“Si Ucrania arde, Moscú arderá”: La estrategia de Kiev para trasladar la guerra al corazón de Rusia

Operador ucraniano de dron FPV, 2025. Foto ilustrativa. Fuente: 92ª Brigada de Asalto

Operador ucraniano de dron FPV, 2025. Foto ilustrativa. Fuente: 92ª Brigada de Asalto

Decenas de drones ucranianos golpearon en la madrugada del jueves la región de Moscú, lo que generó una nueva alerta en Rusia. El ataque alcanzó por segunda vez en una semana la refinería de petróleo de Kapotnia. Y, obligó al cierre temporal de los cuatro aeropuertos de Rusia. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, confirmó que entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves la defensa antiaérea derribó o desvió 194 drones que apuntaban hacia la capital.

El Ministerio de Defensa ruso, reportó además que, sus sistemas interceptaron o desviaron 994 drones ucranianos en todo el país en solo 24 horas. A ello se adicionaron cuatro misiles de crucero y diez bombas aéreas guiadas. Los ataques se registraron en regiones que van desde Briansk y Kursk hasta Rostov y Moscú. Para Kiev, fue la mayor incursión combinada de drones, misiles y bombas guiadas contra suelo ruso desde que comenzó la invasión, en febrero de 2022.

Una refinería estratégica atacada por segunda vez

El blanco más visible de la jornada volvió a ser la refinería de petróleo de Kapotnia. Está ubicada en el extremo sureste de Moscú, a apenas 15 kilómetros del Kremlin. Aquella es una de las instalaciones más grandes de Rusia. Cubre entre el 30% y el 40% del combustible que consume la región metropolitana. Además, provee buena parte de la gasolina y el diésel que circula en la capital. En redes circularon videos donde varios drones penetraron las defensas y alcanzaron distintas zonas del complejo. El impacto provocó al menos cinco incendios distintos. Como resultado, se generó una densa columna de humo negro visible desde buena parte de la ciudad.

La fuerza de la explosión despidió varios metros por el aire la tapa de uno de los grandes tanques de almacenamiento, antes de que cayera nuevamente sobre el predio. Medios internacionales verificaron la autenticidad de ese material. Para comprobarlo, compararon elementos visibles —el trazado de las vías, la vegetación, una iglesia cercana y las estructuras industriales— con imágenes satelitales previas de la zona. Esto confirmó que la grabación correspondía efectivamente a la planta de Kapotnia.

La tapa de un gran tanque de almacenamiento de petróleo salió despedida por el aire después de la fuerte una explosión.

Daños más allá de la refinería y aeropuertos paralizados

Tampoco se trató de un hecho aislado dentro de esta misma semana. La refinería ya había sufrido un ataque el martes anterior. Sin embargo, en esa ocasión los equipos de emergencia rusos controlaron el fuego con relativa rapidez. El golpe del jueves representó la tercera vez en un mes que drones ucranianos alcanzaron la instalación. Esto confirma que Kiev convirtió a esta planta en un objetivo recurrente dentro de su estrategia contra la infraestructura rusa.

El impacto del ataque no se limitó a la planta petrolera. El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, confirmó daños en un centro comercial cercano —al parecer por la caída de restos de drones interceptados— y en varios edificios de gran altura. Las autoridades evacuaron estos edificios de forma preventiva. También reportó el impacto de un dron contra un edificio de apartamentos en el distrito de Zhukovsky.

Al menos 17 personas resultaron heridas en la región de Moscú por fragmentos de los aparatos derribados, entre ellas dos menores de 3 y 10 años. En la región de Rostov, más al sur, otro dron alcanzó un depósito de petróleo. Este episodio dejó una persona fallecida.

(A continuación, la cobertura de última hora de la cadena internacional Canal 26 en la red social X, que muestra los efectos inmediatos del impacto en las zonas residenciales):

La magnitud de la incursión obligó a suspender de forma temporal la operación de los cuatro aeropuertos de la capital rusa: Sheremétievo, Domodiédovo, Vnúkovo y Zhukovski. Además, las autoridades redirigieron numerosos vuelos que debían aterrizar hacia terminales de otras ciudades. Mientras tanto, cientos de salidas y llegadas sufrieron cancelaciones o retrasos durante buena parte de la mañana. Finalmente, las operaciones se normalizaron horas más tarde.

