La Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) de China ha puesto en fase final de pruebas al buque de asalto anfibio Tipo 076 Sichuan, una plataforma única en su tipo que integra una catapulta electromagnética diseñada específicamente para el lanzamiento de drones y aeronaves de ala fija. El navío, que ya ha sido desplegado en el Mar de China Meridional para pruebas transregionales en abril de 2026, ha completado recientemente el pintado de sus marcas de línea de cubierta, lo que señala su entrada en la etapa definitiva antes de su comisionamiento oficial.
En detalle, el Sichuan es uno de los buques anfibios más grandes del mundo, con un desplazamiento estimado de más de 40.000 toneladas (superando incluso al portaaviones nuclear francés Charles de Gaulle) y una cubierta de vuelo de 250 metros de largo por 62 de ancho. Su diseño arquitectónico se divide en tres niveles operativos: el nivel superior (hangar de aviación), el nivel medio (cubierta de vehículos) y finalmente, el nivel inferior (cubierta inundable).
Para entender la magnitud de este avance, es necesario explicar la tecnología CATOBAR (Catapult Assisted Take-Off Barrier Arrested Recovery). A diferencia de los buques de asalto anfibio de la Armada de EE. UU., como las clases Wasp o America, que dependen de aviones de despegue vertical (STOVL) como el F-35B, el Sichuan utiliza una catapulta para “disparar” a sus aeronaves.
Esta configuración, tradicionalmente reservada para portaaviones como el Fujian chino o el USS Gerald R. Ford, permite que las aeronaves despeguen con una mayor carga de combustible y armamento, incrementando significativamente su alcance operativo y capacidad de ataque. Para el aterrizaje, el buque cuenta con tres cables de arresto que frenan a los drones y aviones de ala fija mediante un gancho de cola.
El alma del ala aérea del Sichuan es el GJ-21, la variante naval del dron de ataque furtivo GJ-11. Este dron es una “ala volante” subsónica con un peso máximo al despegue de más de 15 toneladas, que cuenta con bahías de armas internas para mantener su perfil invisible al radar. Gracias a la catapulta electromagnética, el GJ-21 puede operar con carga completa, proporcionando al buque capacidades de reconocimiento y ataque profundo. Además, la infraestructura de catapultas y cables permite que el buque opere potencialmente el caza furtivo de quinta generación J-35.
Cronología de las pruebas
El desarrollo del Sichuan ha sido excepcionalmente rápido, progresando desde la colocación de sus primeros módulos en octubre de 2023 hasta sus pruebas actuales en menos de tres años. Para noviembre de 2025, ya realizaba su primera prueba de mar de tres días partiendo de Shanghái. En octubre de 2025 completó las pruebas de “carga muerta” para validar el funcionamiento de la catapulta electromagnética.
Los datos más recientes de abril de 2026 se actualizaron con el inicio de las pruebas transregionales en el Mar de China Meridional para validar sistemas en condiciones de alta humedad y estados de mar complejos. Hasta llegar al estado actual, con las marcas de cubierta terminadas, el buque se prepara para el entrenamiento de integración buque-aeronave, el paso final antes de ser declarado plenamente operativo.
Desde la perspectiva de la política internacional, el Tipo 076 Sichuan es la herramienta definitiva de Pekín para una posible acción contra Taiwán. Al combinar el asalto anfibio (transporte de tanques ligeros y tropas) con la capacidad de un portaaviones ligero para lanzar drones furtivos, China puede proyectar poder aéreo y asegurar cabezas de playa sin depender de sus superportaaviones.
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