Las Fuerzas Armadas de China y Rusia avanzan en la integración necesaria para que sus buques operen como una fuerza naval combinada

El destructor chino de misiles guiados Kaifeng navega hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio "Joint Sea-2026" entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie)

El destructor chino de misiles guiados Kaifeng navega hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio "Joint Sea-2026" entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie)

Las Armadas de China y Rusia completaron una patrulla naval conjunta de más de dos semanas en el Pacífico Norte y arribaron el miércoles al puerto de Vladivostok, en el extremo oriental ruso. Aunque Beijing afirmó que la misión estaba prevista dentro del plan anual de colaboración bilateral y no guardaba relación con la coyuntura internacional, el recorrido elegido y el tipo de ejercicios realizados reflejan un avance sostenido en la interoperabilidad de sus fuerzas navales.

Buques de guerra chinos y rusos navegan en formación hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio “Mar Conjunto-2026” entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie).

Según informó la agencia estatal china Xinhua, el grupo de tareas zarpó el 13 de julio desde Qingdao y navegó por algunos de los corredores marítimos más sensibles del noreste asiático. La flotilla atravesó el estrecho de Miyako, el estrecho de Vries —conocido en Japón como estrecho de Etorofu— y el estrecho de La Perouse o Soya, antes de desarrollar patrullas en el Pacífico occidental, el mar de Ojotsk y el mar de Japón. Se trata de rutas estratégicas monitoreadas de manera permanente por Estados Unidos, Japón y otros actores regionales debido a su importancia para el acceso al Pacífico.

La fuerza combinada estuvo integrada por los destructores lanzamisiles chinos Kaifeng y Anshan, el buque logístico Kekexilihu y la fragata rusa Rezky. Durante la navegación, ambas armadas ejecutaron un amplio abanico de actividades conjuntas que incluyeron aterrizajes cruzados de helicópteros sobre las cubiertas de los buques, ejercicios de contraterrorismo, operaciones de búsqueda y rescate humanitario y maniobras de abordaje, registro e inspección de embarcaciones (VBSS). Además, los buques chinos desarrollaron entrenamientos adicionales orientados al combate adaptados a las condiciones reales del entorno marítimo y aéreo.

China y Rusia elevan la presión sobre Japón

En los últimos años, Beijing y Moscú profundizaron de forma constante su cooperación militar mediante patrullas, ejercicios navales y maniobras aéreas conjuntas. Esa tendencia volvió a quedar reflejada la semana pasada, cuando el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, aseguró durante una reunión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que ambos países deben fortalecer aún más su coordinación estratégica, preservar el orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial y evitar cualquier proceso de rearme de Japón.

El destructor chino de misiles guiados Kaifeng navega hacia la zona marítima designada durante la fase marítima del ejercicio “Joint Sea-2026” entre China y Rusia, el 10 de julio de 2026. (Xinhua/Li Jie).
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