El Consejo de la Unión Europea prohibió la compra, importación y transferencia de oro sudanés, así como el suministro de mercurio y cianuro a Sudán. La medida pretende cortar el financiamiento de la guerra civil entre el Ejército sudanés (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que se desató en abril de 2023. Adoptada el 13 de julio de 2026, se aplica al oro exportado desde Sudán después del 15 de julio y amplía el régimen de sanciones vigente desde octubre de 2023. El oro se convirtió en una de las principales fuentes de ingresos que sostienen el conflicto, que sigue fragmentando el control territorial del país en su cuarto año sin resolución.
La sanción de la Unión Europea
Esta prohibición que fue oficializada mediante la Decisión (PESC) 2026/1705 y el Reglamento (UE) 2026/1724, contempla ciertas excepciones las cuales fueron publicadas en el Diario Oficial de la Unión Europea. Estas aplican para los contratos firmados antes del 15 de julio, los cuales podrán seguir ejecutándose hasta el 16 de enero de 2027. Asimismo, también exime al oro destinado a funciones oficiales de misiones diplomáticas y organismos internacionales que cuenten con inmunidad reconocida por el Derecho Internacional.
La medida también prohíbe la venta, el suministro y la exportación de mercurio y cianuro, insumos utilizados en la minería artesanal e industrial de oro. Se contemplan excepciones para fines humanitarios y de salud pública. Ambas prohibiciones se suman al régimen de sanciones que la Unión Europea mantiene desde octubre de 2023. Estas sanciones impiden la entrada o salida del territorio, congelan los activos y bloquean las transacciones o el apoyo financiero. Actualmente, hay 18 personas y 8 entidades sancionadas por sus vínculos con el conflicto, el cual fue prorrogado hasta el 10 de octubre de 2026.
La relevancia del oro en el conflicto
Este mineral se convirtió en la fuente central de financiamiento para ambos bandos. Por un lado, las Fuerzas de Apoyo Rápido controlan la mayor parte de los yacimientos en Darfur y Kordofán. Por el otro, el Ejército sudanés supervisa la producción en el este y en el norte del país. Según un informe de SWISSAID publicado en noviembre de 2025, Emiratos Árabes Unidos importó en 2024 un total de 29 toneladas de oro sudanés. Es así como se consolidó como uno de los principales destinos del oro proveniente del conflicto. Adicionalmente, Human Rights Watch documentó en mayo de 2026 el respaldo emiratí a las Fuerzas de Apoyo Rápido. En dicho informe señaló a la empresa emiratí Global Security Services Group como responsable de reclutar mercenarios colombianos para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido en Darfur.
El Consejo de la Unión Europea reiteró su llamado a un alto al fuego inmediato y sostenido en Sudán. Advirtió, además, que los actores externos deben cesar todo apoyo que alimente el conflicto. Marc Ummel, jefe de la Unidad de Materias Primas de SWISSAID, manifestó su preocupación por el volumen de oro ilegal y de origen conflictivo que circula por Emiratos Árabes Unidos. También señaló la falta de transparencia en cuanto a su procedencia real. Asimismo, sugirió que el país debería volver a integrar la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional. El Consejo, por su parte, no estableció ninguna medida contra entidades emiratíes, dejando abierta la posibilidad de que el oro sudanés siga encontrando mercado fuera de la Unión Europea.
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