Antes de 2022, cuando Rusia decidió invadir Ucrania, el sector del petróleo y el gas representaba cerca del 60% de las exportaciones rusas. Por ello, cuando el Kremlin decidió atacar, la Unión Europea, uno de los principales consumidores de los hidrocarburos rusos, la sancionó con el objetivo de cortar el financiamiento del Kremlin para la guerra. Sin embargo, más de cuatro años después del inicio del conflicto, y pese a las históricas sanciones, Moscú continúa vendiendo su crudo y esto tiene una sola explicación: su flota en la sombra.
¿Qué es la flota en la sombra?
También conocida como “flota fantasma”, esta es una flota de cientos de buques operador por Rusia que, bajo bandera falsa, trasladan el petróleo ruso desde puertos del Báltico y del mar Negro pese a las sanciones occidentales.
Pero Rusia, que en 2024 produjo cerca del 10% del petróleo mundial, no solo utiliza la flota fantasma para contrabandear crudo, sino que además lo hace para levar a cabo operaciones “híbridas” de espionaje y sabotaje contra los países de la OTAN en Europa así como contra los cables y oleoductos submarinos de esos países.
Actualmente, según S&P Globa, hasta cuatro de cada cinco tanqueros que transportan petróleo ruso carecen de un seguro reconocido por alguna de las 12 compañías mutuas de seguros del Grupo Internacional de Clubes de Protección e Indemnización, que cubren aproximadamente el 90% de toda la carga marítima. Esto significaría que la flota fantasma transporta actualmente el 80% del petróleo ruso.
¿Quiénes compran el petróleo?
Los países que consumen este petróleo (el cual es más barato) son justamente países que no han condenado a Rusia por invador Ucrania: entre los principales compradores se destacan China, India, Turquía, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos, entre otros.
¿Cómo evaden las sanciones los buques fantasma?
La realidad es que los buques de la flota fantasma solo pueden ser interceptados en puerto o dentro de las aguas territoriales, una zona restringida de 12 millas náuticas desde la costa. Pero, más allá de esto, llevan a cabo diversas estrategias para “desaparecer”:
- realizan transferencias de petróleo de barco a barco en aguas internacionales
- desactivan o manipulan su sistema de identificación automática, que transmite datos como posición, velocidad, rumbo, nombre, pabellón y tipo de buque
- se convierten en “buques fantasma” -ocultando datos de propiedad, cambiando su bandera de registro o navegando sin bandera, e incluso cambiando el nombre del buque varias veces al mes
¿Qué está haciendo Europa?
Desde que la guerra estalló, la Unión Europea aprobó 19 paquetes de sanciones contra Rusia y diversos actores vinculada con ella, como la flota fantasma. Pero, pese al accionar, esto solo evita que Moscú venda su petróleo en los países europeos, pudiendo hacer poco y nada en lo que respecta a las compras chinas o indias, entre otras.
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