En redes sociales, residentes de zonas cercanas a la refinería compartieron fotografías de gotas oscuras y hollín sobre vehículos y ventanas. Algunos vecinos atribuyeron esas manchas a una posible lluvia contaminada por la combustión de petróleo. Las autoridades rusas negaron ese fenómeno, aunque recomendaron a la población minimizar el tiempo al aire libre para evitar la inhalación de humo.

Posterior represalia tras el bombardeo a un sitio histórico de Kiev

El ataque del jueves no ocurrió en el vacío. Días antes, Rusia había ejecutado uno de sus mayores bombardeos contra Kiev en lo que va de la guerra. Decenas de drones y misiles dañaron severamente el Monasterio de las Cuevas, complejo religioso considerado Patrimonio Mundial de la UNESCO. También incendiaron parte del techo de su histórica Catedral de la Dormición. Ese ataque ruso dejó varios muertos y decenas de heridos en la capital ucraniana. Las autoridades de Kiev lo calificaron como uno de los golpes más graves contra el patrimonio cultural del país desde el inicio de la invasión.

Zelenski enmarcó la represalia contra Moscú precisamente en esos términos. “No queremos esta guerra, nunca la hemos querido, y todo el mundo lo sabe, y nuestros socios también”, declaró a periodistas tras confirmar la autoría de la operación. “Pero si Ucrania arde, su Moscú arderá”, agregó, en una frase que la prensa internacional reprodujo ampliamente.

El mandatario ucraniano describió además los ataques contra infraestructura energética rusa como “sanciones de largo alcance”, el término que su Gobierno usa habitualmente para este tipo de operaciones. También precisó que ese mismo día se golpearon objetivos en la región de Rostov y en zonas de Ucrania bajo ocupación rusa.

El background: la cumbre del G7

El golpe contra Kapotnia coincidió, asimismo, con la participacion de Zelenski en la cumbre del G7 que se desarrollaba esa semana en Évian, Francia. Allí el mandatario sostuvo encuentros con el presidente estadounidense, Donald Trump, y otros jedes de Estado. Estas reuniones buscaban compromisos adicionales de apoyo militar y financiero a Kiev. EL canciller ucraniano, Andrii Sybiha, reforzó e mensaje del Gobierno en redes sociales. En esos espacios respondió de forma directa a los moscovitas que preguntaban qué estaba ocurriendo esa mañana. Les recordó que Rusia inició la guerra contra Ucrania. Así, ahora que conocían “lo que estaba pasando”, debían preguntarle a Vladímir Putin cuándo pensaba terminarla.

Líderes internacionales posan juntos en la foto de familia oficial de la cumbre del G7 celebrada en Évian, Francia, en 2026.

Este episodio se inscribe dentro de una tendencia que se ha intensificado en los últimos meses: Kiev ha ampliado de foma sostenida el alcance de sus drones de largo alcance. También ha golpeado de manera repetida refinerías, terminales de exportación e infraestructura energética en distintos puntos de Rusia. El objetivo declarado es reducir los ingresos petroleros que financian el esfuerzo bélico del Kremlin. Al mismo tiempo, buscan que la población rusa empiece a sentir directamente las consecuencias económicas del conflicto.

Algunas regiones rusas ya han reportado episodios de escasez de combustible como resultado de esta campaña. Del lado ruso, mientras tanto, el canciller Serguéi Lavrov reiteró que Moscú continuará ejecutando lo que describió como “ataques agrupados” de manera regular contra territorio ucraniano. Esto ocurre en momento en que las negociaciones diplomáticas para poner fin a la guerra permanecen estancadas.

Te puede interesar: Corea del Sur estaría buscando reubicar a los soldados norcoraneos capturados en Ucrania

Exit mobile version