El presidente chino, Xi Jinping, reafirmó que la resolución de la cuestión de Taiwán y la “reunificación completa” de China continúan siendo una misión histórica irrenunciable del Partido Comunista de China (PCCh), al encabezar el acto por el 105.º aniversario de la fundación de la organización política que gobierna el país desde 1949. Durante su discurso en el Gran Salón del Pueblo, el mandatario sostuvo que su gobierno continuará combatiendo a las fuerzas que promueven la independencia de Taiwán y se opondrá a cualquier tipo de injerencia extranjera en el estrecho, uno de los principales focos de tensión geopolítica del sistema internacional.

Las declaraciones de Xi no representan un cambio en la posición oficial de Pekín, pero sí reafirman una política que ocupa un lugar central dentro de la estrategia nacional china. El gobierno sostiene que Taiwán forma parte inalienable de su territorio bajo el principio de “Una sola China” y mantiene que la reunificación debe alcanzarse preferentemente por medios pacíficos, aunque no descarta el empleo de la fuerza si considera que la isla avanza hacia una independencia formal o si actores externos modifican el equilibrio estratégico existente. Desde Taipéi, las autoridades respondieron que la isla decidirá su propio futuro e insistieron en la necesidad de un diálogo sin condiciones previas.
Taiwán comienza a prepararse para un posible ataque de China
Días atrás, Taiwán desplegó por primera vez sus nuevos tanques M1A2T Abrams durante una serie de ejercicios militares destinados a reforzar la capacidad de respuesta de la isla frente a la presión de China por un ataque. Las maniobras, denominadas “Ejercicios de Preparación Inmediata para el Combate”, se desarrollaron durante cinco días en distintos puntos del territorio y buscaron entrenar una transición rápida desde tiempos de paz hacia un escenario de conflicto armado.
El despliegue más importante tuvo lugar en la ciudad de Taoyuan, en el norte de la isla, donde los Abrams –de fabricación estadounidense– recorrieron carreteras públicas y ocuparon posiciones tácticas junto a otras unidades del Ejército. Se trata de la primera participación de estos blindados en este tipo de ejercicios desde su incorporación a las Fuerzas Armadas taiwanesas, un paso considerado clave dentro del proceso de modernización militar impulsado por Taipéi.

El mismo día de las declaraciones de Xi, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, pidió a Estados Unidos tratar la cuestión taiwanesa “con el máximo cuidado” durante una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Para China, cualquier incremento de la cooperación militar entre Washington y Taipéi constituye una interferencia en asuntos internos, mientras que Estados Unidos mantiene su política de proporcionar capacidades defensivas a la isla en virtud de su legislación nacional, aunque sin reconocer formalmente a Taiwán como un Estado independiente.
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