Filipinas y Ucrania negocian un acuerdo de cooperación en materia de drones, una iniciativa que podría derivar en la coproducción de sistemas no tripulados y en el intercambio de conocimientos desarrollados por Kiev durante la guerra contra Rusia. El proyecto adquiere especial relevancia para Manila mientras aumentan las tensiones con China en el Mar de China Meridional y el uso de sistemas no tripulados gana peso en las operaciones de vigilancia y seguridad marítima.
En este sentido, el nuevo impulso diplomático se produjo el 24 de julio, cuando Ihor Zhovkva, subdirector de la Oficina del Presidente de Ucrania, recibió en Kiev a una delegación del Departamento de Defensa Nacional de Filipinas encabezada por el subsecretario Salvador Mison. Se trató de la primera visita oficial de una delegación del organismo de defensa filipino a Ucrania. Según informó la Presidencia ucraniana, ambas partes acordaron comenzar a trabajar en un posible acuerdo bajo el denominado “Drone Deal”, con el objetivo de intercambiar experiencia de guerra y desarrollar nuevas prácticas de defensa.
Para Ucrania sería la oportunidad de expandir su modelo industrial frente a la guerra con Rusia
El proyecto tiene antecedentes desde 2025, cuando Kiev y Manila comenzaron a explorar un marco de cooperación que incluía la posibilidad de producir drones conjuntamente, intercambiar tecnología y ampliar la cooperación en materia de ciberseguridad. Sin embargo, el acuerdo todavía no está cerrado. La embajadora de Ucrania en Filipinas, Yuliia Fediv, confirmó a comienzos de agosto que las conversaciones continúan y que el proceso permanece en desarrollo. Por lo tanto, la iniciativa debe entenderse actualmente como una negociación en curso y no como un acuerdo de coproducción ya firmado.
Para Ucrania, el interés excede la exportación de plataformas terminadas. La guerra contra Rusia convirtió a los drones en una de las principales herramientas de reconocimiento, ataque y defensa contra sistemas no tripulados, pero también impulsó un modelo industrial basado en la adaptación rápida de tecnologías, la producción descentralizada y la incorporación de las lecciones del campo de batalla al desarrollo de nuevos sistemas. En 2026, Kiev amplió esta estrategia hacia otros mercados y asociaciones internacionales. El presidente Volodímir Zelenski señaló que el programa “Drone Deal” ya contempla acuerdos de largo plazo con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, además de proyectos de cooperación industrial y tecnológica.
Crece la tensión entre Filipinas y China en el Mar de China Meridional
Esta experiencia resulta particularmente atractiva para Filipinas, un país con una extensa geografía marítima y recursos militares inferiores a los de China. Manila ya opera sistemas no tripulados como los Hermes 450 y Hermes 900, de origen israelí, además de plataformas ScanEagle destinadas a tareas de vigilancia. El objetivo de una eventual cooperación con Ucrania sería, por lo tanto, complementar las capacidades existentes y avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica, en lugar de limitarse a incorporar nuevos modelos de drones.
La urgencia está vinculada al deterioro del entorno de seguridad en el Mar de China Meridional. En los últimos meses, Filipinas y China fueron protagonistas de nuevos episodios de tensión alrededor de áreas disputadas, mientras Beijing incrementó la presencia de sus fuerzas navales, aéreas y de guardacostas. El 1 de agosto, China realizó ejercicios navales y aéreos cerca de Scarborough Shoal, conocido en Filipinas como Bajo de Masinloc o Panatag, en un contexto marcado por la disputa sobre los derechos marítimos y por los frecuentes enfrentamientos entre embarcaciones de ambos países.
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