes sociales

Las Fuerzas Armadas de Taiwán realizan el ejercicio militar Han Kuang. Crédito: redes sociales

Las Fuerzas Armadas de Taiwán iniciaron este miércoles 5 de agosto sus principales maniobras militares anuales, en las que buscarán probar no solamente cómo responder a una eventual ofensiva de China, sino también cómo mantener operativa su industria de defensa después de que fábricas, centros logísticos y redes de comunicaciones sean atacados.

Un cohete es lanzado desde un lanzacohetes múltiple durante un entrenamiento militar de tiro real en la ciudad de Taichung, Taiwán, el martes 9 de junio de 2026. (Foto AP/Chiang Ying-ying)

El Ejercicio Han Kuang 42 (Han Kuang 42 Exercise) comenzó durante la madrugada, cuando un centro de comando subterráneo ubicado en Taipéi emitió la orden que puso en marcha diez días de operaciones. Entre las primeras medidas previstas aparecen la dispersión de cazas, despliegues navales de emergencia y escenarios en los que los comandantes deberán reaccionar ante movimientos enemigos diferentes de los anticipados.

Taiwán ensaya cómo seguir fabricando armas después de un ataque

Una de las novedades centrales de esta edición será la simulación del traslado de instalaciones de producción militar después de un ataque enemigo. El ejercicio contempla reubicar la planta 202 de la Oficina de Armamentos y movilizar instalaciones pertenecientes a contratistas privados hacia emplazamientos de retaguardia para mantener la fabricación y ensamblaje de sistemas militares.

El objetivo declarado por el Ministerio de Defensa taiwanés es evitar que un ataque contra algunos centros industriales interrumpa la capacidad de las fuerzas de recibir municiones, equipos y reparaciones durante un conflicto prolongado. El escenario parte de la posibilidad de que el Ejército Popular de Liberación de China (People’s Liberation Army) busque neutralizar desde las primeras horas centros de comando, puertos, nodos logísticos y fábricas vinculadas con la defensa de la isla.

La decisión profundiza una transformación que Escenario Mundial viene siguiendo durante los últimos meses. En junio, Taiwán ya había iniciado ejercicios destinados a acelerar el paso desde una situación de paz hacia un escenario de guerra, mientras que posteriormente desplegó sus nuevos tanques M1A2T Abrams de origen estadounidense dentro de estos escenarios de preparación.

Crédito: Ministerio de Defensa de Taiwán

Internet degradado y fábricas civiles movilizadas

Las maniobras también introducirán por primera vez una reducción deliberada de la velocidad de internet móvil para reproducir un escenario de saturación o interferencia de las comunicaciones. Las pruebas afectarán a millones de habitantes en diferentes regiones y buscarán determinar cómo continuarían funcionando las comunicaciones civiles y gubernamentales si el ancho de banda disponible quedara severamente reducido.

A esto se sumará la movilización de fábricas civiles para apoyar la producción militar, ejercicios de protección de convoyes en la costa del Pacífico y la participación de más de 20.000 reservistas. También se incorporará un método de comunicación inspirado en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos conocido como backbrief, mediante el cual los subordinados explican nuevamente las órdenes recibidas para comprobar que comprendieron la intención operacional antes de ejecutarlas.

La dimensión estadounidense aparece además en el equipamiento. Durante Han Kuang serán utilizados los nuevos tanques M1A2T Abrams, adquiridos a Estados Unidos como parte de la modernización del Ejército taiwanés. Washington continúa siendo el principal proveedor extranjero de armamento de la isla mientras Beijing incrementa sus operaciones aéreas y navales en sus alrededores.

De impedir un desembarco a sobrevivir a los primeros ataques

El cambio de enfoque resulta significativo. Las anteriores ediciones de Han Kuang estuvieron fuertemente asociadas con ejercicios de defensa costera, desembarcos y destrucción de fuerzas invasoras. Escenario Mundial ya había analizado cómo Taiwán ensayó con cohetes, artillería y misiles la defensa de aproximadamente 20 kilómetros de costa.

La edición de 2026 lleva esa preparación hacia otro problema: qué sucede después del primer ataque. En lugar de asumir que sus bases, comunicaciones y fábricas permanecerán intactas, Taiwán está ensayando cómo dispersar unidades, trasladar arsenales, reconstruir producción militar y mantener la cadena logística mientras el enemigo intenta aislar la isla.

El escenario también se vincula con la creciente competencia entre China y Estados Unidos alrededor de Taiwán. Escenario Mundial había señalado que una eventual guerra no plantearía para Washington únicamente un problema militar, sino también industrial. Han Kuang 42 traslada ahora esa preocupación directamente al terreno taiwanés: la capacidad de resistir una ofensiva dependería no solamente de conservar aviones, tanques y misiles, sino de evitar que China pueda paralizar desde las primeras horas la infraestructura necesaria para seguir produciendo, reparando y abasteciendo esas armas.

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