20 km, cohetes y artillería: Taiwán ensayó cómo frenar una invasión china

Sistemas de cohetes HIMARS de Lockheed Martin Fotografías por Adrienne Surprenant /MYOP para The Wall Street Journal

Sistemas de cohetes HIMARS de Lockheed Martin Fotografías por Adrienne Surprenant /MYOP para The Wall Street Journal

Taiwán llevó a cabo uno de sus ejercicios de defensa costera más importantes de los últimos años al simular la destrucción de una posible invasión china mediante el empleo de cohetes, artillería pesada, misiles antitanque y morteros a lo largo de un tramo de 20 kilómetros de costa en el centro de la isla. Las maniobras, desarrolladas en las proximidades de Taichung, tuvieron como objetivo ensayar la respuesta militar ante un eventual desembarco anfibio del Ejército Popular de Liberación (EPL), considerado uno de los escenarios más probables en caso de un conflicto.

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En este sentido, el ejercicio se realizó de manera simultánea desde ocho posiciones defensivas distribuidas sobre la costa occidental taiwanesa, una zona estratégica que los planificadores militares identifican desde hace años como uno de los puntos más vulnerables frente a una posible invasión procedente del continente. Las playas y marismas de esta región se encuentran frente al estrecho de Taiwán, una vía marítima de aproximadamente 180 kilómetros de ancho que separa a la isla de la costa china y que constituye uno de los espacios geopolíticos más sensibles del Indo-Pacífico.

La principal novedad de las maniobras fue el cambio en la metodología de entrenamiento. Según el comandante de artillería Ong Yih-ming, las fuerzas taiwanesas abandonaron los esquemas tradicionales de despliegue programado con semanas de anticipación para adoptar procedimientos más próximos a condiciones reales de combate. “El momento elegido para entrar en posición se basó en condiciones de combate realistas”, explicó el oficial, citado desde Reuters. La reducción de los tiempos de preparación obligó a las unidades a movilizarse y operar bajo mayores exigencias, replicando las condiciones que enfrentarían durante una crisis real.

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Durante el ejercicio fueron empleados sistemas de cohetes Thunderbolt-2000 desarrollados en Taiwán, obuses autopropulsados M109A6 Paladin de fabricación estadounidense, artillería de campaña, morteros y misiles antitanque. El objetivo consistió en crear una “zona de aniquilación” capaz de neutralizar fuerzas anfibias antes de que lograran consolidar una cabeza de playa.

Imagen de un buque de guerra chino tomada cerca de Taiwán. Créditos: Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán
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