Israel en el sur del Líbano: qué significa para el acuerdo entre Washington y Teherán

Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu. Créditos: X.

Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu. Créditos: X.

El memorando de entendimiento entre la administración de Donald Trump y la República Islámica de Irán, cuya rúbrica formal está prevista para este viernes 19 de junio en Suiza, viene siendo publicitado como un avance hacia la estabilización de los mercados energéticos y la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, desde una lectura crítica, este documento corre el riesgo de no significar nada en la práctica si se ignora que el frente libanés es hoy el verdadero talón de Aquiles de la región.

“Le dije: Bibi, tenemos que parar esto”, contó Trump, explicando que los combates estaban complicando sus planes con Irán. Créditos: AF Post.

Mientras Washington celebra un marco general para negociar el programa nuclear y aliviar sanciones, Irán ha sido tajante: para Teherán, el fin de la guerra no es parcial; implica el cese de todas las hostilidades regionales, incluyendo la retirada israelí del territorio libanés.

En este tablero de negociación, Irán parece encontrarse en una posición de mayor comodidad relativa. El memorando ya le otorga una tregua de 60 días, la posibilidad de desbloquear activos congelados y el reconocimiento de Washington como interlocutor válido. Teherán puede permitirse esperar y señalar a Israel como el obstáculo para la paz definitiva, manteniendo su demanda de retiro total de las tropas de ocupación.

Celebración del 250.º aniversario de la Armada estadounidense. Créditos: Galería de la Casa Blanca.

Por el contrario, Estados Unidos ha priorizado sus propios intereses estratégicos —como la reducción de los precios del petróleo— dejando a la deriva la adhesión de su principal aliado. La situación ha abierto una grieta profunda, mientras la Casa Blanca busca reactivar la economía global, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha reiterado que sus fuerzas permanecerán en el sur del Líbano “el tiempo que sea necesario”, reclamando el derecho de seguir atacando a Hezbolá a pesar del espíritu del acuerdo.

La paradoja de un acuerdo sin el actor del terreno

La gran contradicción de este pacto es que Washington intenta imponer una agenda de paz dejando fuera al actor que mantiene la mayor influencia decisiva en el frente de choque. Sin la participación de Israel en las conversaciones, el entendimiento con Irán se percibe más como una tregua provisional que como un acuerdo integral.

El humo se eleva tras un ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, visto desde Baabda, Líbano, el 4 de marzo de 2026/ Créditos: REUTERS.

Analistas como Alberto García Watson advierten que no existe por parte del Gobierno israelí un interés real en acabar con este conflicto, ya que la continuidad de la confrontación bélica le permite a Netanyahu consolidar posiciones militares y gestionar crisis políticas internas. En última instancia, si Estados Unidos no logra que Israel ceda en el Líbano, el memorando de Suiza será recordado como un triunfo de papel en un escenario donde la paz sigue dependiendo de una retirada que hoy parece no estar en los planes de Tel Aviv.

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