China denunció una presunta operación de espionaje marítimo realizada mediante el uso de animales marinos equipados con dispositivos de monitoreo. En detalle, la acusación la formuló el Ministerio de Seguridad del Estado, que aseguró haber detectado tortugas marinas y peces portando sensores destinados a recolectar información sensible en aguas próximas a la costa china.
Según indicó el organismo a través de publicaciones en redes sociales, se descubrieron “animales marinos de tamaño relativamente grande con sensores acoplados” operando en zonas marítimas puntuales. De acuerdo con la versión oficial, estos dispositivos permitían registrar datos sobre temperatura del agua, salinidad y corrientes oceánicas, información que posteriormente sería transmitida al exterior mediante enlaces satelitales.
Nuevas modalidades de espionaje marítimo
Por su parte, las autoridades chinas sostuvieron que este tipo de información podría emplearse para elaborar mapas submarinos y detectar posibles vulnerabilidades en las defensas costeras del país. En consecuencia, el Ministerio de Seguridad del Estado advirtió que estas actividades representan una amenaza para la seguridad nacional y afirmó que forman parte de las nuevas formas de recopilación de inteligencia en entornos marítimos.
Aunque Pekín no identificó a ningún país ni agencia de inteligencia como responsable de las supuestas operaciones, sí alertó sobre la utilización de “nuevos tipos de equipos de espionaje” instalados en animales marinos. Seguidamente, instó a reforzar los controles de seguridad en los equipos procedentes del extranjero y pidió a pescadores y trabajadores del sector marítimo que informen sobre la presencia de boyas, sensores o dispositivos inusuales que encuentren en el mar.
El caso se inserta en una serie de controversias vinculadas al espionaje
En los últimos meses, China intercambió acusaciones con varios gobiernos occidentales por investigaciones y procesos judiciales relacionados con actividades de inteligencia. Pekín, por ejemplo, calificó como una “farsa política” la condena de dos hombres en el Reino Unido acusados de espiar a disidentes de Hong Kong.
Al mismo tiempo, las autoridades chinas recordaron otros casos recientes vinculados a investigaciones por espionaje. Entre ellos figuran la detención en Alemania de un matrimonio acusado de intentar obtener información sobre tecnologías de uso militar, la imputación en Francia de cuatro personas por la presunta recolección de datos militares sensibles y la detención en Grecia de un oficial sospechado de facilitar información clasificada a China. En este escenario, la denuncia sobre el uso de animales marinos equipados con sensores pone en la mesa un nuevo elemento a las disputas internacionales en materia de inteligencia, seguridad y vigilancia estratégica.
